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El Gobierno busca adelantar la suba del salario mínimo: ¿de cuánto es el aumento que se evalúa?

El Salario Mínimo Vital y Móvil pasará a $47.850 en agosto, pero la aceleración de la crisis afectó las previsiones. Qué puede pasar
Por Pablo Sieira
06/07/2022 - 17:15hs
El Gobierno busca adelantar la suba del salario mínimo: ¿de cuánto es el aumento que se evalúa?

La aceleración de la inflación vuelve a poner la lupa sobre el Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVyM) y las posibilidades de adelantar actualizaciones, como se hizo en mayo pasado, para paliar y anticiparse al impacto que tendría en los bolsillos la crisis que se agravó en la última semana. En el Gobierno consideran que la suba debería rondar el 60% para todo el año.

Para avanzar en ese sentido, el Gobierno debería convocar al Consejo del SMVyM, cuya próxima reunión estaba prevista para agosto, fecha en que se completarán los tramos de aumento pactados para el todo año que se anticiparon por el proceso inflacionario. Sin embargo, por el momento no está previsto adelantar esa convocatoria clave y el cronograma se mantiene.

"Una vez que se llegue a agosto se va a convocar. No hay fecha todavía, pero se avisa generalmente una semana antes", confirmó a iProfesional una fuente del Ministerio de Trabajo. En la cartera que encabeza Claudio Moroni evalúan que adelantar la reunión para julio, por ahora, "no tendría demasiado sentido porque todavía no se cobró el último tramo", previsto para el 1 de agosto.

No obstante, el oficialismo ratifica que el Consejo del Salario se va a convocar para agosto con el fin de determinar los siguientes tramos de aumento hasta fin de año, según precisaron las fuentes consultadas. El SMVyM subió en junio a $45.540 y en agosto pasará a $47.850, luego de que se adelantara la suba del 45% que se había previsto para todo 2022.

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En el Gobierno subrayan que el objetivo es ganarle a la inflación, pero reconocen que según sus estimaciones "para agosto no se va a llegar a 60%", que es el número que tienen en mente para enfrentar el impacto de la crisis en los bolsillos de los trabajadores.

Las fuentes consultadas resaltaron que con la Resolución 6/2022 del Ministerio de Trabajo por la cual se adelantaron los tramos, "el salario mínimo que se iba a cobrar en diciembre se va a empezar a cobrar el 1 de agosto". Una vez que esto termine de concretarse "se da por descontado que en agosto se vuelvan a sentar" para tratar de cumplir con la meta de ganarle a la inflación.

En el Ministerio de Trabajo aseguraron a este medio que "hay buena predisposición de parte del Gobierno para que sea lo más alto posible y esa predisposición tiene eco en la parte empresaria".

No obstante, reconocieron que el proceso tiene sus complicaciones, porque los planes sociales están atados -al igual que otros ingresos- al SMVyM, lo que coloca al Estado como una especie de "parte empleadora" y, en consecuencia, los números deben ser bien revisados en un contexto de fragilidad de las cuentas públicas y con metas a cumplir con el FMI.

La intención es lograr una suba del 60%, aunque la discusión estará abierta por el nuevo contexto

Según supo este medio, la flamante ministra de Economía, Silvina Batakis, ya se puso en contacto telefónico con Moroni para empezar a coordinar el trabajo general, aunque por el momento no tienen prevista una agenda en conjunto.

Los aumentos que se adelantaron y el peso del contexto político 

La inflación y la interna en el Frente de Todos derivaron en la decisión del Gobierno, en mayo pasado, de adelantar dos tramos de aumento del SMVyM, con el fin de que el incremento previsto para diciembre se otorgara antes.

La iniciativa surgió del bloque de diputados del Frente de Todos, a instancias de Máximo Kirchner, quien había presentado un proyecto de ley en ese sentido. El presidente Alberto Fernández, enfrentado con la tropa de la vicepresidenta Cristina Kirchner, recogió el guante e instruyó a sus funcionarios a tomar la medida.

Sin embargo, la situación económica empeoró tras la renuncia de Martín Guzmán al Ministerio de Economía el pasado fin de semana, en medio de las críticas crecientes del kirchnerismo a su gestión. Este hecho metió al Gobierno en la crisis política más grave que le tocó atravesar desde que asumió Fernández.

El impacto de esa situación en una economía que ya estaba inmersa en un proceso inflacionario grave empezó a sentirse esta semana en la calle, con fuertes remarcaciones de precios en distintos rubros, comercios que no fijan valores y pronósticos de consultoras privadas muy duros para el índice de inflación de julio, que se conocerá en agosto.