SUBA INSUFICIENTE

Pese al aumento, los jubilados aún corren desde atrás a la inflación: ¿cuánto perdieron?

El Gobierno acaba de anunciar un incremento jubilatorio del 15,53% en los haberes, más un bono que será de $7.000 en el mejor de los casos
ECONOMÍA - 11 de Agosto, 2022

La estrategia del Gobierno de otorgar adicionales o bonos sólo a las jubilaciones más bajas provoca que parte de quienes perciben un haber previsional estén corriendo cada vez más desde atrás al costo de vida. La pérdida de ingresos acumulada por ese sector desde 2017 respecto de la inflación ronda el 35%, según estudios privados.

Para tomar el ejemplo más a mano, el Gobierno acaba de anunciar un incremento del 15,53% en los haberes, más un bono que será de $7.000 en el mejor de los casos.

Frente a esto, la inflación esperada para los próximos tres meses ronda entre el 22% y el 24%. Por la lógica que tiene la movilidad previsional, los ajustes se aplican en forma desfasada, y en una economía inflacionaria como la actual van quedando desactualizados, y se terminan licuando.

Para paliar esa realidad el Gobierno viene otorgando bonos, pero sólo para las jubilaciones más bajas.

Así, con una inflación acumulada en los primeros siete meses del año que sería no inferior al 46%, los haberes en general son 12% más bajos, en términos de su poder de compra, que cuando comenzó 2022, según estudios de IDESA y del IARAF.

Para el trimestre septiembre-noviembre, de nuevo la fórmula de movilidad resultó inferior a la inflación anterior y el Gobierno eligió el camino controversial de compensar con un bono de $7.000, en este caso con vigencia de tres meses para los que ganan hasta dos haberes mínimos.

Para paliar esa realidad el Gobierno viene otorgando bonos, pero sólo para las jubilaciones más bajas.

Los jubilados siguen corriendo desde atrás a la inflación

La actual fórmula de movilidad, que combina salarios con recaudación sin garantía respecto de la inflación, se efectiviza con un desfasaje de tres meses (el aumento de septiembre-noviembre se basa en las variables de abril-junio).

En un contexto inflacionario, los jubilados, pensionados y beneficiarios de prestaciones sociales deben hacer frente a la mayor inflación con haberes retrasados ante precios que se ajustan y renuevan a diario.

Es un problema al que ningún gobierno le encuentra solución, ya que durante la administración de Mauricio Macri su fórmula de actualización también quedó detrás de la inflación.

Entre septiembre de 2017 y diciembre de 2019, la movilidad de las jubilaciones y pensiones y demás prestaciones sociales tuvieron un deterioro del 19,5% con relación a la suba promedio de precios.

La respuesta inicial de Alberto Fernández a ese deterioro agravó el retroceso de haberes para un sector de jubilados.

En marzo de 2020 hubo subas diferenciadas por decreto y ese año los haberes aumentaron entre 35,3% y 24,3%, ante una inflación del 36,1%, achatando la pirámide previsional. Los que cobran haberes más bajos recibieron bonos en compensación por las pérdidas Inter trimestrales, mientras los jubilados de haberes medios y más altos no tuvieron adicional alguno, absorbiendo toda la pérdida de hasta el 8,7%.

La respuesta inicial de Alberto Fernández a ese deterioro agravó el retroceso de haberes para un sector de jubilados

Ingresos medios y altos son los más golpeados

En 2021, con una inflación del 50,9%, punta a punta los aumentos fueron del 52,7% también con bonos para los que ganan haberes más bajos. Este año, por la disparada inflacionaria, se repitieron los bonos que se hicieron más frecuentes, siempre para las jubilaciones más bajas. Hubo en 2 meses (abril y mayo) y ahora en 3 (septiembre, octubre y noviembre).

Sin el bono trimestral, los haberes aumentan entre septiembre y noviembre un 49,2%, Con los bonos el ingreso mínimo de bolsillo aumenta 73,3% entre los 9 y 11 primeros meses del año, quedando el interrogante de lo que podrá pasar con la movilidad de diciembre, que no tomará en cuenta los bonos, y las temibles proyecciones de una inflación del 90/100% anual para este año.

La característica de esos bonos es que no se integran al haber, por lo que los futuros aumentos se calculan sobre una base más baja y la pérdida previsional pasa a ser permanente. Por ejemplo, el 15,53% de septiembre se calcula sobre los haberes de agosto, un mes en que no se cobra bono alguno.

El ministro de Economía, Sergio Massa, admitió el problema, y por eso había anticipado el "pago de un refuerzo que ayude a los jubilados a superar el daño que les produce la inflación".

La controversia no queda ahí. Tributaristas hicieron notar que el pago del bono se hará con una mayor recaudación por "anticipo de Ganancias". Así, Massa promete "mantener en orden las cuentas".

Pero ese anticipo complicará los números del año próximo. Aquí el jefe del Palacio de Hacienda aplica el mismo criterio que con la deuda en pesos. Se ahorró de pagar 2 billones de pesos en los próximos meses, pero el Tesoro deberá afrontar esas obligaciones dentro de un año, y ajustadas por inflación o dólar, lo que resulte más alto. Eso explica el elevado interés que tuvo la operación.

La característica de esos bonos es que no se integran al haber jubilatorio

Cuánto perdieron las jubilaciones medias y altas

En abril de este año se abonó un monto de $6.000 a jubilados que recibían el haber mínimo. En mayo se les abonó $12.000 a quienes percibían hasta el equivalente a dos veces el haber mínimo, y bonos menores para quienes cobraban algo más. Ahora se pagarán $7.000.

Poner el foco en los haberes mínimos explica por qué las jubilaciones medias y altas estarían perdiendo en cuatro años un 35% frente a la inflación.

Los jubilados vienen perdiendo desde septiembre de 2017 porque, con la fórmula anterior, tuvieron aumentos inferiores a la inflación. En los últimos dos años del gobierno de Macri perdieron casi 20% frente a la inflación.

Luego, los aumentos por decreto en el primer año de Fernández se hicieron de tal manera que la jubilación mínima recibió más que los haberes medios y los más altos. En 2020 las jubilaciones aumentaron entre 24 y 35%, y la inflación fue del 36%. Por eso, especialistas estiman que las jubilaciones medias y más altas perdieron casi 9 puntos frente el costo de vida.

En el 2021 la fórmula quedó a la par de la inflación, pero, como se corrige cada tres meses, dentro del propio trimestre había una pérdida importante. Allí también se otorgó un bono. Este año, en el primer trimestre, los jubilados recibieron un 12,13% y perdieron frente al costo de vida.

Luego les dieron un 15% y también perdieron, y recibieron un bono de 18 mil pesos para las jubilaciones más bajas. Ahora la fórmula jubilatoria dio 15,53 por ciento, y volvieron a perder. Pero los jubilados de haberes más bajos tuvieron una pérdida menor a los de haberes medios y más altos, quienes están soportando los ajustes, un tema que viene siendo acordado con el FMI, que pide bajar el gasto previsional.

Los jubilados que cobran la mínima perdieron 6,7 jubilaciones, según el instituto IARAF

Qué dice el estudio del IARAF

En los últimos 56 meses -entre diciembre de 2017 y agosto de 2022- los jubilados que cobran la mínima perdieron 6,7 jubilaciones, según el instituto IARAF. En el período analizado la inflación promedio mensual minorista fue del 3,5%. "Este nivel tan elevado ha erosionado el poder adquisitivo de los sectores sociales con ingresos fijos, principalmente jubilados y pensionados, asalariados y receptores de asignaciones", explica Nadín Argañaraz, especialista del IARAF.

Y señala que en este mes un "jubilado con la mínima debería estar cobrando $49.600 -percibió $37.525- para tener igual poder adquisitivo que el de agosto de 2017. Y de ahora en más seguir cobrando lo mismo que la inflación que se tenga".

Sostiene que el haber de agosto "tiene una pérdida real del 24% respecto del de 2017. Esto significa que si se quisiera recuperar el poder adquisitivo habría que subirlo un 32%, y de ahí que siga a la inflación".

Pero Argañaraz explica que aunque "se aumentase el haber un 32% y luego lo necesario para no perder con la inflación, se les aseguraría a los jubilados el mantenimiento del poder adquisitivo de hace unos años, de ahora en adelante, que no compensaría nada del poder adquisitivo perdido en los últimos períodos".

Por eso, calcula que la pérdida acumulada en los últimos 56 meses es de 8,4 haberes.

"Si se quisiera compensar la pérdida del último trimestre, el bono debería ser de $36.521. Por el último semestre, de $47.846. Y por el último año, de $90.746", señala.

Y advierte que si se quisiera compensar toda la pérdida acumulada en los últimos 56 meses, el bono debería ser de "$ 345.600".

"Estos valores reflejan que la elevada y persistente inflación de los últimos años ha erosionado de manera importante el poder adquisitivo de la clase pasiva, inclusive la que cobra haberes mínimos", explicó.

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