PRECIOS

Dólar soja a $230: ¿cuál es la "trampa inflacionaria" que esconde?

¿Hay incidencia del dólar soja en el valor de los granos que se utilizan para alimentar al ganado campo y en el sector avícola? ¿Cómo afecta a los precios?
ECONOMÍA - 15 de Diciembre, 2022

La inflación minorista medida a través del IPC del INDEC  que se conocerá este jueves muestra que el consenso de los analistas por el REM del Banco Central (BCRA) proyecta un 6,1%, mientras el equipo económico dejó trascender en los medios que la cifra podría bajar hasta 5,5% despierta. Esto despierta una gran incertidumbre en el mercado financiero local y en los operadores de Wall Street.

Por el momento es difícil encontrar algún fundamento  para esperar una fuerte baja de la inflación a la zona de 3% mensual, coincidente con un ritmo anualizado de 40%, como proyecta el equipo económico de Sergio Massa para abril del 2023.

La ínfima reducción de la inflación mensual que se habría observado en noviembre pasado tiene que ver con un fenómeno estacional que es la peor sequía de los últimos años que afecta al sector agropecuario y no por algún tipo de medida macroeconómica para reducir la inflación. 

Esta baja está íntimamente relacionada con el precio de la carne que en los dos últimos meses bajó en promedio un 15 por ciento e impactará en el IPC de noviembre. 

Trampa inflacionaria 

Esto se debe a que, como consecuencia de la falta de agua y pasturas para alimentar el ganado, muchos productores comenzaron a liquidar vientres. 

Pero detrás de esto se esconde una especie de trampa inflacionaria para los próximos meses, que es la incidencia del dólar soja a 230 pesos en el valor de los granos que se utilizan para alimentar al ganado en el campo y también en el sector avícola. El aumento del precio del dólar soja se ha trasladado a todos los insumos relacionados con la producción agropecuaria.

 El aumento del precio del dólar soja se ha trasladado a todos los insumos relacionados con la producción agropecuaria

Por ese motivo, mientras que el precio de la carne bajó, el de los cereales aumentó en promedio un 50 % por lo que se denominan pass through, que es el traslado de ese aumento transitorio del tipo de cambio diferencial  a los precios.

En este aspecto hay que señalar qué tal como opinan desde el equipo económico, una unificación del mercado cambiario como pide el FMI provocaría un fuerte aumento de la tasa de inflación. 

La inflación en la Ciudad de Buenos Aires

Como antecedente hay que destacar que la inflación minorista de la Ciudad de Buenos Aires (CABA) de noviembre fue 5,8% (96,7% anualizado), desacelerándose marcadamente desde 7% en octubre (125,2% anualizado). 

En octubre la suba de precios en CABA se había visto particularmente afectada por los precios regulados como las tarifas de servicios públicos con un salto mensual de 10,5%, cuyo ritmo de suba se suavizó en noviembre a 6,4%. 

De esta forma, la desaceleración de la inflación núcleo no es tan marcada, con una velocidad mensual que pasa de 6,1% a 5,8%. 

Experimento monetario e inflación

El especialista Salvador Di Stefano explicó a iProfesional que "desde junio en adelante el país se sometió a un experimento monetario en donde se emitieron pesos por distintas vías, con el fin de pagar intereses de deuda del Banco Central, sostener la cotización de los bonos en pesos para lograr capturar financiamiento del sector privado y la puesta en marcha de dólares alternativos, como el dólar soja, con el fin de aumentar el stock de reservas y la recaudación tributaria". 

Desde el equipo económico advierten que una unificación del mercado cambiario como pide el FMI provocaría un fuerte aumento de la tasa de inflación

Hay que considerar que el BCRA utiliza al mismo tiempo la emisión de pesos para financiar el déficit fiscal, para pagar los intereses de las Leliq que coloca a los bancos, para comprar bonos del Tesoro para que no caigan sus precios en el mercado.

Además, se usa para incentivar la liquidaciones del dólar soja para aumentar las reservas internacionales del BCRA y la recaudación de las retenciones que se le cobra al sector exportador agropecuario industrial.

Todo esto generó que la inflación que en junio pasado se ubicaba en torno del 64 % anual, hoy se estima que noviembre esté en un valor superior al 94 % anual. En tanto que la tasa de política monetaria pasó del 49 % al 75 % anual.

Inflación: ¿hay realmente una desaceleración?

Un reciente informe de Portfolio Personal Investment describe que: "una lectura positiva sería que la inflación, si bien en el margen, sigue desacelerándose, como lo evidencia la media móvil de 3 meses que baja desde un pico de 114,5% en septiembre (captura el pico inflacionario de julio) a uno de 99,7%". 

El informe agrega que "sin embargo, una mirada más aguda indica que no hay indicios que permitan descartar que Argentina salga del régimen de alta inflación en el que ha ingresado en marzo, siendo una de las principales características su mayor volatilidad. La buena noticia, por el momento, es que el ritmo de suba de precios no muestra señales de aceleración".

El mes pasado el índice de precios que releva el Gobierno de CABA estuvo por encima de la medición del INDEC tanto a nivel nacional (6,3%) como a nivel GBA (6%). 

Sin embargo, en promedio la inflación mensual de la Ciudad ha estado 0,15 puntos porcentuales por debajo de la de GBA del INDEC. Por lo tanto, creemos que la información valiosa de este dato no está en el número per se sino en la tendencia, que estaría indicando una desaceleración en el margen. 

 La desaceleración de la inflación núcleo no es tan marcada como espera el Gobierno

Los inconvenientes de la mega emisión y el déficit fiscal

Pero el problema más grave no son las remarcaciones de los precios atenuadas por el programa de Precios Justos sino la mega emisión de pesos del BCRA de los últimos meses para financiar el déficit fiscal.

Para afrontar ese déficit del Tesoro y pagar los vencimientos de deuda el BCRA debe emitir una gran cantidad de pesos.

En los últimos 12 meses que van desde diciembre del 2021 hasta noviembre pasado el BCRA emitió unos 6 billones de pesos.  Lo preocupante es que un 75 % de esa emisión monetaria se realizó entre junio y noviembre y en diciembre esa emisión podría llegar a 1.2 billones de pesos.

Esto puede ocurrir cuando pague intereses del endeudamiento del Banco Central por más de $500.000 millones, $180.000 millones por el dólar soja y algo más de $500.000 millones para financiar el déficit de Tesorería.

Pasivos monetarios, contraatacara de la emisión monetaria

El stock de pasivos remunerados del BCRA está por encima de los 9 billones de pesos y aumentó un 30 por ciento desde que llegó Sergio Massa al ministerio de Economía. Este aumento de esos pasivos monetarios es la contracara de la fuerte emisión monetaria del BCRA en los últimos meses.

Lo que se puede observar también es que los instrumentos de deuda que utiliza el BCRA para absorber esa liquidez pasaron de 6,7 billones a los 9 billones de pesos en la actualidad. La  gran incógnita es qué pasará el año que viene con la renovación de los vencimientos de esa deuda.

En los últimos 12 meses que van desde diciembre del 2021 hasta noviembre pasado el BCRA emitió unos 6 billones de pesos

El stock de la deuda del Tesoro a fines de noviembre llegaba a unos 14,5 billones de pesos. Un trabajo de la consultora Equilibra señala que el FGS de la ANSES el BCRA y los bancos públicos tienen casi un 60 % del stock en circulación, una cifra de unos 8,5 billones de pesos. El resto de la deuda, unos 6 billones de pesos está en manos del sector privado y gran parte de esa deuda está indexada por inflación o ajustada por la evolución del tipo de cambio oficial. Por otro lado dentro del total de la deuda en pesos está la deuda por Leliq y pases del BCRA que en la actualidad suma unos 9 billones de pesos que devenga intereses mensuales superiores a los 500.000 millones de pesos.

Si bien la escasez de dólares es un grave problema, la abundancia de pesos puede ser un problema mayor para la economía y cada vez se hace más evidente que por efecto de la inflación los agentes económicos desprenden cada vez más rápido de los pesos y eso es una alarma para la inflación futura.

Te puede interesar

Secciones