INVERSIONES

El "secreto" mejor guardado de Google: en qué invierte el gigante tecnológico y cómo copiarlo en pesos

Alphabet reveló su cartera de inversiones y apuesta fuerte al espacio, la biotecnología y los chips. Descubrí cómo replicar su estrategia desde Argentina.
Por Marcos Phillip
ECONOMÍA - 02 de Enero, 2026

Si pensabas que Google (Alphabet) era solo un buscador y publicidad en YouTube, te estás perdiendo la mitad de la película. En los últimos meses, el holding tecnológico ha revelado silenciosamente, a través de sus presentaciones regulatorias, una cartera de inversiones que funciona casi como un fondo de cobertura de "deep tech"

Esta estrategia responde a una necesidad urgente de diversificación ante un mercado saturado de soluciones de software tradicionales. Alphabet entiende que la próxima gran revolución no ocurrirá solo en la pantalla de tu celular, sino en la órbita terrestre baja y en los laboratorios de genética molecular. Al tomar posiciones en compañías como AST SpaceMobile o Tempus AI, Google no busca un retorno inmediato, sino asegurarse un lugar en la mesa de las industrias que, según bancos como Morgan Stanley, podrían valer billones de dólares en la próxima década

Sin embargo, replicar este portafolio no es para cardíacos. Se está hablando de empresas en etapas de crecimiento agresivo, muchas de ellas aún no rentables, pero con un potencial de apreciación (upside) que Wall Street califica de "explosivo". A diferencia de comprar acciones de Apple o Microsoft, estas apuestas conllevan una volatilidad extrema: pueden duplicar su valor en un mes o caer un 30% en una semana. La clave aquí es entender que Google está jugando al capital de riesgo, apostando a que una sola de estas empresas se convierta en el próximo gigante que domine su sector.

El mensaje subyacente de esta cartera es claro: la Inteligencia Artificial (IA) ya no es el producto final, sino el motor para potenciar otros sectores "duros". Ya sea analizando imágenes satelitales con Planet Labs o diseñando proteínas con Revolution Medicines, el hilo conductor es el uso masivo de datos para resolver problemas físicos complejos

La conquista del espacio: mucho más que cohetes

La joya de la corona en la cartera de Alphabet es, indiscutiblemente, el sector espacial. Pero no se trata de turismo para millonarios, sino de conectividad global. Aquí brilla AST SpaceMobile (ASTS), una empresa que promete lo que parecía imposible: conectar celulares estándar directamente a satélites, eliminando las zonas muertas sin necesidad de hardware adicional. Deutsche Bank ha sido extremadamente optimista con esta acción, otorgándole una calificación de "Compra" y proyectando que la empresa podría generar ingresos multimillonarios para 2030. 

A su lado se encuentra Planet Labs (PL), una compañía que opera la flota más grande de satélites de observación de la Tierra. Imagina un Google Earth que se actualiza todos los días y que utiliza IA para analizar cambios en tiempo real, desde el rendimiento de cosechas hasta movimientos de tropas militares. Morgan Stanley ha reiterado en múltiples informes que la "economía espacial" podría alcanzar el billón de dólares, y los datos geoespaciales serán el petróleo de esta nueva era. 

La inversión en estas empresas también revela una jugada defensiva estratégica. Al apoyar a AST SpaceMobile, Google protege el ecosistema Android, asegurando que sus usuarios estén conectados en cualquier rincón del planeta, algo vital para competir contra los servicios satelitales que Apple ya está integrando. No es solo una inversión financiera; es una inversión en infraestructura crítica. Si la red terrestre falla o no llega, Google quiere ser dueño de la red que está en el cielo.

Sin embargo, el riesgo regulatorio y técnico es altísimo. Lanzar satélites es costoso y difícil, y la competencia con gigantes como Starlink de SpaceX es feroz. Pero la diferencia radica en el modelo de negocio: mientras otros buscan vender antenas costosas, ASTS y Planet Labs se integran en los servicios que ya usamos

Biotecnología e IA: el código de la vida

El segundo pilar de esta cartera es la fusión entre biología y algoritmos, un sector donde Alphabet ha puesto fichas pesadas en Tempus AI (TEM) y Revolution Medicines (RVMD). Tempus AI es, en esencia, una empresa de "big data" para la oncología. Recopila y analiza datos clínicos y moleculares para ayudar a los médicos a tomar decisiones personalizadas en tiempo real. JP Morgan ha destacado repetidamente cómo la aplicación de IA en el descubrimiento de fármacos y diagnósticos no es una moda, sino un cambio estructural que reducirá costos y tiempos en una industria históricamente ineficiente.

Por otro lado, la inversión en Metsera (MTSR) y Prime Medicine (PRME) apunta a la próxima generación de tratamientos: la edición genética y los fármacos contra la obesidad y enfermedades metabólicas. Google sabe que la salud es el único sector con un mercado total direccionable (TAM) más grande que la publicidad digital. Revolution Medicines, por ejemplo, se enfoca en terapias contra el cáncer dirigidas a mutaciones RAS, consideradas durante décadas como "imposibles de tratar"

La lógica detrás de estas inversiones es la escalabilidad. A diferencia de las farmacéuticas tradicionales que dependen de un "golpe de suerte" en el laboratorio, empresas como Tempus utilizan la fuerza bruta computacional para encontrar patrones invisibles al ojo humano

Para el inversor, el sector biotecnológico suele ser binario: o la droga funciona y la acción se dispara, o falla y se desploma. Sin embargo, al elegir empresas de plataforma como Tempus (que vende datos e infraestructura) o Prime Medicine (que vende una tecnología de edición), se mitiga parcialmente ese riesgo. 

El cerebro digital: Chips y Software Empresarial

Ninguna cartera tecnológica estaría completa sin una apuesta a la infraestructura que lo hace todo posible. Aquí entra Arm Holdings (ARM), la empresa británica cuyos diseños de chips están en prácticamente todos los smartphones del mundo y, cada vez más, en los centros de datos de IA. Goldman Sachs ha señalado que la arquitectura ARM es fundamental para la eficiencia energética que requiere la inteligencia artificial generativa

En el lado del software, las posiciones en Gitlab (GTLB) y UiPath (PATH) muestran una apuesta por la automatización y la eficiencia. Gitlab es la herramienta esencial para los desarrolladores de software (DevOps), mientras que UiPath lidera el mercado de la automatización robótica de procesos (RPA). En un mundo donde cada empresa se está convirtiendo en una empresa de software, las herramientas que permiten crear código más rápido y automatizar tareas repetitivas son esenciales.

La tesis de inversión aquí es la "adopción obligatoria". Las empresas no pueden dejar de usar chips eficientes ni pueden volver a procesos manuales lentos. ARM, Gitlab y UiPath son peajes en la autopista digital. Cada vez que se crea una aplicación o se procesa una tarea con IA, estas empresas cobran su parte. 

A diferencia de las apuestas espaciales o biotecnológicas, estas son empresas con modelos de negocio probados y flujos de caja más predecibles. Son el ancla de estabilidad en una cartera agresiva. Para el inversor minorista, representan la forma más segura de exponerse al crecimiento de la IA sin tener que adivinar qué aplicación de chat ganará la guerra. Es invertir en los cimientos del edificio, no en la decoración de los departamentos.

Cómo invertir en la "Cartera Google" desde Argentina

La buena noticia para el inversor local es que el mercado de capitales argentino ha evolucionado rápidamente, y replicar gran parte de esta cartera es posible a través de los CEDEARs (Certificados de Depósito Argentinos). Estos instrumentos permiten comprar acciones extranjeras en pesos, quedando protegido de las variaciones del tipo de cambio (dólar CCL)

La estrella indiscutida que ya tiene CEDEAR es AST SpaceMobile (Ticker: ASTS). Gracias a la reciente incorporación de nuevos certificados por parte de los reguladores y el banco Comafi, los argentinos pueden comprar esta acción con una ratio de conversión de 15:1. También está disponible Tempus AI (Ticker: TEM) y, por supuesto, Arm Holdings (Ticker: ARM).

Para las empresas que aún no tienen CEDEAR con volumen (como podrían ser algunos laboratorios específicos o Planet Labs, dependiendo de la liquidez del momento), la alternativa es utilizar las plataformas de "Inversión Global" que ofrecen los principales brokers argentinos. Esto permite operar directamente en el Nasdaq o NYSE fondeando la cuenta con dólar MEP o CCL. 

Antes de lanzarte, recordá la regla de oro: diversificación. Estas acciones son volátiles. Una estrategia inteligente desde Argentina sería mantener una base sólida en el CEDEAR de la propia Alphabet (GOOGL), que te da exposición a todo el conglomerado con menos riesgo, y destinar una parte minoritaria y especulativa de tu capital a comprar directamente los CEDEARs de ASTS, TEM o ARM. 

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