ACUERDO CON LA UE

"El acuerdo generará un cambio de matriz para el Mercosur", asegura un referente del comercio internacional

El consultor y analista Marcelo Elizondo analizó las implicancias del acuerdo entre la UE y el Mercosur, que fue aprobado por el Consejo Europeo
Por iProfesional
ECONOMÍA - 09 de Enero, 2026

La aprobación del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea por parte del Consejo Europeo marcó un punto de inflexión histórico para el bloque sudamericano. Según el consultor y analista económico internacional Marcelo Elizondo, se trata de una transformación estructural que puede modificar de raíz el perfil productivo, comercial y geopolítico del Mercosur, tradicionalmente uno de los bloques más cerrados del mundo.

"El acuerdo Mercosur–UE permite avizorar una cercana ratificación del pacto que lo ponga en vigencia. De ocurrir, estaríamos ante una revolucionaria modificación de la matriz del Mercosur", advierte Elizondo en su informe.

Un mercado clave por tamaño, poder adquisitivo e inversiones

La Unión Europea representa cerca del 20% de la economía mundial, con casi 500 millones de habitantes y un ingreso per cápita promedio cercano a los u$s40.000. Además, explica Elizondo, el bloque europeo genera 15% del comercio mundial de bienes y 22% del de servicios, y es el principal importador de servicios del planeta.

"El pacto Mercosur–UE genera la mayor área de libre comercio geográfica del mundo, con un enorme peso geopolítico y económico", subraya el informe.

En contraste, el Mercosur -con apenas cuatro miembros plenos- tiene 260 millones de habitantes, un PBI per cápita cercano a u$s10.000 y solo 1,5% del comercio internacional, lo que refleja una fuerte asimetría entre ambos bloques.

Más comercio, menos aranceles y mayor inversión extranjera

Uno de los ejes centrales del acuerdo es la reducción arancelaria. Según el informe, la UE eliminará aranceles para el 92% de las exportaciones del Mercosur, mientras que el bloque sudamericano hará lo propio con el 91% de las importaciones provenientes de Europa, en muchos casos de manera gradual y con plazos extendidos.

"El acuerdo podría generar un incremento del comercio bilateral de hasta 25% en un plazo prudencial, dadas las altas trabas que hoy existen en ambos mercados", sostiene Elizondo.

Además, el impacto no se limita al comercio. Europa es el mayor inversor externo del mundo, con más de u$s11 billones invertidos fuera de sus fronteras. "Las empresas europeas son las principales inversoras en América Latina y también en Argentina, por lo que el acuerdo mejorará el clima de negocios y atraerá nuevas inversiones", destaca el especialista.

Un giro estratégico para un bloque históricamente cerrado

El informe es contundente al describir la situación actual del Mercosur: un bloque con baja apertura comercial, altos aranceles y escasa inserción internacional. El ratio comercio/PBI del Mercosur es inferior al 30%, muy por debajo del promedio mundial (58%) y de la Unión Europea (86%).

"El Mercosur ha sido hasta hoy una región de escasa vinculación comercial externa, con economías grandes como Argentina y Brasil entre las más cerradas del planeta", señala Elizondo.

En ese sentido, el acuerdo aparece como el primer gran hito de vinculación extrarregional institucionalizada del Mercosur, alineándolo con una tendencia global donde el comercio crece entre países con acuerdos de apertura recíproca.

El impacto específico en Argentina: más seguridad jurídica y exigencias internas

Para Argentina, el acuerdo también tendría efectos fronteras adentro. Elizondo remarca que los tratados internacionales tienen jerarquía superior a las leyes, lo que implica un salto en términos de previsibilidad y seguridad jurídica.

"Las normas surgidas de este pacto no podrán ser violadas ni reformadas por el Congreso, lo que eleva sustancialmente la calidad del marco institucional para los negocios", afirma el informe.

Sin embargo, el especialista aclara que el acuerdo no es mágico. "Concederá oportunidades, pero exigirá continuar con reformas críticas internas para poder aprovecharlo", advierte, y enumera desafíos macroeconómicos, regulatorios, de infraestructura y de competitividad empresarial.

Un nuevo escenario para empresas, empleo y consumidores

El informe destaca que una mayor apertura comercial suele generar múltiples beneficios: mejora de la calidad productiva, mayor inversión, empleo más calificado, menor volatilidad cambiaria y un fortalecimiento del crecimiento económico.

"Las economías más abiertas no solo exportan más, sino que también tienen menores tasas de desempleo que las economías cerradas", subraya Elizondo.

Además, el acuerdo obligará a las empresas locales a competir en mercados más exigentes, lo que redundará en mejores productos y precios para los consumidores y en políticas públicas más disciplinadas.

Para Elizondo, el avance del acuerdo no cierra una etapa, sino que abre otra. "El Mercosur ha sido el bloque integrado más cerrado del planeta. Este acuerdo supone una reforma sustancial y un cambio de matriz que obliga a adaptaciones locales", sostiene.

La conclusión del informe es clara: el acuerdo con la Unión Europea abre un camino nuevo para Argentina y el Mercosur. "Bien aprovechado, debería generar buenos éxitos", afirma Elizondo, aunque advierte que el resultado final dependerá de la capacidad del país para sostener la apertura y profundizar las reformas necesarias.

Te puede interesar

Secciones