El BCRA aseguró que la demanda de dólares cayó 75% después las elecciones
El Banco Central buscó llevar calma a los mercados y transmitió a inversores internacionales que, tras la aceleración inflacionaria de diciembre, cuando el IPC trepó al 2,8%, en enero los precios habrían comenzado a desacelerarse, aunque evitó adelantar un número concreto para el índice mensual.
Además, la autoridad monetaria aseguró que se desinfló con fuerza la demanda de dólares por parte de los ahorristas y reveló que aún restan u$s3.600 millones de emisiones de deuda corporativa que no fueron volcadas al mercado cambiario. Ese dato, señalaron, anticipa un escenario de mayor tranquilidad cambiaria o, al menos, un flujo relevante de oferta de divisas en las próximas semanas.
Se desplomó la demanda de dólares: las definiciones del BCRA
Las definiciones surgieron de una presentación realizada el lunes en Londres, en un evento organizado por BBVA, que el propio BCRA difundió públicamente en las últimas horas. Allí, el vicepresidente del Central, Vladimir Werning, defendió la llamada Fase 4 del programa económico libertario, que combina bandas cambiarias ajustadas por inflación con una política de compras diarias de reservas.
Werning, habitual interlocutor del Central con fondos e inversores del exterior, tituló su exposición como "La normalización financiera post electoral allana el camino para reformas, remonetización y compras de reservas". En ese marco, subrayó que el resultado de las elecciones legislativas de octubre marcó un quiebre en el comportamiento cambiario de los particulares.
"Después de las elecciones, la demanda privada de dólares colapsó y la cobertura cambiaria empezó a desarmarse rápidamente", afirmó. Según detalló, entre abril y octubre la compra de dólares billete promedió u$s2.500 millones mensuales, mientras que en noviembre y diciembre ese monto cayó a alrededor de u$s600 millones por mes, una baja cercana al 75%.
Otro dato destacado fue que, actualmente, la mayoría de los dólares adquiridos por los ahorristas permanece dentro del sistema financiero local. El funcionario remarcó este punto porque en meses previos el Central había detectado una porción significativa de demanda vinculada a cuentas en el exterior, lo que implicaba salida de divisas del circuito doméstico.
En paralelo, Werning reveló que empresas argentinas colocaron deuda por u$s6.400 millones en los mercados internacionales desde octubre. Por normativa, esas divisas deben liquidarse en el mercado local, aunque todavía restan ingresar u$s3.600 millones. "La emisión corporativa en dólares se aceleró tras las elecciones, pero la oferta efectiva de esas divisas se demoró, lo que debería impulsar la entrada de dólares en el futuro", explicó, alimentando las expectativas de mayor oferta cambiaria en el corto plazo.
Anticipan una desaceleración en la inflación
En materia de inflación, el vicepresidente del BCRA sostuvo que los indicadores de alta frecuencia que sigue la entidad muestran una desaceleración en enero, luego del repunte de diciembre.
Si bien evitó dar una estimación final, señaló que el rubro alimentos y bebidas no alcohólicas, el de mayor peso en la canasta del Indec, habría bajado de un ritmo superior al 4% mensual en diciembre a menos del 3% hacia mediados de enero. En el caso de los alimentos procesados, el avance se habría moderado de alrededor del 2% a cerca del 1% mensual.
Por último, Werning atribuyó buena parte del salto inflacionario de fin de año a factores puntuales y estacionales, como tarifas y carne. Al excluir esos componentes, afirmó, la inflación subyacente se mantendría en un nivel estable, cercano al 2% mensual, reforzando el mensaje de que el proceso de desinflación seguiría en marcha.