El BCRA hilvanó 22 jornadas al hilo con compras y ya suma más de u$s1.200 millones en el año
El Banco Central compró este martes otros u$s57 millones y ya suma 22 jornadas al hilo sumando divisas, desde que el 5 de enero puso en marcha el nuevo programa de acumulación de reservas.
Con lo que compró este martes, el BCRA ya suma u$s1.253 millones en lo que va del año y las reservas treparon hasta los u$s45.673 millones.
En ese escenario, el dólar mayorista bajó $5 y cerró $1.446, por lo que quedó a 8,6% del techo de la banda. En la semana previa, el tipo de cambio había subido $14 ( 1%).
En el segmento minorista, en el Banco Nación, la cotización para la venta operó en $1.465, marcando una baja de $5 respecto a la rueda previa.
El mercado mira el ritmo de compras de reservas
Desde Invecq señalaron que las compras de las primeras 20 ruedas del año representó en promedio aproximadamente 14% del volumen diario operado.
Sus analistas subrayaron que el monto adquirido quedó por encima del promedio 2003-2023, aunque por debajo de 2025, cuando las compras habrían alcanzado USD 1.652 millones a precios de hoy. En otras palabras: la señal fue fuerte y el número es relevante, pero todavía existe un parámetro reciente que el mercado usa para comparar el "poder de fuego" con el que el Central puede acelerar (o no) la recomposición de reservas.
Los especialistas de Adcap, por su parte, enfocaron la lupa en el ritmo más reciente de intervención. Señalaron que el BCRA desaceleró el ritmo de compras incluso en un contexto en el que las monedas emergentes se apreciaban de manera generalizada, es decir, cuando podría haber acelerado la acumulación de reservas "contra el viento". Para el bróker, la explicación principal no estuvo en el mercado de cambios, sino en los datos monetarios.
Sus analistas apuntaron que las compras de divisas del BCRA fueron en gran medida no esterilizadas, convirtiéndose en el principal motor del crecimiento de la base monetaria "tradicional". En esa misma línea, destacaron que la caída de alrededor de 2.000 puntos básicos en las tasas de fondeo de corto plazo sugiere que el endurecimiento monetario se relajó de manera significativa, y remarcaron que no resultó casual que el peso rindiera peor que la mayoría de sus pares emergentes, en un escenario en el que varios bancos centrales de la región mantuvieron sus tasas de política sin cambios.
Riesgo país bajo 500
Durante las primeras semanas del año, desde Invecq describieron que el riesgo país argentino se acercó en varias ocasiones a los 600 puntos básicos. Sin embargo, a partir de la segunda mitad de enero observaron una compresión generalizada del riesgo soberano, tanto a nivel global como regional, luego de disiparse tensiones geopolíticas, principalmente entre Estados Unidos y la Unión Europea.
En ese contexto, sus analistas destacaron que Argentina logró perforar el umbral de los 500 puntos, llegando al menor nivel desde junio de 2018. Para el mercado, esa ruptura funciona como señal psicológica y financiera a la vez: mejora la percepción de riesgo y reabre discusiones que habían quedado suspendidas durante años.
Desde la consultora estimaron que, en el último mes, aproximadamente 70% de la mejora respondió a factores locales, mientras que el 30% restante se explicó por un contexto internacional más favorable. También señalaron que el spread entre el riesgo país de Argentina y Latam bajó de 250 a 207 p.b. en enero, un dato que refuerza la idea de una compresión relativa y no solo "arrastrada" por el mundo.
La baja del riesgo país, explicaron, resulta clave para evaluar un eventual retorno al mercado internacional de deuda, y allí apareció el espejo de Ecuador: con un riesgo país en torno a 450 puntos básicos, logró emitir deuda a una tasa cercana al 8,9%. Para Invecq, la operación fue relevante no solo por el monto adjudicado (USD 4.000 millones), sino por la demanda, que superó en más de cuatro veces el volumen ofertado, en un contexto vinculado a la debilidad del dólar y al desarme de posiciones en China a través de ventas de T-Bills.
Tasas, licitación y el umbral de $1.450
En paralelo a la acumulación de reservas y la mejora del riesgo soberano, Invecq observó que el tipo de cambio mostró una variación negativa durante el mes. En enero, el tipo de cambio mayorista registró una caída de 0,8%, mientras que los tipos de cambio financieros retrocedieron en mayor magnitud: 1,9% para el CCL y 1,4% para el MEP. Esa dinámica, en términos de corto plazo, reforzó la lectura de calma, pero dejó un punto abierto: el nivel de tasas.
Sus analistas advirtieron que las tasas continúan elevadas. En la última licitación del Tesoro, la tasa promedio ponderada se redujo respecto de la colocación anterior (41,3% frente a 44,2%), pero los rendimientos siguen siendo altos, especialmente si se los compara con expectativas de inflación para 2026 en torno al 25%. En esa misma licitación, señalaron que el Tesoro convalidó menores premios y alcanzó un rollover del 124%, profundizando la absorción de pesos en un mes de baja estacionalidad de liquidez.
Desde Adcap propusieron leer esa licitación como parte de un "mix" consolidado: el Tesoro absorbió ("esterilizó") el excedente de liquidez creado por el BCRA. En su descripción, el mecanismo es directo: el Banco Central compra dólares e inyecta pesos; el Tesoro drena pesos emitiendo deuda en moneda local. En términos consolidados, agregaron, el sector público reduce su exposición neta en dólares y aumenta sus pasivos en pesos, disminuyendo el riesgo externo y configurando un intercambio que consideran favorable si el nivel del tipo de cambio está más cerca de "barato" que de "caro".
De cara a lo que viene, desde Invecq indicaron que habrá que monitorear si se abre una ventana para una eventual colocación de deuda internacional en un contexto externo aún volátil y con una pausa en el ciclo de recortes de tasas de la Reserva Federal. Además, señalaron que el Gobierno afronta vencimientos por aproximadamente USD 800 millones con el Fondo Monetario Internacional, lo que vuelve clave la dinámica de acumulación de reservas. En paralelo, Adcap espera que el Banco Central calibre las compras de divisas para que el peso se mantenga por debajo de 1.450 por dólar, algo que, según su lectura, probablemente sea consistente con tasas en torno al 27%.