INDEC: tras la salida de Lavagna, el Gobierno posterga el nuevo IPC y mantiene la metodología actual
La renuncia del titular del INDEC, Marcos Lavagna, sumada a la decisión del Ministerio de Economía de postergar el lanzamiento de la nueva serie del IPC base 100 (2017-2018) hasta tanto se consolide el proceso de desaceleración inflacionaria, ha provocado algunos ruidos políticos y económicos que el Gobierno no esperaba.
Por lo que pudo saber iProfesional de una fuente cercana al Gobierno, la decisión que se tomaría para evitar cualquier tipo de riesgos no solo será mantener el método de medición actual, considerando el esquema de ponderaciones basado en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2004, sino también archivar definitivamente el cálculo del IPC con la metodología basada en la ENGHo 2017-2018, que fue elaborada en el Gobierno de Mauricio Macri.
La intención del Gobierno sería realizar una futura Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo), porque la 2017-2018 ya está desactualizada y, además, que la misma tenga como base años más estables económicamente. "El 2018, donde la Argentina comenzó a tener una gran inestabilidad de precios cambiaria y macroeconómica, no es un buen año", explican desde el Gobierno.
La fuente cercana al Gobierno explicó a iProfesional que hay que hacer algunas consideraciones de por qué no convendría publicar el llamado "Índice LAVAGNA" en el actual contexto económico y político, y además destacó que no hay casi diferencia en los índices porque la inflación que se mide es muy baja y, como ejemplo, citó que en diciembre pasado el actual IPC dio una suba del 2,8 %, mientras que con la nueva metodología dio 2,9 % de suba.
Decisión oficial sobre la metodología del IPC
La primera consideración es que, como en la nueva serie hay modificaciones de rubros y de los ponderadores, ambas series no se pueden empalmar porque no son compatibles, ya que se trata de series totalmente distintas, por lo tanto no se puede calcular un coeficiente para empalmar ambas series.
En este punto hay que destacar que el principal cambio en el nuevo IPC es la incorporación de la canasta de consumo derivada de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-2018, reemplazando la utilizada desde 2004. Esto no implica solo una nueva metodología, sino la adopción de una canasta que representa de manera más precisa hábitos actuales de consumo.
Las modificaciones más relevantes se dan en los rubros de Vivienda, Agua, Electricidad y otros combustibles, cuyo peso sube de 9,4% a 14,5%, incrementando la incidencia de las tarifas de servicios públicos. Tras la postergación del nuevo esquema de subsidios en enero, se espera que empiece a regir en febrero.
En el caso del Transporte, la ponderación pasa de 11% a 14,3%, aumentando la relevancia de combustibles y boletos.
Cambios en ponderaciones de servicios y consumo
En tanto, en el rubro Comunicaciones, el peso sube de 2,8% a 5,1%, otorgando mayor importancia a servicios de internet y telefonía móvil, y en Educación, de 2,3% a 3,1%, con mayor impacto de las cuotas y servicios educativos. Salud mantiene un peso similar, subiendo de 8,0% a 9,1%.
En cambio, Alimentos y Bebidas disminuye su participación de 26,9% a 22,7%, reflejando una menor incidencia del agro y la industria alimentaria, sector que impulsó parte de la aceleración inflacionaria en el último cuatrimestre de 2025.
En este aspecto hay que destacar que la disminución del peso de los alimentos reduce la sensibilidad del IPC frente a variaciones estacionales y climáticas, así como a la volatilidad de los mercados internacionales de materias primas.
La nueva canasta también refleja un mayor consumo de alimentos procesados, donde los componentes industriales, logísticos y de comercialización ganan protagonismo sobre los productos primarios.
Impacto sectorial en la estructura del índice
En tanto, el rubro Prendas de Vestir y Calzado baja de 9% a 6,8% en la estructura de gastos, mientras que Recreación y Cultura sube de 7,3% a 8,6%, modificando la ponderación de actividades recreativas en el IPC.
El segundo argumento es que, como las tarifas de servicios públicos privatizados están todavía muy aplanadas, no sería conveniente utilizar la nueva base porque los aumentos futuros repercutirían más fuerte en los números de esta nueva base que en la base vieja.
Desde el equipo económico consideran que, con la ida de Lavagna, no hay necesidad de publicar ahora el nuevo índice, ya que él era el funcionario que más presionaba al Gobierno para publicar el nuevo IPC y también habría solicitado a las autoridades del FMI que presionaran al Gobierno para poner en funcionamiento el llamado Índice LAVAGNA, ya que el cálculo a través de la nueva metodología figura como uno de los puntos en el acuerdo firmado con el organismo.
Las diferencias entre Lavagna y el equipo económico comenzaron en agosto del año pasado, cuando Lavagna dio a conocer, a través de un comunicado del Indec, que a partir de septiembre el organismo estaba en condiciones de publicar el nuevo índice, pero no tuvo el acuerdo del ministro de Economía, Luis Caputo, de quien depende el Indec, para publicarlo.
Tensiones internas y postergación del nuevo índice
En ese momento, Lavagna y Caputo acordaron calcular el IPC bajo ambos esquemas metodológicos, con el objetivo de preservar criterios de transparencia estadística, comparabilidad y rigor técnico en el análisis de la dinámica de precios, pero solo publicar el IPC con base 100 (2004).
El lunes, en declaraciones radiales, dio varias explicaciones sobre la salida de Lavagna, pero lo que no quedó claro es si Lavagna se fue por decisión propia o le pidieron la renuncia.
"La visión nuestra es que no hay que cambiar el índice ahora. De hecho, da prácticamente igual. Marco corrió los números del año pasado y da prácticamente lo mismo. Diciembre daba un poquito más abajo el índice nuevo; enero daba un poquito más abajo el índice nuevo", sostuvo Caputo en una entrevista con Radio Rivadavia.
Y además añadió que: "inevitablemente la inflación argentina va a converger con la inflación internacional, más o menos rápido dependiendo de la velocidad en la que aumente la demanda de dinero. Cuando eso pase, del otro lado (oposición) van a decir que la inflación cayó porque cambiamos el índice y no por el trabajo que hicimos".
Postura del BCRA y situación institucional del Indec
Pero la semana pasada ya hubo una advertencia a Lavagna por parte de las autoridades del BCRA a cargo de Santiago Bausili.
En el último Informe de Política Monetaria (IPOM), el BCRA destacó que: "se prevé que el nuevo IPC aumente significativamente la cantidad de precios relevados y de informantes, mejorando así su representatividad. En lo referido a la composición de la nueva canasta, ganarán peso los servicios en detrimento de los bienes".
Pero el reporte oficial daba por hecho que la publicación del nuevo IPC comenzaría en febrero, con la publicación del índice de enero prevista para el jueves de la semana próxima.
El informe destaca además que: "el cambio de la fórmula de inflación permitiría reflejar las modificaciones de los patrones de consumo de los hogares en respuesta a las fluctuaciones de los precios relativos, así como los cambios de hábitos y la aparición o desaparición de bienes y/o servicios del mercado".
Designaciones transitorias tras la salida de Lavagna
Por ahora, quien estará a cargo del Indec será el actual Director Técnico, Pedro Línes, un funcionario de carrera, pero no se descarta que el Gobierno nombre a otro experto antes de fin de año.
Lo anecdótico del caso es que, tras la salida de Lavagna, se conoció que Línes había colocado en su cuenta de LinkedIn el logo "open to work" o "abierto a trabajar".