Un laboratorio entra al negocio de vacunas anti aftosa en Argentina y sacude un mercado ultra concentrado
En una resolución que marca un antes y un después en el negocio sanitario ganadero, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) autorizó el registro en la Argentina de una nueva vacuna contra la fiebre aftosa que ya se aplicaba en países vecinos, entre ellos Brasil.
La aprobación recayó sobre el laboratorio argentino Tecnovax, que podrá comercializar en el país una vacuna que, según informó la propia compañía, cuenta con más de una década de uso en Brasil, Paraguay y Uruguay, donde se administraron cientos de millones de dosis.
Se trata de una decisión de gran impacto, ya que el mercado de la vacuna antiaftosa en la Argentina mueve millones de dosis por campaña y constituye una pieza central del andamiaje sanitario que sostiene el estatus del país como exportador de carne. Por eso, el ingreso de un nuevo producto en un segmento históricamente concentrado reconfigura un tablero que venía tensionado desde hace años.
Vacuna antiaftosa: trámite de casi dos años y conflicto de fondo en el agro
De acuerdo con el comunicado oficial de la empresa, la autorización se produjo luego de "casi dos años de tramitaciones", durante los cuales la firma respondió "de manera exhaustiva todos los requerimientos técnicos, regulatorios y documentales" exigidos por la autoridad sanitaria.
Detrás de esa frase formal se esconde una disputa que excedía lo meramente administrativo. El ingreso de esta vacuna, producida originalmente para el mercado brasileño, había generado resistencias y cuestionamientos dentro de un negocio donde la oferta estaba prácticamente acotada a un solo proveedor mayoritario.
La discusión combinó aspectos regulatorios, técnicos y comerciales. Desde el lado de la empresa impulsora del registro se sostenía que el producto cumplía con todos los estándares exigidos por la normativa argentina y que su utilización masiva en países vecinos era prueba suficiente de su calidad, seguridad y eficacia. Del otro lado, se advertía sobre la necesidad de preservar los controles en un insumo crítico para el estatus sanitario nacional.
La resolución del Senasa salda, al menos en términos formales, esa controversia, donde el organismo consideró que el producto cumple con el marco regulatorio vigente y otorgó el registro correspondiente.
Exportaciones: un mercado estratégico para la carne argentina
La vacuna contra la fiebre aftosa no es un insumo más dentro de la estructura productiva. Es la herramienta que sostiene el esquema de vacunación obligatoria que permite a la Argentina mantener su condición sanitaria y acceder a mercados internacionales de alto valor.
En ese contexto, la ampliación de la oferta tiene implicancias económicas directas. El propio comunicado empresarial subraya que el registro "contribuye a ampliar la oferta disponible y fortalecer la competencia, en beneficio directo de los productores ganaderos y del sistema sanitario nacional".
La vacuna ahora autorizada fue utilizada durante más de una década en Brasil, Paraguay y Uruguay. En los dos primeros casos, el programa sanitario va hacía la eliminación de la vacunación contra la aftosa, a diferencia de lo que ocurre en Argentina.
Según Diego La Torre, gerente general de Tecnovax, "la vacuna que TECNOVAX comercializará en Argentina ha sido fundamental para erradicación de la fiebre aftosa en la región, permitiendo a muchos países que la utilizaron, acceder a nuevos y mejores mercados de exportación para su carne, ayudando a Brasil a alcanzar el estatus de libre de aftosa sin vacunación".
Esa referencia a Brasil envuelve la clave de todo. El vecino país avanzó en los últimos años hacia un esquema de retiro progresivo de la vacunación, tras consolidar su situación sanitaria. Que el producto ahora aprobado en la Argentina haya sido parte de ese proceso es uno de los argumentos centrales que esgrimió la compañía para respaldar su solicitud.
De Brasil a la Argentina
El dato político y comercial más relevante es que se trata de una vacuna con trayectoria en Brasil que ahora podrá aplicarse en rodeos argentinos. En términos prácticos, esto implica el ingreso de un nuevo competidor en un mercado históricamente dominado por un único laboratorio.
El negocio de la aftosa en la Argentina no sólo es voluminoso en términos de dosis, sino que está directamente vinculado con la arquitectura institucional del sistema sanitario, con campañas obligatorias, participación de entes sanitarios locales y supervisión estatal. Cualquier modificación en la oferta impacta sobre esa estructura.
Los productores ganaderos argentinos vienen reclamando una baja en los precios de la dosis de la vacuna, ya que en nuestro país el valor llega a duplicar el de los países de la región.
La empresa destacó además que muchos de sus productos se elaboran en su planta biotecnológica ubicada en Mercedes, provincia de Buenos Aires, desde donde exporta a más de 25 mercados. Sin embargo, el eje de la noticia no es la expansión industrial de la firma sino el cambio de reglas en un mercado sensible.
Un punto de inflexión para el campo
La autorización del Senasa marca un punto de inflexión en una discusión que llevaba años. No sólo habilita la comercialización de un nuevo biológico, sino que redefine el esquema competitivo en un rubro estratégico para la ganadería.
En un contexto donde el Gobierno impulsa mayor competencia y apertura en distintos sectores de la economía, la aprobación de esta vacuna se inscribe en esa lógica. Pero, más allá del clima político, lo cierto es que el mercado de la aftosa deja de ser el mismo.
La próxima campaña de vacunación será la primera en la que los productores podrán optar por una alternativa adicional. Cómo impactará eso en precios, participación de mercado y dinámica del negocio es algo que se verá en los próximos meses.