LA BATALLA DEL CRÉDITO

Revancha para Caputo: obtuvo otros u$s500 millones a menor tasa y demostró que queda liquidez en el mercado local

La licitación floja del mes pasado había dejado dudas sobre si se estaba ante el límite de fondeo con dólares locales. Pero se revirtieron las expectativas
Por Fernando Gutiérrez
ECONOMÍA - 16 de Abril, 2026

Luis Caputo se tomó su revancha: tras la última licitación de marzo, varios analistas consideraron que se había terminado el margen para "vivir con lo nuestro" en lo que respecta a la financiación del Tesoro con dólares del mercado doméstico. Sin embargo, este jueves quedó demostrado que el ministro todavía puede sacarle jugo a la liquidación del sistema bancario.

A diferencia de la licitación anterior, en la que tuvo que contentarse con levantar u$s431 millones, un 14% menos que lo esperado, esta vez sí consiguió completar el tope de u$s500 millones. Y, lo mejor, a una menor tasa de interés de la que tuvo que convalidar en la licitación anterior.

De esa manera, consiguió reforzar su imagen justo cuando está tratando de obtener crédito del mercado internacional. Y disipa las versiones respecto de que su capacidad para fondearse con los inversores locales ya estaba llegando a su fin. Después de todo, el sistema sigue mostrando niveles récord de depósitos, ya por encima de los u$s40.000 millones, de los cuales casi la mitad no han sido colocados como préstamos en mercado interno.

Nuevamente, Caputo ofreció dos títulos, uno "de bajo riesgo", con fecha de vencimiento anterior a la elección presidencial de 2027, y otro que incorpora el "riesgo kuka" porque devuelve el capital recién en octubre de 2028. En ambos casos, se mantiene el esquema de pagos de cupones mensuales, lo cual entusiasmó a ejecutivos de bancos respecto de que el instrumento pueda ser atractivo para los pequeños ahorristas, al quedar asimilados a las rentas inmobiliarias.

El tramo con vencimiento a 2027 pagará un rendimiento efectivo anual de 5,12%, mientras que el que vence en 2028 tiene una tasa de 8,51%.

La confirmación del "riesgo país kuka"

Desde el punto de vista del gobierno, esto debe ser interpretado como una señal de confianza por parte del mercado. En febrero, cuando se realizó la primera licitación de un bono a suscribir en dólares, bajo ley argentina, la tasa fue de 5,8%. El gobierno celebró el hecho de que el mercado hubiese demostrado atractivo por ese título, al punto de comprarlo por encima de su valor nominal, y aceptar una tasa inferior al 6% que figuraba en la oferta oficial.

Dos semanas más tarde, el mismo bono volvió a recaudar u$s250 millones, pero ya con una tasa más baja, del 5,4% efectivo anual. Y luego, en su tercera salida al mercado, Caputo se volvió a encontrar con una elevada demanda -u$s466 millones para un cupo de u$s150 millones- y a una tasa de 5,02%.

Ahora, en su cuarto intento, le aceptaron la tasa de corte en 5% nominal. Y en cuanto al bono pagadero en 2028, también se registró una leve caída, dado que la tasa cerró en 8,2% nominal, mientras hace 15 días el costo financiero era de 8,5%.

Esta diferencia de 320 puntos básicos entre dos títulos similares que apenas tienen un año de diferencia en su vencimiento ha sido aprovechada por el gobierno para fundamentar la teoría de que el "verdadero" riesgo país no es el que surge de los bonos de larga duración, sino de los bonos cortos, que no implican un riesgo de default ni de reperfilamiento porque vencen dentro del período de gobierno de Milei.

Con ese argumento, el "riesgo país Milei" está en torno de 120 puntos básicos. Ese es el número que surge de restarle a la tasa del bono AO27 el costo de la tasa de referencia mundial, que ronda el 3,8%. Para el gobierno, esa tasa es baja porque lleva implícito un riesgo país muy inferior al que mide el índice de JP Morgan a nivel mundial estuvo, hasta hace dos semanas, encima de 600 puntos.

En contraste, el riesgo país a octubre de 2028 es calculado por Caputo en 440 puntos. Y la "tasa forward" -como se denomina en la jerga financiera a la diferencia de interés entre dos momentos futuros, en este caso octubre de 2028 versus octubre de 2027- equivale a una tasa nominal anual de 14%.

La parte mala para el gobierno es que, detrás de la chicana al kirchnerismo, hay un reconocimiento de que el mercado sigue viendo una probabilidad relativamente alta de un quiebre de rumbo económico y de un cambio de signo político tras las elecciones del año próximo.

Buscando tasas razonables

Hasta ahora, sumando las cuatro licitaciones realizadas con los nuevos bonos, el Tesoro captó u$s1.431 millones, sobre un total de u$s2.000 millones que anunció que buscaría a lo largo del año, con el objetivo de financiarse para hacer frente al calendario de vencimientos de deuda.

En particular, preocupaba al gobierno el abultado vencimiento de julio, cuando haya que cancelar capital más intereses por u$s4.200 millones.

Los funcionarios del equipo económico han tratado de transmitir calma al mercado al asegurar que ya está garantizado el fondeo para hacer frente al calendario de pagos que resta del año -unos u$s11.900 millones-.

Sin embargo, eso no disipa la inquietud del mercado, que muestra dudas sobre si el gobierno estará en condiciones de afrontar el exigente cronograma de 2027, cuando deban cancelarse o renovarse u$s23.195 millones a nombre del Tesoro, más u$s11.213 por bonos y líneas de crédito del Banco Central.

Es por este motivo que el ministro está ahora tratando de sacar provecho de sus contactos internacionales, para obtener crédito a una tasa "razonable". Dado que en los últimos testeos no había forma de conseguir financiación por menos de 9% anual en dólares, se buscará que un organismo de crédito, posiblemente el Banco Mundial, haga de garante, como forma de bajar el componente de riesgo político.

Te puede interesar

Secciones