FINANZAS DE LA DEUDA

Cómo hizo Luis Caputo para juntar casi u$s7.000 millones para pagar la deuda

Con el mercado todavía atento al frente financiero, el Gobierno logró reforzar su capacidad de pago antes de un trimestre exigente
Por Fernando Gutiérrez
ECONOMÍA - 18 de Mayo, 2026

Toto Caputo lo hizo: con su nuevo bono en dólares dirigido al mercado local ya levantó u$s2.631 millones y probablemente sumará otros u$s500 millones antes de fin de mes y complete la meta de u$s4.000 millones en junio, antes del abultado pago de intereses que marca el calendario de vencimientos de deuda en julio.

Pero, además, gracias a la transferencia realizada por el Banco Central luego de contabilizar "ganancias" en su balance por valorización de sus activos en dólares -es decir, ganancias contables por la devaluación de títulos ilíquidos como las letras intransferibles-, contará con un adicional de $24,4 billones. De ese total, tres cuartas partes se destinarán a devolverle dólares al BCRA, mientras que le quedarán libres $6 billones. Traducida a dólares, esa transferencia deja en las arcas del Tesoro u$s4.300 millones.

Es decir, entre los dólares que le pidió al mercado doméstico -a una tasa muy inferior a la que marca el índice de riesgo país- más el "regalo" de u$s4.300 millones, el ministro ya está cerca de haber conseguido u$s7.000 millones.

El calendario de pagos indica que, para el trimestre julio-septiembre se acumularán obligaciones con los bonistas del mercado por u$s4.400 millones, con el Fondo Monetario Internacional por u$s1.613 millones y con otros organismos de crédito por u$s1.529 millones.

Se da por descontado que la parte de esos vencimientos que corresponde al capital será "rolleada", pero habrá que abonar los vencimientos, lo que implicará pagarle u$s820 millones al FMI y u$s551 millones a los organismos.

El escenario base que manejan los analistas es que la deuda a mercado deberá ser cancelada en su totalidad, lo que implica que las necesidades de caja del Tesoro ascenderían a unos u$s6.170 millones.

Es una cifra que impresiona, pero el hecho de que Caputo logre con facilidad al menos u$s4.000 millones con los bonos expresamente lanzados para ese fin, y además se le sume ahora la ayuda del BCRA hace que el escenario luzca despejado en el corto plazo.

De Plan B a principal estrategia

La jornada del jueves completó la sexta colocación de este título, que en su origen surgió como un "plan B" ante la dificultad para acceder al crédito internacional a tasas razonables. Pero, pese a una leve mejora en el nivel de riesgo país, el costo financiero sigue siendo muy alto para Argentina, dado el empeoramiento de las condiciones internacionales tras el conflicto de Medio Oriente.

Ante la perspectiva de tener que tomar deuda a niveles que orillaban el 10%, Caputo decidió aprovechar el momento de alta liquidez en dólares del mercado doméstico -donde, además de un holgado superávit comercial, hubo una ola de u$s13.000 millones por deuda corporativa-.

En la primera colocación, realizada en febrero, colocó el total del cupo por u$s250 millones, con un bono con vencimiento en 2027, que tenía la particularidad de pagar una renta mensual, lo cual lo hacía atractivo para los pequeños ahorristas, al asemejarlo con una renta de alquiler.

Para sorpresa del mercado, aquella colocación se hizo a una tasa de interés de 5,8%, cuando los analistas pronosticaban que, tratándose de un bono emitido bajo ley argentina, no podría bajar de un nivel de 7%. En la segunda colocación, la tasa fue aun más baja, un 5,4%.

Pero la jugada más comentada fue la tercera licitación, a fin de marzo, cuando debutó un segundo bono en dólares, pero con vencimiento en 2028. Eso le permitió a Caputo aumentar el financiamiento en dólares -aunque no llegó a duplicarlo- y quedó en evidencia que el mercado ya no "priceaba" igual un bono que devolvería el capital después de la elección presidencial.

Fue allí cuando el ministro le puso números a su teoría sobre el "riesgo kuka": más de 300 puntos básicos, que era el spread de tasa entre el bono pagadero en 2027 y el que vence en 2028.

Aun con una tasa en torno de 8%, ese nuevo bono post-elecciones se colocó en su totalidad en la cuarta licitación, lo que animó al ministro a ampliar el cupo hasta u$s700 millones para la siguiente licitación.

En suma, con las seis licitaciones de bonos en dólares, el mercado local ya le dio a Caputo u$s2.631 millones, de los cuales u$s1.597 deberán pagarse el año próximo, con una tasa promedio de 5,25%, mientras que los restantes u$s1.034 -con tasa de 8%- deberán ser honrados por la próxima gestión de gobierno.

Calma ahora, incertidumbre a futuro

En este momento, entre los economistas hay en curso un debate respecto de si la transferencia del BCRA al Tesoro es legítima o si se forzó un "maquillaje" contable para generar ganancias ficticias que, en realidad, esconden el mismo tipo de asistencia monetaria que se le criticaba al gobierno peronista.

El temor principal es que esa transferencia termine, en última instancia, por ser una inyección de pesos al mercado que haga temer por un rebrote inflacionario en el mediano plazo.

Por lo pronto, lo que parece claro es que Caputo aprovechará sus $6 billones para comprar divisas con las cuales ir saldando los vencimientos. Como el último trimestre del año es menos exigente -con vencimientos por "sólo" u$s2.500 millones-, no hay temores de turbulencias durante 2026.

En cambio, el panorama de 2027 luce mucho más complejo, tanto por el monto de los vencimientos -u$s23.000 millones para el Tesoro y u$s11.200 millones para el BCRA- como por el hecho de que se trate de un año electoral, lo cual puede impactar sobre las expectativas del mercado.

Lo que viene es verde

Por lo pronto, los economistas ya están previendo que habrá una dolarización de los portafolios, aunque no está claro si será en una magnitud tan grave como la ocurrida el año pasado, cuando el desplome de la demanda de dinero afectó a la mitad de la base monetaria.

En los últimos días se filtró el dato sobre la compra de dólares en los bancos por parte de los ahorristas, que marca un nivel de u$s1.500 millones, lo cual duplica la demanda de los últimos meses.

Los pronósticos de los analistas es que ese volumen de compras de divisas -que coincide aproximadamente con el promedio histórico- se mantendrá en los próximos meses. La diferencia con otros tiempos es que -al menos por ahora- no parece haber una competencia entre los ahorristas y el sector público para quedarse con los dólares, gracias al aporte del campo y el boom petrolero.

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