ENCUESTA DE VISTAGE

Empresarios más cautos: crecen las dudas sobre la rentabilidad y se enfrían las inversiones

Aunque la mayoría espera una mejora de la economía, se reducen los planes de inversión, contratación de personal y expansión de negocios
Por Andrés Sanguinetti
ECONOMÍA - 10 de Junio, 2026

La confianza de los empresarios argentinos mostró un fuerte deterioro durante el primer trimestre de 2026 y encendió una señal de alerta sobre el ritmo de recuperación de la actividad económica.

Por lo menos asi surge de analizar el último Índice de Confianza Empresaria elaborado por Vistage Argentina.

El trabajo señala que el indicador que señala el estado de animo corporativo cayó de 113 a 89 puntos, respecto de la medición anterior.

Se trata de una baja de 24 puntos que refleja un cambio de clima entre CEOs, presidentes, gerentes generales y propietarios de compañías.

El relevamiento, realizado entre 375 líderes empresariales de todo el país, muestra que el optimismo que predominó durante gran parte de 2025 comenzó a convivir con una creciente cautela vinculada a la rentabilidad de las empresas, la evolución de la actividad y la decisión de avanzar con nuevas inversiones.

La encuesta deja además una señal que resulta especialmente relevante para el Gobierno.

Los empresarios continúan respaldando una mejora del escenario económico, pero todavía no perciben condiciones suficientes para acelerar sus planes de expansión.

Encuesta entre empresarios: dudas, pero con optimismo

Uno de los datos más llamativos del estudio es que, pese a la fuerte caída del índice general, la mayoría de los ejecutivos sigue proyectando una mejora de la economía para los próximos 12 meses.

El 54% de los consultados considera que la situación económica del país será mejor dentro de un año, mientras que apenas el 14% prevé un escenario más negativo.

Sin embargo, la visión sobre el presente es muy distinta.

El 52% de los empresarios considera que la economía está peor que hace un año y apenas un 16% cree que mejoró.

La diferencia entre ambas respuestas refleja la contradicción que hoy atraviesa al mundo corporativo.

Existe confianza en la dirección general del proceso económico, pero aumentan las dudas sobre la velocidad con la que la recuperación llega a la actividad real.

A la espera de resultados

La caída del índice no implica necesariamente un rechazo al programa económico de Javier Milei.

Por el contrario, los datos muestran que buena parte del empresariado mantiene expectativas positivas sobre la evolución de la economía y continúa apostando a una consolidación del proceso de estabilización macroeconómica.

Sin embargo, ese optimismo todavía no se traduce en decisiones concretas de inversión, contratación o expansión de negocios.

El contraste es contundente.

Mientras el 54% espera una mejora de la economía durante los próximos 12 meses, apenas el 29% prevé incrementar inversiones, sólo el 27% planea incorporar personal y apenas el 18% anticipa una mejora de la rentabilidad de su compañía.

La lectura que surge del relevamiento parece marcar un cambio de etapa en el ánimo empresarial.

Tras el respaldo inicial que generaron la desaceleración de la inflación, el ordenamiento fiscal y la estabilización de variables macroeconómicas, los empresarios comienzan a exigir señales más visibles sobre la recuperación de la actividad, el consumo y los resultados de sus negocios.

En ese contexto, la caída de la confianza puede interpretarse menos como una crítica al rumbo económico y más como una advertencia sobre la velocidad con la que los beneficios de la estabilización llegan a la economía real.

La principal preocupación

Si hay un dato que sintetiza el momento que atraviesan muchas compañías es el vinculado a la rentabilidad.

Apenas el 18% de los ejecutivos espera que las ganancias de sus empresas mejoren durante el próximo año.

En cambio, el 44% considera que permanecerán sin cambios y el 38% cree que se deteriorarán.

La cifra revela que, aun cuando la economía comienza a mostrar algunos signos de recuperación, numerosas compañías siguen enfrentando dificultades para recomponer márgenes en un escenario de costos elevados y creciente competencia.

No casualmente, el 26% de los encuestados identificó al aumento de costos operativos como el principal desafío que enfrenta actualmente su empresa.

En ese grupo aparecen factores como salarios, energía, insumos y materias primas.

Se enfría la inversión

La cautela empresaria también se refleja en los proyectos de inversión.

Según el relevamiento, apenas el 29% de los consultados planea aumentar sus proyectos de negocios en activos fijos durante los próximos 12 meses.

La cifra representa una caída de 15 puntos porcentuales respecto de la medición anterior y constituye uno de los indicadores que más retrocedió dentro de la encuesta.

Al mismo tiempo, el 51% prevé mantener sin cambios sus desembolsos y un 20% incluso anticipa una reducción.

Para el mercado, se trata de un dato especialmente relevante porque la inversión suele ser uno de los principales indicadores adelantados sobre las expectativas del sector privado.

Empleo: se moderan las contrataciones

La prudencia empresarial también alcanza al empleo.

Sólo el 27% de los ejecutivos prevé ampliar sus plantillas de personal durante el próximo año.

La mayoría, en cambio, optará por mantener sin cambios sus estructuras actuales.

La tendencia confirma que las empresas continúan priorizando la eficiencia operativa y el control de costos antes que avanzar en procesos agresivos de expansión.

Señales positivas

Pese al deterioro de la confianza, algunos indicadores continúan mostrando expectativas favorables.

El 48% de los empresarios espera incrementar el volumen de ventas durante los próximos 12 meses y el 53% proyecta una mejora en la facturación de sus compañías.

Estos datos ayudan a explicar por qué, a pesar de la caída del índice, todavía no se observa un cambio radical en las perspectivas empresarias.

Más bien parece consolidarse una postura de cautela: los CEOs siguen viendo oportunidades de crecimiento, pero ya no con el nivel de entusiasmo que predominaba a fines de 2025.

Un termómetro

El Índice de Confianza Empresaria de Vistage es uno de los relevamientos privados más observados por el sector corporativo debido a que mide las expectativas de CEOs, presidentes y dueños de empresas respecto de la economía y la evolución de sus negocios.

En esta oportunidad, el mensaje que deja la encuesta es claro: el empresariado mantiene expectativas positivas sobre el futuro de la economía argentina.

Pero tambien comienza a exigir señales más contundentes de recuperación antes de volver a acelerar inversiones, contrataciones y proyectos de expansión.

La confianza sigue siendo positiva. Lo que cambió es el nivel de cautela con el que las empresas observan el proceso económico.

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