DECLARACIONES

De Pablo advirtió que Argentina enfrenta el riesgo de una "enfermedad holandesa"

Con el ingreso masivo de divisas por exportaciones de energía y agro, economistas alertan sobre riesgos de retroceso en empleo fabril argentino
Por iProfesional
ECONOMÍA - 15 de Junio, 2026

La economía argentina enfrenta una situación que pocos esperaban. Juan Carlos de Pablo advirtió que el país reúne todas las condiciones para sufrir una "enfermedad holandesa", un fenómeno económico que suena a paradoja: demasiados dólares pueden ser tan dañinos como la escasez de divisas.

El economista trazó un paralelismo directo con lo ocurrido en los Países Bajos durante la década de 1960. En aquel momento, el descubrimiento de gas en el Mar del Norte provocó un efecto inesperado sobre la economía neerlandesa.

"Les llovieron dólares. Es el problema que tenemos en este momento", afirmó De Pablo al comparar aquella experiencia europea con la realidad argentina actual.

La enfermedad holandesa se produce cuando el ingreso masivo de divisas fortalece artificialmente la moneda local y, como consecuencia, los productos industriales pierden competitividad frente a los importados.

Por qué Argentina podría repetir el error de Holanda en la década de 1960

El cambio en el mapa energético argentino explica gran parte de este nuevo escenario. Vaca Muerta transformó al país en un exportador neto de energía después de años de déficit.

"Te aparecieron los productos energéticos. La Argentina era un país superavitario en materia energética. Nos volvimos un importador neto. Ahora, otra vez superavitario", detalló el economista.

Pero la energía no es el único factor. La producción agropecuaria alcanzó un récord de 160 millones de toneladas, una cifra que multiplica la oferta de dólares en el mercado.

"Encima tenés 160 millones de toneladas de productos primarios. Llueven los dólares por todos lados", señaló De Pablo al enumerar las fuentes de divisas.

Este combo de Vaca Muerta en auge y campo récord genera una presión inédita sobre el mercado cambiario. La abundancia de dólares, paradójicamente, se convierte en un dolor de cabeza para el Banco Central.

Qué hace el Gobierno con la avalancha de dólares

El equipo económico no está mirando para otro lado. De Pablo sostuvo que el Gobierno aprovechó la oportunidad para acumular reservas y fortalecer su posición financiera de cara a 2027.

"Hacer política económica hoy es más difícil que hace 50 años porque las velocidades son distintas. Ahora hay un relanzamiento tras otro", explicó.

El economista fue contundente al analizar la estrategia oficial: "Apareció la oportunidad de la caja. Dieron vuelta la tortilla y se están preparando para 2027".

Esta acumulación de reservas no responde a presiones externas ni a recomendaciones de organismos internacionales. Es una decisión propia del Gobierno para blindarse ante posibles turbulencias futuras.

"En este momento, el problema es de oferta. Si el Banco Central no estuviera comprando algunos dólares...", planteó De Pablo al referirse al rol activo de la autoridad monetaria.

La inflación ya no es el enemigo principal

El panorama inflacionario también cambió de manera radical. De Pablo relativizó los números actuales al compararlos con la herencia recibida.

"Comparado a lo de antes, es nada. Ahora discutimos 2,1 o 2,2. En materia de inflación, la novedad es más Estados Unidos que la Argentina", afirmó.

Esta visión contrasta con años de debates en torno a la inflación de dos dígitos mensuales. El desafío económico argentino mutó completamente.

El foco dejó de estar en cómo conseguir dólares para evitar una crisis cambiaria. Ahora la preocupación pasa por administrar un flujo de divisas que podría erosionar la competitividad de sectores clave.

Qué viene para 2027 y cómo impacta en las inversiones

De Pablo se mostró optimista sobre las chances electorales del oficialismo y consideró que las probabilidades de reelección de Javier Milei son muy altas.

Pero el economista advirtió que las decisiones empresariales no pueden depender exclusivamente de especulaciones políticas.

"Las decisiones de inversión y de negocios no deberían depender de especulaciones sobre la continuidad del Gobierno, sino de la evaluación de riesgos y costos de cada proyecto", sostuvo.

Esta mirada refleja un cambio de época en la economía argentina. Durante décadas, el principal problema fue la escasez crónica de dólares.

Ahora, el sector energético y el agro están generando un superávit de divisas que obliga a repensar estrategias. La enfermedad holandesa dejó de ser un concepto teórico para convertirse en una posibilidad real.

El desafío que enfrenta el país es inédito: cómo aprovechar la bonanza de dólares sin que esa abundancia termine destruyendo la competitividad de otros sectores productivos. La historia de Holanda en la década de 1960 quedó como advertencia.

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