Aprueban el ingreso al RIGI del mayor proyecto minero de la historia argentina, con una inversión de u$s9.700 M
El proyecto minero Vicuña recibió este martes la aprobación oficial para ingresar al RIGI. Es el mayor emprendimiento de la historia del sector en Argentina, con una inversión inicial de u$s9.700 millones que podría escalar hasta u$s18.000 millones en una década.
El anuncio lo hizo el ministro de Economía, Luis Caputo, a través de su cuenta de X. "Se trata del mayor proyecto minero de nuestra historia y uno de los cinco proyectos de cobre más grandes del mundo", escribió.
Vicuña es una sociedad conformada por la minera australiana BHP y la canadiense Lundin Mining. El proyecto tiene como eje la explotación de los yacimientos de cobre, oro y plata Josemaría y Filo del Sol.
Ambos depósitos están ubicados en la provincia de San Juan, en el límite con Chile. La zona concentra reservas de clase mundial que posicionan a Argentina como uno de los territorios con mayor potencial en un contexto de demanda creciente del metal para la electrificación global.
Caputo subrayó que la aprobación representa "más inversión productiva, más trabajo y más crecimiento para los argentinos". La compañía había solicitado la adhesión en diciembre de 2025.
El mayor proyecto minero de la historia argentina ingresó al RIGI
La admisión se da bajo la categoría PEELP (Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo). Esta figura otorga beneficios impositivos y legales de largo alcance.
El impuesto a las Ganancias baja del 35% al 25%. La devolución del IVA es inmediata. Las retenciones se eliminan desde el segundo año de operación.
Los controles de capital se levantan a partir del tercer año. Y lo más relevante: la empresa goza de estabilidad fiscal y legal por 40 años, un blindaje que protege la inversión de cambios normativos futuros.
"La aprobación del RIGI constituye un paso importante para acompañar el desarrollo de largo plazo de Vicuña", resaltaron fuentes de la compañía. Agregaron que "más allá de las implicancias para las próximas etapas del proyecto, Vicuña ya genera hoy empleo, contratación de servicios y actividad económica en San Juan y la región".
El proyecto se divide en tres etapas con horizontes de inversión y producción diferenciados. Cada fase suma capacidad y expande la explotación de los yacimientos.
La primera etapa concentra una inversión de u$s7.100 millones entre 2027 y 2030. Se enfoca en el depósito Josemaría con el desarrollo de una mina a cielo abierto y una planta concentradora.
La segunda etapa incorpora los recursos de óxidos de Filo del Sol. El objetivo es ampliar la capacidad productiva aprovechando minerales que requieren menor procesamiento.
La tercera fase prevé la expansión de la planta concentradora y el desarrollo de los sulfuros de Filo del Sol. Esta etapa incluye infraestructura estratégica: una planta desalinizadora de agua y un sistema de transporte de concentrado.
Qué producirá Vicuña y cuánto empleo generará
Una vez en plena operación, Vicuña proyecta números récord. La producción promedio anual será de 400.000 toneladas de cobre, 700.000 onzas de oro y 22 millones de onzas de plata.
Las exportaciones esperadas durante la fase operativa ascienden a u$s6.000 millones anuales. Ese monto equivale a la totalidad de lo que exportó la industria minera argentina en 2025, cuando el sector marcó un récord de u$s6.037 millones.
En materia de empleo, la etapa de construcción demandará 12.000 puestos de trabajo directos. La fase operativa sostendrá unos 5.000 empleos directos y 19.000 indirectos.
La empresa estima que el 90% de esa mano de obra será de origen local. Según fuentes cercanas a la compañía, Vicuña emplea en la actualidad a 2.615 trabajadores a nivel global.
De ese total, 2.421 se desempeñan en la operación argentina: 580 empleados directos y 1.841 personas a través de empresas contratistas. El 92,6% de la nómina global es de nacionalidad argentina.
Entre los empleados directos, más del 81% son oriundos de San Juan. Esa concentración local refuerza el impacto del proyecto en la economía regional.
Por qué el RIGI era condición necesaria para el proyecto
A comienzos de febrero, en un encuentro con periodistas del que participó Infobae, referentes de Vicuña fueron explícitos. "El RIGI es crítico, sin esa herramienta no habría proyecto. Es una gran inversión y es a muy largo plazo. Y, justamente, lo que brinda la normativa es estabilidad de largo plazo para el régimen fiscal, completamente necesario para inversiones de esta magnitud", afirmaron.
Agregaron: "Los países tienen que crear las condiciones para que las mineras quieran venir a explotar los minerales. El oro no tiene valor cuando está enterrado".
Ron Hochstein, CEO de Vicuña, había definido al proyecto como "una oportunidad transformacional para la Argentina". Señaló que, como uno de los distritos de cobre sin desarrollar más relevantes del mundo, "tiene el potencial de impulsar el crecimiento económico de largo plazo a través de inversión extranjera, empleo y mayores ingresos por exportaciones".
La concreción del plan, precisó entonces, dependería de una decisión final de los accionistas antes de fin de año. Esa decisión ahora tiene el marco regulatorio que la hace viable.
Argentina apunta a producir 1 millón de toneladas de cobre anuales
Actualmente, el volumen de extracción de cobre en la Argentina es marginal. Sin embargo, el país cuenta con reservas de clase mundial que lo posicionan como uno de los territorios con mayor potencial.
La demanda del metal crece a nivel global, impulsada por la electrificación de la economía, las energías renovables y los vehículos eléctricos. Argentina espera alcanzar una producción de 1 millón de toneladas anuales hacia la próxima década.
Esa meta se apoya en la reactivación y desarrollo de proyectos como el de Vicuña. El salto sería monumental: de producción casi nula a convertirse en jugador relevante del mercado global.
La aprobación del RIGI llega días después de que Vicuña protagonizara una controversia en la industria local. La adjudicación del campamento Batidero desató el rechazo de sectores empresariales argentinos.
El campamento es un complejo habitacional de alta montaña destinado a albergar a miles de trabajadores. Se adjudicó a un consorcio encabezado por la empresa china PowerChina, junto a Beijing Chengdong y la firma santafesina RAFA S.A.
El consorcio asiático se impuso con una oferta de u$s52 millones frente a los u$s70 millones cotizados por la empresa nacional Modular Homes. La diferencia de u$s18 millones representa apenas el 0,1% del total de la inversión proyectada para Vicuña.
La ventaja del proveedor extranjero se apoyó, en parte, en la exención de aranceles de importación sobre bienes de capital e insumos que el propio RIGI habilita: los módulos prefabricados de acero ingresan al país sin pagar arancel.
El complejo prevé una capacidad inicial de 2.500 camas, con posibilidad de escalar hasta 6.000 plazas a medida que avance el proyecto. La demanda de mano de obra trepará hasta los 12.000 trabajadores en la etapa de construcción.
El debate instalado gira en torno a los costos para la industria nacional en uno de los proyectos de inversión más grandes de la historia del país. La pregunta es si los beneficios del RIGI deben priorizar a proveedores locales o solo buscar el menor costo.