La actividad industrial, en alerta: mayo cerró con caída y la recuperación perdió fuerza en rubros clave
La producción industrial argentina volvió a mostrar señales de debilidad en mayo. El Índice de Producción Industrial (IPI) que elabora la consultora FIEL marcó una caída de 2% respecto del mismo mes de 2025 e interrumpió dos meses consecutivos de mejora.
El dato se alineó con las estimaciones preliminares de la Unión Industrial Argentina (UIA). La entidad fabril había previsto una contracción mensual de la actividad cercana a 1% e interanual del 5%.
La actividad también se redujo respecto de abril 2026. La producción fabril cayó 0,6% en la comparación mensual y acumula en los primeros cinco meses de 2026 una merma de 0,6% frente al mismo período del año anterior, lo que evidencia una recuperación que perdió impulso en varios segmentos manufactureros.
El relevamiento de FIEL mostró que el desempeño industrial continuó marcado por fuertes diferencias entre sectores. Mientras algunas ramas vinculadas a la energía, la minería y el agro mantuvieron niveles de expansión, otras actividades enfrentaron caídas significativas.
Un contexto de mayores desafíos competitivos y una demanda más débil explican las bajas en varios rubros. Cerca del 40% de la industria continuó registrando caídas en la comparación interanual durante el trimestre marzo-mayo.
La industria automotriz acumuló la peor caída del año
La principal incidencia negativa de mayo correspondió a la industria automotriz. El sector registró la mayor caída entre todos los rubros industriales del país.
Según el informe de FIEL, dentro de la actividad se combinó una nueva contracción en la producción de automóviles con una disminución más moderada en la fabricación de utilitarios. La producción de automóviles acumuló once meses consecutivos de marcada contracción.
A ese escenario se sumó una caída de las exportaciones luego de dos meses de mejora. También se observó un importante retroceso en las ventas de vehículos.
El informe señaló además que la cadena de comercialización operó con elevados niveles de stock. Las expectativas de ventas se redujeron en concesionarias y puntos de venta.
Como resultado de esta dinámica, la industria automotriz ocupó el último lugar en el ranking sectorial elaborado por FIEL y entre enero y mayo acumuló una caída de 19,6% en comparación con igual período de 2025, convirtiéndose en el sector con peor desempeño de la industria manufacturera.
Por qué cayó el sector de químicos y plásticos tras tres meses de mejora
La segunda mayor baja de actividad durante mayo se registró en el sector de químicos y plásticos. La rama venía de tres meses consecutivos de crecimiento interanual.
En abril había mostrado una de las mayores mejoras sectoriales. Ese resultado estuvo favorecido en parte por el efecto de paradas de planta realizadas durante 2025.
Sin embargo, en mayo la situación cambió abruptamente. El informe atribuyó el retroceso a la interrupción de las operaciones de la única empresa dedicada a la producción de negro de humo en el país.
También influyó la persistente caída en la fabricación de neumáticos. Ese proceso se extendió desde fines de 2023 y se profundizó con el cierre de una de las principales compañías del sector.
La refinación de petróleo consolidó su liderazgo y sostuvo la actividad
En contraste con esos resultados, la refinación de petróleo volvió a destacarse como la actividad de mejor desempeño dentro del entramado industrial. El sector encadenó doce meses consecutivos de crecimiento y consolidó su liderazgo en el ranking de expansión productiva.
Durante los primeros cinco meses de 2026, la refinación acumuló un crecimiento interanual de 9,7%. El volumen de petróleo procesado alcanzó el nivel más elevado para ese período desde 2008, de acuerdo con los datos relevados por FIEL.
El informe destacó que la refinación pasó a convertirse en el principal factor de contención de la caída industrial agregada, una posición que anteriormente ocupaba el sector de alimentos y bebidas como principal sostén de la actividad manufacturera.
Qué pasó con los demás sectores industriales
Más allá de los extremos observados en automotrices y refinación, el comportamiento sectorial mostró un escenario heterogéneo. Entre las ramas que registraron un crecimiento superior al promedio entre enero y mayo figuraron las industrias metálicas básicas.
Ese sector mostró una expansión de 5%. Le siguió alimentos y bebidas, con una mejora de 2,7% en el acumulado de los primeros cinco meses.
La producción de químicos y plásticos logró mantener prácticamente el mismo nivel de actividad del año anterior. La variación positiva fue de apenas 0,3% en el período enero-mayo.
Por otra parte, las ramas de papel y celulosa e insumos textiles mostraron caídas similares al promedio de la industria. La metalmecánica registró un retroceso algo más pronunciado, de 0,7%.
También se observaron bajas en otros sectores. Los despachos de cigarrillos retrocedieron 3,3% en el acumulado anual.
La producción de minerales no metálicos cayó 4,6% respecto de los primeros cinco meses de 2025. Ese rubro enfrentó una demanda débil vinculada a la construcción.
Según el informe, respecto de los resultados observados durante el primer cuatrimestre, todos los tipos de bienes mostraron un deterioro en su evolución. La única excepción fueron los bienes de consumo durable, que mantuvieron el mismo nivel de caída acumulada.
En el caso de los bienes de capital, la contracción incluso se profundizó. Ese dato refleja las dificultades para la reactivación de la inversión productiva.
Las señales de que la recuperación industrial perdió fuerza
Los datos ajustados por estacionalidad también reflejaron una pérdida de dinamismo. En términos desestacionalizados, la producción industrial cayó 0,6% en mayo respecto de abril 2026.
Ese resultado se produjo luego de dos meses consecutivos de mejora. Marcó una interrupción en la recuperación observada durante los meses previos y reforzó algunas señales de desaceleración.
FIEL indicó que los indicadores que sugerían el inicio de una nueva fase de recuperación industrial mostraron un ligero debilitamiento. Aun así, el informe mantuvo septiembre de 2025 como el punto de partida potencial de la recuperación de la actividad fabril.
Desde entonces, la producción acumuló una expansión equivalente anual de 5,2%. Sin embargo, la entidad señaló que ese ritmo constituyó el más bajo entre los procesos de expansión industrial observados desde 1980.
Ese dato reflejó la moderación del rebote. También evidenció las dificultades para consolidar una recuperación más amplia y sostenida en el conjunto de la industria manufacturera.
Otro indicador relevante surgió del análisis de difusión sectorial. Durante el trimestre comprendido entre marzo y mayo se observó una ligera mejora en la extensión de la recuperación entre las distintas actividades manufactureras.
Pese a ello, cerca del 40% de la industria continuó registrando caídas en la comparación interanual. Ese porcentaje mostró que una parte significativa del entramado fabril todavía no logró incorporarse a la mejora observada en algunos sectores específicos.