Economista de Wall Street cercano a Milei advierte por el precio del dólar y recomienda correcciones urgentes
Desde los rascacielos de Nueva York, la visión de Alberto Ades -economista que el propio Javier Milei suele citar y con quien mantiene una relación de consulta- combina el optimismo por el rumbo macroeconómico con una advertencia pragmática sobre los tiempos políticos de Argentina.
En una entrevista, Ades desmenuzó las tensiones entre el proceso de desinflación, con los objetivos del Gobierno de Javier Milei, y la reforma estructural del nuevo modelo económico.
Para Ades, el equipo económico debería ajustar algunas variables -desde el tipo de cambio hasta la meta de inflación anual- para no arriesgar el capital político en las elecciones presidenciales de 2027.
El dilema del "dólar barato" y la inflación
Durante una entrevista con el programa "Serrucho Económico" del canal de YouTube "Ahora Play", Ades sostuvo que Argentina atraviesa un proceso clásico de desinflación que, en países emergentes, suele venir acompañado de una apreciación cambiaria real.
Sin embargo, advierte que este fenómeno, sumado a la apertura económica, está generando un "dolor" excesivo en sectores industriales intensivos en mano de obra que históricamente han vivido bajo protección estatal.
En ese contexto, y respecto del precio del dólar, la definición de Ades es tajante: la prioridad de Luis Caputo debe ser evitar un atraso cambiario, que se vuelva insostenible.
Según el economista, el Gobierno "tendría que encontrar la forma de tolerar un tipo de cambio más alto aún si eso implica un poco más de inflación" en el corto plazo.
Ades cree que un dólar de $1.800 le quitaría demanda al billete verde -ya sea por el lado de los ahorristas y también por el turismo al extranjero- y, en simultáneo, funcionría como una barrera natural a la entrada de "baratijas" importadas.
Su lógica es que un dólar más caro actúa como una "vacuna" contra futuras corridas y protege el nivel de actividad doméstica al encarecer el turismo y las importaciones.
Desde sus oficinas en Wall Street, Ades advierte sobre el riesgo de llegar al corazón del año electoral con una economía estancada: "Si nosotros llegamos a abril o mayo del año que viene con un nivel de actividad creciendo al 3% pero con algunos de los sectores sufriendo y además el dólar barato... Vamos a tener presiones cambiarias y volatilidad", alerta.
Lo dicho más arriba: para él, un tipo de cambio más alto desincentivaría la salida de divisas por turismo y compras en el exterior, funcionando como una "defensa natural" para el consumo interno.
Tres medidas para reactivar la economía real
Ante la imposibilidad de utilizar el gasto público para estimular el consumo -dado que Argentina es un "país quebrado" sin acceso al mercado de deuda-, Ades propone tres ejes de acción inmediata para que la recuperación no dependa exclusivamente de sectores extractivos como la minería o la energía.
1. Una reforma impositiva "shock": Ades asegura que el equipo económico tiene en carpeta un proyecto para simplificar drásticamente el sistema tributario. La medida propuesta consiste en "pasar de 110 impuestos a solo seis, con una alícuota máxima del 15% para todos". Aunque esto podría implicar una pérdida inicial de recaudación, Ades sostiene que es un riesgo que vale la pena correr porque el impacto positivo en las expectativas y en la inversión privada compensaría rápidamente el bache fiscal.
2. Reiniciar el ciclo del crédito: el economista señala que las familias y las pymes hoy están "ahogadas" y los bancos no prestan debido a la morosidad acumulada. Su propuesta es impulsar mecanismos para que "los bancos reconozcan pérdidas, pasen a esos morosos a pérdida y empiecen a prestar de nuevo". Sin crédito, sostiene, no hay posibilidad de una recuperación vigorosa del consumo.
3. Política monetaria más laxa: Ades sugiere que el Gobierno ya ha empezado a "entregar" metas de desinflación extremas para priorizar la actividad. Propone continuar con una "política monetaria que inyecte liquidez", permitiendo tasas reales negativas en el corto plazo si eso ayuda a que la recaudación y la actividad económica comiencen a repuntar, especialmente en las provincias.
RIGI y Riesgo País
Sobre el ingreso de inversiones, Ades aporta una dosis de realismo al entusiasmo oficial por el RIGI.
Considera que los dólares de grandes proyectos tomarán tiempo en llegar porque los inversores buscan certezas sobre lo que ocurrirá en las elecciones 2027.
En cuanto al plano internacional, ve con buenos ojos el contexto actual. Para Ades, un Riesgo País que empiece con el número "3" (entre 300 y 350 puntos básicos) ya sería un nivel atractivo para que Argentina explore el regreso a los mercados voluntarios de deuda.