ACTIVIDAD ECONÓMICA

La propuesta del mercado a Milei para reactivar la economía sin emitir ni aumentar el gasto

El proyecto permitiría ampliar el crédito hipotecario y movilizar la construcción, sin un desembolso fiscal inmediato. Cuáles son los riesgos
Por Andrés Rodríguez
ECONOMÍA - 15 de Agosto, 2026

Puntos importantes

Econviews propone utilizar activos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) para ampliar el crédito hipotecario sin generar gasto público.

El mecanismo busca movilizar la construcción y el empleo mediante financiamiento a largo plazo, evitando la emisión monetaria y el déficit fiscal.

Especialistas advierten que la medida es viable solo si el FGS actúa bajo tasas de mercado, evitando que los jubilados subsidien la vivienda.

La consultora Econviews propone utilizar recursos del Fondo de Garantia de Sustentabilidad para ampliar el crédito hipotecario y movilizar la construcción. El mecanismo evitaría un desembolso fiscal inmediato, pero trasladaría riesgos al patrimonio previsional.

Y es que la economía argentina enfrenta una encerrona. Una parte importante de la actividad continúa estancada, pero las herramientas tradicionales para impulsar el crecimiento chocan con las principales definiciones del programa económico de Javier Milei: equilibrio fiscal, control monetario y estabilidad cambiaria.

Frente a esa "manta corta", Econviews puso sobre la mesa una alternativa que busca estimular la construcción sin aumentar el gasto público ni recurrir a la emisión: utilizar recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) para darle mayor volumen al crédito hipotecario.

"Una alternativa es el uso del FGS para financiar obra pública o para darle mayor volumen al crédito hipotecario", sostuvo la consultora en su informe semanal. Según Econviews, esta opción "no tiene costo fiscal ni implica emisión monetaria", pero el Gobierno no avanza en destrabarla.

De hecho, Caputo fue consultado al respecto cuando presentó los créditos en dólares para las empresas. La pregunta estaba destinada al rol que podría tener en el financiamiento hipotecario. "Es algo que estamos analizando con la ministra Petovello y su grupo. Hubo hace tiempo muchas propuestas de que el Fondo de Garantía de Sustentabilidad comprara las hipotecas y permitiera liberar fondos para que los bancos pudieran dar más hipotecas, pero el FGS no puede estar comprando hipotecas de personas. No es el trabajo del FGS", señaló.

"Sí estamos viendo formas que creemos que son más efectivas. Lo estamos hablando con el Ministerio de Capital Humano, el FGS y los bancos. Creemos que es una vía mucho mejor para todos los bancos. Les ha encantado la idea", agregó.

La propuesta apunta a resolver uno de los principales obstáculos para la recuperación: la falta de financiamiento de largo plazo. También busca impulsar una actividad con capacidad para derramar sobre numerosos sectores, desde la construcción y los materiales hasta el empleo, las inmobiliarias, los seguros y los servicios profesionales.

La encerrona que enfrenta el Gobierno

El diagnóstico de Econviews es que "gran parte de la economía no arranca". El consumo masivo cae, mientras la industria, la construcción y el comercio permanecen aletargados. Los sectores que muestran crecimiento, agro, minería y energía, representan apenas el 13% del Producto Bruto Interno (PBI), por lo que su expansión no alcanza para arrastrar al conjunto de la actividad.

La consultora no habla de una crisis, pero advierte que el segundo trimestre se encamina a cerrar con una caída del PBI y que los primeros indicadores de julio tampoco muestran una recuperación significativa.

El problema para el Gobierno es que casi todas las alternativas disponibles exigen sacrificar alguno de los objetivos centrales del programa.

Una política fiscal expansiva, mediante mayor obra pública, transferencias o jubilaciones, comprometería el déficit cero. Una baja generalizada de las tasas podría impulsar el crédito, pero también aumentar la demanda de dólares y trasladarse al tipo de cambio y la inflación. Además, la elevada morosidad lleva a los bancos a mantener criterios restrictivos para otorgar nuevos préstamos.

La tercera alternativa sería aceptar un tipo de cambio más alto para mejorar la competitividad de la industria, la construcción y el turismo. Econviews considera, sin embargo, que el Gobierno descarta de plano esa posibilidad.

En ese contexto aparece el FGS como una fuente de financiamiento que permitiría estimular un sector específico sin modificar las tasas de toda la economía ni incorporar una partida adicional al Presupuesto.

¿El FGS puede ser el motor del crédito hipotecario?

La posibilidad de utilizar al Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) como inversor de largo plazo para fondear hipotecas genera diferencias sobre qué rol debería asumir el Estado.

Gustavo Gardey, especialista en Mercado de Capitales y cofundador de Bull Road Investments (BRI), sostiene en charla con iProfesional que recurrir al FGS no implica necesariamente un costo fiscal directo, porque "no gasta plata del Tesoro, reasigna una cartera que ya existe".

Sin embargo, advierte que eso no significa que sea gratuito: "El costo es contingente y lo asume el patrimonio previsional", señala.

Para Gardey, la discusión central pasa por las condiciones bajo las cuales participe el fondo. "La pregunta correcta no es si el FGS debe invertir en hipotecas, hoy ya tiene la mayor parte de su cartera en bonos del propio Estado, que no es precisamente un activo libre de riesgo. La pregunta es a qué precio entra", explica.

Diego Martínez Burzaco, country manager de Inviu, es más escéptico respecto de que el FGS sea el vehículo adecuado. "No me imagino el Fondo de Garantía de Sustentabilidad haciendo esto", afirma. En cambio, considera que el desarrollo hipotecario debería apoyarse en inversores institucionales privados de largo plazo.

El problema argentino: faltan inversores de largo plazo

En este punto, Martínez Burzaco pone el foco en una debilidad estructural del mercado de capitales argentino: la falta de grandes jugadores capaces de financiar activos con horizontes de muchos años.

"Para impulsar el mercado hipotecario vía mercado de capitales se necesitan inversores institucionales de largo plazo", explica. Recuerda que ese papel era ocupado anteriormente por las AFJP, que participaron en fideicomisos de cédulas hipotecarias y otros mecanismos mediante los cuales "se securitizaban hipotecas y eso permitía hacer el rollover y tener liquidez".

Según Martínez Burzaco, "cuando pasó lo de las AFJP en 2008, se quebró totalmente este sistema". Por eso considera que una solución más estructural sería generar incentivos para que vuelvan a aparecer actores privados capaces de incorporar este tipo de activos a sus portafolios. Eso, advierte, requiere "una arquitectura" que permita nuevamente "pensar en largo plazo".

Si entra el FGS, ¿cómo evitar que termine subsidiando hipotecas?

Gardey plantea que, si finalmente se utiliza al FGS, existe una línea que no debería cruzarse: "El FGS tiene que actuar como inversor, no como herramienta de política de vivienda".

La diferencia entre una inversión y un subsidio, según Gardey, está fundamentalmente en el precio. Si el fondo compra carteras hipotecarias "a tasa de mercado", sostiene que podría tratarse de una diversificación que incluso mejore la calidad crediticia de su cartera, dado que "los créditos UVA con garantía real tuvieron mora mínima incluso en los peores momentos". Pero si compra "a tasa subsidiada para que la cuota dé políticamente, es una transferencia encubierta de los jubilados a los tomadores de crédito".

Para evitarlo, propone que los bancos conserven parte del riesgo. El FGS podría comprar "solo el tramo senior de carteras securitizadas" mientras las entidades financieras absorben la primera pérdida: "Si el banco presta mal, pierde primero él".

Además, reclama que el precio surja de una licitación competitiva y plantea una prueba adicional: que esos instrumentos puedan atraer también capital privado. "Si las aseguradoras y los fondos también quieren comprar ese papel, el precio está bien. Si el único comprador posible es el FGS, esa es toda la prueba que necesitás de que el programa nació mal".

En ese punto aparece también la principal diferencia entre ambos especialistas: mientras Gardey considera que el FGS podría participar si lo hace bajo criterios estrictamente financieros, Martínez Burzaco directamente ve "un poco rebuscado que el FGS se meta en esa materia" y preferiría reconstruir una base de inversores institucionales privados de largo plazo.

Te puede interesar

Secciones