Las consultoras anticipan que la economía crecerá menos de lo que espera el Gobierno
El Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) publicado este martes por el Banco Central redujo las proyecciones de crecimiento del PBI para este año, en línea con lo que proyectó también el Banco Mundial y el JM Morgan.
Según informó el BCRA, en septiembre el conjunto de analistas del REM estimó que el Producto ajustado por estacionalidad (s.e.) se habría contraído 1,0% en el tercer trimestre del 2026 (-2,1% frente al relevamiento previo) y aumentaría 1,8% en el cuarto trimestre. En tanto, para el primer trimestre del 2027, la proyección de crecimiento s.e. del conjunto de analistas del REM fue de 0,7%.
Para 2026, quienes participaron del REM esperan en promedio un nivel de PBI real 1,5% superior al promedio de 2025: el crecimiento está -0,6 p.p. por debajo del previsto en la encuesta previa. Además, quienes conforman el TOP 10 proyectaron un crecimiento de 1,2% para el año 2026 (-1,0 p.p. comparado con el REM anterior).
Estas estimaciones van en línea con lo que señaló este martes el Banco Mundial: la economía argentina crecería menos este año de lo que se esperaba y menos de lo que estima el Gobierno.
Según quedó plasmado en el Presupuesto, el Gobierno espera que el PBI avance 3% este año y 4% en 2027. Sin embargo, desde Wall Street y el Banco Mundial tienen una visión distinta.
El Banco Mundial también revisó su proyección de crecimiento
El nuevo escenario trazado por el Banco Mundial combina dos diagnósticos para la Argentina: una revisión a la baja de sus perspectivas de crecimiento y, al mismo tiempo, una evaluación favorable de las políticas económicas implementadas por el Gobierno de Javier Milei.
En su último Panorama Económico de América Latina y el Caribe, difundido este martes, el organismo estimó que el PBI argentino crecerá 2,1% en 2026 y 3% en 2027. La previsión quedó por debajo de la que manejaba anteriormente: hace unos cuatro meses esperaba una expansión de 3,6% y 3,7%, respectivamente.
La corrección es todavía mayor si se la compara con el escenario planteado en enero, cuando el Banco Mundial proyectaba un crecimiento del 4% tanto para 2026 como para 2027.
Sin embargo, el organismo encontró un dato positivo en el horizonte inmediato: si se cumplen sus actuales estimaciones, Argentina tendrá tres años seguidos de crecimiento, entre 2025 y 2027. Según el BM, se trataría de una secuencia que el país no consigue desde hace casi dos décadas.
La evaluación favorable del organismo no se concentra solamente en la evolución del PBI. El reporte señala que el proceso de consolidación fiscal permitió modificar las condiciones macroeconómicas y mejorar la percepción de los mercados.
El Banco Mundial destacó especialmente el recorrido de las cuentas públicas, que pasaron de un déficit elevado en 2023 a un escenario de superávit primario y equilibrio fiscal general. En su análisis, esto fue posible mediante:
- Reducción del gasto público y administrativo.
- Recorte de ineficiencias dentro del Estado.
- Reorientación de los subsidios energéticos hacia otros hogares.
"Un ajuste fiscal decisivo —pasando de un déficit elevado en 2023 a un superávit primario y un equilibrio fiscal general mediante la racionalización del gasto público, recortes de ineficiencias administrativas, y la reorientación de los subsidios a los precios de la energía para dejar de beneficiar a los hogares de mayores ingresos— ha ayudado a anclar las expectativas de inflación y a comprimir el riesgo soberano", indicó.
El pronóstico de JP Morgan
La desaceleración de la actividad económica volvió a encender las alarmas entre las entidades financieras internacionales. Tras la difusión de los últimos datos publicados por el INDEC, la firma bancaria de Wall Street J.P. Morgan recortó fuertemente su proyección de crecimiento para la Argentina durante 2026, reduciendo la estimación de un 2,7% previo a un 1,5% para todo el año. La revisión a la baja responde a un resultado del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de julio significativamente peor al esperado por los analistas.
A través de un informe difundido en sus canales de análisis, la entidad señaló que anticipaba un dato de actividad débil para el inicio del segundo semestre debido al freno registrado entre abril y junio, pero reconoció que el derrumbe mensual informado por el organismo oficial superó con creces su previsión inicial del -1%. Según detalló el INDEC, la actividad cayó un 2,9% desestacionalizado en julio respecto de junio y mostró un retroceso del 1,4% en la comparación interanual.
La severidad del indicador llevó a los economistas de J.P. Morgan a poner en perspectiva la magnitud de la contracción técnica registrada durante la segunda mitad del año. En ese sentido, la entidad remarcó que el país registró en julio su peor desempeño mensual desestacionalizado desde el confinamiento de abril de 2020. Al excluir el impacto de la pandemia, el shock financiero internacional de 2008 y la crisis de 2018-2019, no se registraba un retroceso mensual de tal magnitud desde el año 2004.
Con el resultado de julio, la economía quedó un 4,5% por debajo del techo alcanzado en marzo de este año, al tiempo que el crecimiento acumulado entre enero y julio se redujo del 2,2% al 1,7%. Asimismo, de los 15 rubros relevados por el INDEC, ocho mostraron caídas interanuales en julio, donde los peores registros se observaron en el comercio mayorista y minorista con un -5,1% y en la industria manufacturera con una contracción del -4,6%, a diferencia de la minería que avanzó un 8,4% y de la pesca que cerró en terreno positivo.
De cara a los próximos meses, el banco norteamericano anticipa una contracción anualizada del 4% para el tercer trimestre, advirtiendo que la evolución de agosto y septiembre resultará determinante para definir si la economía entra en una recesión técnica de dos trimestres consecutivos.