Caputo rechazó una devaluación y promete mejorar la competitividad de la industria
Puntos importantes
El ministro de Economía, Luis Caputo, defendió el programa económico del Gobierno durante la 32° Conferencia Industrial de la Unión Industrial Argentina (UIA) y rechazó la posibilidad de recurrir a una devaluación para mejorar la competitividad de las empresas. Ante representantes del sector fabril, sostuvo que la reducción del costo argentino debe apoyarse en una baja de impuestos, la eliminación de regulaciones, la reducción del costo financiero y las inversiones en infraestructura.
Durante su exposición, el funcionario también defendió el rumbo de la administración de Javier Milei, cuestionó el modelo económico de los gobiernos anteriores y planteó la necesidad de consolidar un esquema basado en la estabilidad macroeconómica y la previsibilidad para atraer inversiones.
Uno de los principales puntos de su presentación estuvo relacionado con los reclamos de la industria por los costos de producción y las dificultades para competir con los productos importados. Frente a esos planteos, Caputo descartó que una modificación del tipo de cambio sea la respuesta adecuada y sostuvo que una devaluación tendría consecuencias directas sobre los ingresos de los trabajadores.
"Eso no es bajar el costo argentino, es empobrecer a los asalariados. Yo cuando escucho algunos colegas hablar de esto lo veo con una miopía económica preocupante", afirmó el ministro al cuestionar las propuestas que plantean utilizar el dólar como herramienta para mejorar la competitividad.
En contraposición, explicó que el Gobierno pretende avanzar con reformas estructurales que permitan reducir los costos que enfrenta el sector productivo sin trasladar el ajuste a los salarios.
Por qué Caputo defendió el modelo económico de Javier Milei
En el comienzo de su intervención ante los empresarios industriales, Caputo planteó la necesidad de analizar la situación económica actual a partir de las condiciones que encontró la administración de Javier Milei cuando asumió en diciembre de 2023.
"Me parece importante remarcar de dónde venimos y creo que la gran mayoría no quiere volver. Venimos de un modelo que claramente no era el camino. Los datos lo convalidan", sostuvo el titular del Palacio de Hacienda.
El ministro describió el funcionamiento de la economía argentina durante los años anteriores como un esquema caracterizado por desequilibrios fiscales, emisión monetaria, endeudamiento, restricciones cambiarias y dificultades para acceder al crédito productivo.
Según su diagnóstico, esas condiciones provocaron distorsiones que afectaron tanto a las empresas como a los trabajadores y limitaron las posibilidades de crecimiento de la actividad económica.
Caputo también hizo referencia al estancamiento que, según las cifras que presentó, atravesó la Argentina durante más de 14 años. En ese período, sostuvo, la economía tuvo dificultades para generar empleo y sostener un proceso de expansión de la actividad.
El funcionario cuestionó particularmente el funcionamiento del sistema financiero, al considerar que las políticas económicas anteriores generaron incentivos para que los bancos destinaran sus recursos al financiamiento del Estado en lugar de otorgar préstamos a las empresas y las familias.
En ese sentido, utilizó como referencia el período comprendido entre julio de 2022 y diciembre de 2023. De acuerdo con los datos que expuso ante la UIA, durante esos 18 meses la actividad industrial registró una caída del 11%.
También señaló que las Leliq y los pases del Banco Central aumentaron un 150% durante ese lapso. Esos instrumentos, utilizados por la autoridad monetaria para administrar la liquidez del sistema financiero, formaron parte de los mecanismos que el Gobierno actual cuestiona al evaluar la política monetaria de las gestiones anteriores.
El ministro consideró que ese esquema contribuyó a limitar el financiamiento disponible para el sector privado y afectó las condiciones necesarias para desarrollar inversiones productivas.
Qué dijo Caputo sobre las jubilaciones y el poder adquisitivo
Otro de los aspectos que abordó durante su presentación fue la evolución de los ingresos de los jubilados. Caputo comparó el comportamiento de los haberes previsionales durante el período previo a la llegada de Milei con los resultados que, según indicó, se registraron durante la actual administración.
El titular de Economía aseguró que las jubilaciones perdieron un 37% de su poder adquisitivo entre julio de 2022 y diciembre de 2023. En contraposición, afirmó que durante el Gobierno de Milei recuperaron un 14% en términos reales.
La comparación formó parte de los argumentos que utilizó para defender el cambio de orientación de la política económica y sostener que el programa oficial busca corregir los desequilibrios acumulados durante los años anteriores.
En su exposición, el ministro vinculó la evolución de los ingresos con la necesidad de alcanzar una estabilidad macroeconómica que permita reducir la inflación y establecer condiciones más previsibles para las decisiones de consumo, ahorro e inversión.
El funcionario también sostuvo que la recuperación de la actividad económica requiere un marco en el que las empresas puedan planificar sus operaciones sin enfrentar cambios permanentes en las reglas de juego.
Cómo busca el Gobierno reducir el costo argentino sin devaluar
La competitividad industrial fue uno de los temas centrales de la conferencia. Los empresarios vienen planteando distintas dificultades vinculadas con los costos de producción, la carga tributaria, el financiamiento, la infraestructura y las condiciones para competir con bienes provenientes del exterior.
En ese contexto, Caputo explicó que la estrategia económica del Gobierno se organiza alrededor de tres ejes: la estabilidad macroeconómica, la reducción estructural del costo argentino y la extensión progresiva de las condiciones previstas en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
El primero de esos puntos consiste en sostener un escenario de estabilidad y previsibilidad que permita recuperar la confianza de los inversores y generar condiciones para el desarrollo de nuevos proyectos productivos.
"Buscamos el desarrollo económico basado en la estabilidad macro y la previsibilidad", señaló el ministro al explicar los fundamentos del programa económico.
El segundo eje está relacionado directamente con los costos que enfrentan las empresas argentinas. En este punto, Caputo rechazó los planteos que proponen una devaluación como mecanismo para abaratar la producción local frente a los competidores internacionales.
Según su interpretación, una modificación del tipo de cambio puede generar una reducción transitoria de algunos costos medidos en dólares, pero también impacta sobre los ingresos de los trabajadores y el poder adquisitivo de los salarios.
Por ese motivo, sostuvo que el camino para mejorar la competitividad debe pasar por reformas que reduzcan los gastos estructurales de las empresas.
"La forma de bajar el costo argentino es la que todos sabemos que es: bajando impuestos, bajando regulaciones, bajando el costo financiero y mejorando todo lo que es infraestructura", afirmó.
La propuesta oficial contempla, por lo tanto, una reducción de la presión tributaria, cambios en el marco regulatorio, mejores condiciones de acceso al crédito y obras que permitan disminuir los costos logísticos y operativos.
Para el sector industrial, esos factores inciden directamente en la capacidad de producir y comercializar bienes tanto en el mercado interno como en el exterior.
La posición de Caputo también marca la postura del Gobierno frente a uno de los principales reclamos de parte del empresariado: la necesidad de mejorar las condiciones de competencia de la producción nacional en un contexto de apertura comercial y mayor presencia de productos importados.
El ministro insistió en que el tipo de cambio no debe utilizarse como principal instrumento para compensar las diferencias de productividad y costos entre la Argentina y otros países.
Caputo explicó cómo busca extender el RIGI al conjunto de la economía
El tercer componente del programa económico que presentó Caputo ante la UIA está vinculado con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, establecido por la Ley Bases.
El RIGI contempla beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios para proyectos de inversión que cumplan con determinados requisitos y alcancen los montos mínimos establecidos por la normativa. Su objetivo es promover inversiones de gran escala en sectores considerados estratégicos para el desarrollo económico.
Entre las actividades que pueden acceder al régimen se encuentran la energía, la minería, la infraestructura, la tecnología, la industria siderúrgica, el turismo y otros sectores contemplados por la legislación.
Durante su exposición, Caputo explicó que la intención del Gobierno es avanzar hacia un escenario en el que las condiciones de previsibilidad e incentivos que establece el RIGI puedan extenderse progresivamente a otras actividades productivas.
"La idea no es que sea un régimen especial para siempre, sino que toda la economía converja al RIGI", expresó.
De esta manera, el ministro planteó que el régimen debe funcionar como una referencia para las reformas que se impulsen sobre el conjunto de la economía argentina.
El objetivo oficial es que las empresas puedan desarrollar sus proyectos bajo reglas estables, con una menor carga impositiva y condiciones que favorezcan la inversión de largo plazo.
La propuesta implica avanzar hacia una reducción de las diferencias entre las condiciones que reciben los grandes proyectos alcanzados por el RIGI y las que enfrentan las compañías que desarrollan otras actividades económicas.
La crítica de Caputo a exministros por las decisiones sobre la propiedad privada
Durante la conferencia industrial, el ministro también se refirió a la credibilidad institucional de la Argentina y a los antecedentes de las políticas económicas que, según su interpretación, afectaron los derechos de propiedad.
Caputo sostuvo que uno de los problemas que enfrenta el país para atraer inversiones está relacionado con la falta de confianza de los ahorristas y los empresarios en la continuidad de las reglas económicas.
En ese contexto, afirmó que las decisiones adoptadas por diferentes administraciones generaron incertidumbre sobre la posibilidad de conservar los derechos económicos y financieros.
"Gran parte de la falta de credibilidad que tiene el país es por las veces que violentamos la propiedad privada", manifestó.
El funcionario también cuestionó que esas decisiones se atribuyan exclusivamente a gobiernos identificados con posiciones de izquierda. Para respaldar su planteo, mencionó que también hubo funcionarios de orientación liberal o de derecha que adoptaron medidas que, a su entender, afectaron ese principio.
"Eso no es patrimonio de la izquierda, lo hicieron hasta algunos ministros de derecha que fueron los que más la violentaron. No me voy a poner a dar nombres", expresó.
Sus declaraciones generaron una referencia indirecta a las decisiones económicas adoptadas durante el gobierno de Mauricio Macri, particularmente al reperfilamiento de deuda anunciado en 2019.
En aquel momento, Hernán Lacunza estaba al frente del Ministerio de Hacienda y comunicó la postergación de los vencimientos de determinados instrumentos de deuda pública de corto plazo.
La medida fue presentada por el entonces funcionario como una respuesta a las dificultades financieras que atravesaba el país y alcanzó compromisos de deuda en pesos y dólares bajo determinadas condiciones.
Aunque Caputo no mencionó nombres propios, sus declaraciones sobre las decisiones de exministros de orientación liberal reabrieron el debate sobre los antecedentes de las políticas económicas argentinas y su impacto en la confianza de los inversores.
El mensaje de Caputo a los industriales sobre el rumbo económico
La presentación del ministro en la 32° Conferencia Industrial de la UIA estuvo atravesada por la defensa del programa económico de Milei y por la respuesta a los reclamos empresariales relacionados con la competitividad.
Caputo buscó transmitir que el Gobierno no contempla una devaluación como herramienta para mejorar las condiciones de producción y que la estrategia oficial apunta a modificar los factores que integran el costo argentino.
En ese esquema, la reducción de impuestos, la desregulación, el acceso al financiamiento y las inversiones en infraestructura aparecen como los instrumentos centrales para mejorar la capacidad competitiva de las empresas.
También vinculó ese proceso con la estabilidad macroeconómica y con la intención de extender al conjunto de las actividades productivas condiciones similares a las que establece el RIGI.
El planteo del ministro se produjo ante representantes de un sector que reclama condiciones para sostener la producción nacional y competir en un escenario de mayor apertura comercial.
La discusión sobre el tipo de cambio, los impuestos y los costos internos continúa siendo uno de los principales puntos de tensión entre la política económica del Gobierno y parte del empresariado industrial.
En ese contexto, Caputo ratificó que la administración de Milei mantendrá su estrategia de reformas y descartó que una devaluación forme parte de las soluciones que propone para mejorar la competitividad de la industria argentina.