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ALERTA

El mega negocio que se garantiza Argentina para cobre y litio con el histórico acuerdo entre el Mercosur y la UE

El acuerdo promete un flujo de inversión extranjera directa para minerales estratégicos, fundamentales para la autonomía industrial de los países de la UE
12/01/2026 - 15:25hs
litio

La ratificación que llegó desde la Unión Europea (UE) el viernes pasado no solo beneficia al sector energético tradicional, coloca a la industria minera de la Argentina en una posición de privilegio ante el Viejo Continente que es parte de la carrera global por los estratégicos minerales críticos

Con el acuerdo Mercosur-UE, el país se consolida como "socio confiable" que Europa necesita para reducir su dependencia y competencia de otras potencias en el suministro de materias primas críticas. La minería argentina, liderada por el litio y el cobre, encuentra ahora un marco de previsibilidad, asegurando un mercado de consumo de alta tecnología y estándares ambientales rigurosos.

Para las provincias mineras, la noticia de la aprobación del acuerdo en Bruselas, representa una oportunidad de financiamiento de infraestructura mediante programas vinculados al acuerdo, como el Global Gateway.

La mirada europea sobre la minería argentina es integral, y los nuevos socios comerciales ya venían con la mira en proyectos viales y ferroviarios que conecten los yacimientos mineros con los puertos. El diagnóstico que viene realizando los comisionados de la UE es que para asegurar su suministro de materiales críticos deben colaborar en la modernización de la logística del país.

Un potencial de decenas de miles de millones

Si bien la minería argentina viene de cerrar un 2025 con récord histórico con exportaciones que rondaron los u$s5.900, las proyecciones de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) hacia la próxima década son disruptivas, especialmente por el ingreso del cobre a la matriz exportadora.

Según la CAEM y los informes de coyuntura del sector, la minería tiene el potencial de triplicar o incluso cuadruplicar sus ingresos actuales si se concretan los proyectos en cartera bajo el marco del RIGI, con lo que aspira a consolidarse como el tercer complejo exportador de la Argentina, solo por detrás del agro y, eventualmente, la energía..

La proyección al 2030 de exportaciones se estima que podrán alcanzar los u$s12.000 millones anuales, y al 2032 escalar hasta los u$s15.000 millones, dependiendo de la puesta en marcha de al menos tres proyectos de cobre de escala mundial. 

El cobre es el mineral que se asegurá transformará la economía, rubro en el que existen 8 proyectos avanzados que requieren inversiones superiores a los u$s25.000 millones que serán largamente compensados por exportaciones a valores creciente por el precio internacional en alza.

El litio, si bien no cuenta con proyecciones de precios al alza, si tiene una previsión de fuerte incremento de volúmenes con los distintos proyectos en construcción o ampliación que permitirían más que duplicar la producción con que el sector cerró el 2025 de 140.000 toneladas anuales.

Litio, el oro blanco de la transición

Precismente, el interés de Bruselas en el litio argentino no es nuevo, pero la aprobación del tratado acelera los tiempos de ejecución de los memorandos de entendimiento firmados previamente. Para la industria local, esto significa que el "oro blanco" del Noroeste Argentino (NOA) tendrá acceso preferencial a la cadena de valor de la electromovilidad europea.

Desde 2023, la Comisión Europea intensificó sus misiones diplomáticas a la Argentina en respuesta a la Ley de Materias Primas Críticas de la UE, que busca reducir la dependencia de China. En este marco, se firmaron memorándums de entendimiento para fomentar que más empresas de servicios mineros y tecnología, especialmente de Alemania y Francia, se instalen en el país.

Las empresas automotrices de los países miembros del bloque europeo, también, ya no verán a las reservas de Salta, Jujuy y Catamarca solo como un recurso a extraer, sino como una pieza integrada de su propia seguridad industrial a largo plazo, ratificando los acuerdos de inversión y comerciales que se fueron dando en los últimos años en proyectos locales.

La minería de cobre y la demanda global

En cuanto al cobre, el acuerdo llega en un momento clave para proyectos de gran escalaEuropa requiere volúmenes masivos de este metal para su infraestructura de red eléctrica y la fabricación de vehículos eléctricos. Al eliminarse las barreras arancelarias y armonizarse las normas de origen, la Argentina se vuelve un destino más atractivo que otros competidores globales. 

El tratado ofrece a los inversores europeos la garantía de que las reglas del juego para la exportación de concentrados y derivados se mantendrán estables por décadas, un proceso similar y en paralelo que se espera se registre en la industria energética.

Este "blindaje" es lo que permitirá que grandes fondos de inversión europeos, habitualmente reticentes al riesgo argentino, finalmente financien la construcción de plantas de procesamiento y refinado en el territorio, agregando valor en origen antes del despacho a los puertos europeos.

La transición verde y el sello de sostenibilidad

Un punto central del documento aprobado es la convergencia en estándares ambientales y sociales, y la minería argentina bajo este acuerdo deberá alinearse con las exigencias de "minería responsable" que demanda la opinión pública y el parlamento europeo. 

Lejos de ser una traba, para la industria local es un compromiso de calidad que permitirá que el litio y el cobre argentinos coticen con un valor agregado en los mercados internacionales. La Argentina asume el compromiso de producir con baja huella de carbono, un requisito indispensable para la industria de defensa y tecnología de la UE.

El flujo de inversiones no solo se limitará a la extracción, sino que el acuerdo promueve la transferencia de tecnología para la economía circular. Europa lidera las patentes en reciclaje de baterías y procesos metalúrgicos limpios, y el tratado facilita la llegada de este conocimiento a los polos mineros argentinos.

Esto abre la posibilidad de que el país no solo exporte materia prima, sino que desarrolle un ecosistema de proveedores locales capaces de competir globalmente bajo los estrictos protocolos de la Unión Europea.