El bioetanol permitió ahorrar más de u$s600 millones en importaciones de nafta durante 2025
En 2025 la Argentina fracasó en su intento de modernizar la legislación sobre biocombustibles, perdiendo una oportunidad para generar más inversiones en un mercado competitivo y desregulado que permita un mayor valor agregado a su producción primaria, sin afectar los intereses del mundo petrolero.
A pesar de desempeñarse con un marco regulatorio agotado, la industria mantuvo en 2025 sus niveles de producción en alrededor de 1,3 millones de m3/año, abasteciendo sin dificultades la mezcla E12, equivalente a 1,2 millones de m3.
Según estimaciones propias, en base a la información oficial, la importación de naftas en 2025 rondará los u$s410 millones, divisas que el Banco Central pudo ahorrar si la Secretaría de Energía o una nueva ley aumentaba el corte de bioetanol al 15% (E15) desde el E12 actual.
Sin computar diciembre, el bioetanol le permitió al país un ahorro de divisas de u$s619 millones al evitar importaciones de naftas equivalentes a los metros cúbicos entregados para consumo. En los ocho años previos, este beneficio a la balanza comercial del país acumuló u$s5.051,8 millones.
Sustitución de importaciones y récord exportador
Asimismo, gracias al octanaje del bioetanol, las refinadoras de petróleo volvieron a tener en 2025 un sustancial ahorro en su costo de producción: compraron etanol por u$s 755,5 millones, evitando un costo extra de u$s1.236,6 millones si hubiesen utilizado como fuente octánica al Tolueno y de u$s535,8 millones si optaban por sustituirlo por MTBE.
En 2025, el precio local del bioetanol -fijado por la Secretaría de Energía, aunque sin aplicar las fórmulas de precios vigentes para ello- resultó, en promedio, de u$s 0,63 por litro, una contracción de u$s0,02 por litro con relación a 2024. El valor promedio del bioetanol de maíz fue de u$s0,60/litro (u$s -0,03 respecto a 2024) y el de caña fue de u$s0,66/litro (-0,02 u$s respecto a 2024).
Por su parte, las exportaciones crecieron un 55% en 2025 respecto de 2024, totalizando 130.000 m3/año, cifra récord desde que se estableció el uso de alcohol en naftas en 2006 mediante la Ley 26.093.
Desde el Centro Azucarero Argentino y la Cámara de Bioetanol de Maíz plantearon qe el diálogo con las autoridades y los legisladores conducirá a una nueva ley que permita crecer en el valor agregado de las materias primas y recuperar el terreno perdido frente a loa vecinos: Paraguay tiene una mezcla del 30%, Bolivia del 25% y en Brasil el 50% del combustible para el transporte automotor es bioetanol.
Capacidad de producción ociosa
A pesar de tener que desempeñarse con un marco regulatorio que considera agotado, la industria del bioetanol mantuvo en 2025 sus niveles de producción en alrededor de 1,3 millones de m3/año, abasteciendo sin dificultades la mezcla del 12% (E12), estancado en ese nivel desde 2016.
La capacidad de producción actual es de aproximadamente 1,45 millones m3/año, mientras la demanda anual de bioetanol en Argentina ronda los 1,2 millones de m3/año, lo que deja una capacidad ociosa del 25%.
La demanda interna está prácticamente estancada desde 2022, totalizando 1,181 millones de m3 en 2025, quedando levemente por encima a los valores de 2024. Diferenciando por materia prima, en 2025 el abastecimiento fue, al igual que en 2024, de 53% a partir de bioetanol de maíz y 47% a partir de caña de azúcar.
Este desempeño es resultado de inversiones por más de u$s1.500 millones desde 2012, a pesar de las numerosas dificultades económicas atravesadas por el paìs y la falta de una polìtica de biocombustible clara y sostenible.En el perìodo 2024/2025 las inversiones superaron los u$s150 millones.