Sismo en el sector minero mundial: dos gigantes presentes en Argentina cancelan su fusión
Los gigantes mineros globales Rio Tinto y Glencore confirmaron de forma oficial que desistieron de sus planes de fusión, una operación que buscaba dar nacimiento a la minera más grande del mundo. Tras 18 meses de gestiones y una valoración estimada en u$s260.000 millones, el diálogo quedó formalmente interrumpido.
A través de un comunicado enviado al mercado, la australiana Rio Tinto informó que la decisión responde a un criterio de rentabilidad. Según la firma, se determinó que resultaba imposible alcanzar un acuerdo que generara un valor genuino para sus accionistas, bajo los estándares de rigor establecidos en su último Día del Mercado de Capitales de diciembre de 2025.
Esta postura activó de inmediato la Regulación 2.8 del Código de Adquisiciones, lo que impone restricciones legales para retomar cualquier intento de compra en el corto plazo, salvo que medien circunstancias excepcionales o el acuerdo del directorio de la contraparte.
Por su parte, la suiza Glencore no guardó silencio y reveló los motivos del desencuentro. La empresa explicó que la oferta de Rio Tinto buscaba retener los puestos de mando (presidente y director ejecutivo) y planteaba una estructura de propiedad que, a su juicio, la "infravaloraba".
"Concluimos que la adquisición propuesta en estos términos no beneficia a los accionistas de Glencore. No refleja nuestra visión del valor relativo a largo plazo, incluyendo nuestro negocio de cobre y su cartera de proyectos de crecimiento", señalaron desde la compañía.
Reacción negativa en los mercados
El impacto en la City londinense fue contundente. Las acciones de Glencore sufrieron un desplome superior al 8%, mientras que los papeles de Rio Tinto retrocedieron un 2,5%. El pesimismo se contagió a otras grandes del sector, como Anglo American y Antofagasta, que también cerraron la jornada en rojo.
Este fracaso se suma a la reciente lista de intentos fallidos por consolidar megacompañías mineras, como ocurrió con las pretensiones de BHP sobre Anglo American entre 2024 y 2025. El escenario resulta paradójico, dado que ocurre mientras minerales estratégicos como el cobre y el oro alcanzan máximos históricos, lo que eleva las tensiones sobre el valor real de los activos en el mercado.
Analistas ya están explicando que el fracaso de esta unión, que pretendía combinar la eficiencia operativa de Rio Tinto con la agresiva red de comercialización de Glencore, genera incertidumbre sobre cuál será el próximo movimiento estratégico en el tablero internacional.
Los actores del sector coinciden en que la negativa de Glencore a ser "absorbida" bajo condiciones que ignoraban el potencial de sus activos de transición energética, como el cobalto y el níquel, marca un límite claro para las futuras pretensiones de sus competidores.
Rio Tinto en la Argentina
En el plano regional, la cancelación del acuerdo quita presión inmediata sobre el mercado de proveedores y servicios mineros en América del Sur. Para la Argentina, donde ambas compañías poseen intereses directos e indirectos en proyectos de cobre y litio, la noticia significa una continuidad en el esquema de competencia actual.
Rio Tinto lidera la apuesta en el sector del litio con su proyecto Rincón, ubicado en el Salar del Rincón, Salta. La compañía proyecta una inversión superior a los u$s2.700 millones para poner en producción una planta de carbonato de litio grado batería hacia fines de 2027, con el objetivo de alcanzar una capacidad plena de 50.000 toneladas anuales para 2028. Esta iniciativa, ya aprobada bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
También, tras la reciente adquisición de Arcadium Lithium, movimiento que le permitió absorber activos críticos en el NOA, la firma asumió el control de Fénix en la provincia de Catamarca, un yacimiento que produce de forma ininterrumpida desde 1996, y del proyecto Sal de Vida, también en territorio catamarqueño. A esta robusta cartera se suma el Salar de Olaroz en Jujuy, una operación avanzada que consolida su liderazgo en la extracción de "oro blanco".
No obstante, la estrategia de la compañía no se agota en el litio; también mantiene un pie en la minería metalífera con una participación del 14,2% en el ambicioso proyecto de cobre Los Azules, situado en la provincia de San Juan, asegurando así una presencia diversificada en los minerales clave para la industria del futuro. Un desarrollo que es el más avanzado en cobre ubicado en la provincia de San Juan.
Los planes millonarios de Glencore
Por su parte, la firma suiza concentra sus esfuerzos en reactivar la producción de cobre a gran escala a través de activos de clase mundial en San Juan y Catamarca. La empresa confirmó recientemente sus planes para reiniciar las operaciones en Minera Alumbrera (Catamarca) en 2026 y avanza en la evaluación de El Pachón (San Juan), considerado uno de los yacimientos de cobre sin desarrollar más grandes del planeta.
Ayer, miércoles, el canciller Pablo Quirno ratificó la vigencia de sobre los planes de Glencore para el proyecto El Pachón. En el marco del Encuentro Ministerial de Minerales Críticos en Washington, el funcionario ratificó que la propuesta de la compañía suiza representa la inversión más grande evaluada hasta el momento por el comité del RIGI.
Con un desembolso global que asciende a los u$s14.000 millones, la operadora busca aprovechar los beneficios fiscales y cambiarios para motorizar activos que resultan estratégicos en la provisión de minerales críticos para las potencias occidentales.
La mayor parte de este capital, unos u$s9.500 millones de dólares, tiene como destino la provincia de San Juan para la puesta en marcha de El Pachón. Este yacimiento de cobre, descubierto a finales de la década de 1960, requiere una inversión masiva debido a su ubicación técnica en la alta cordillera, donde es necesario desarrollar toda la infraestructura operativa desde cero.