Fiebre del cobre: proyecto mendocino se presentó al RIGI con plan de inversión por u$s630 millones
La empresa Proyecto San Jorge - Cobre Mendocino formalizó su presentación para ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). El anuncio, realizado durante la convención minera PDAC 2026 en Toronto, contempla una inversión estimada de u$s630 millones destinada exclusivamente a la etapa de construcción del yacimiento en la provincia de Mendoza.
Al amparo del RIGI, la compañía busca consolidar el esquema de financiamiento necesario para iniciar las obras civiles hacia finales de 2026, posicionando al activo como uno de los desarrollos de cobre más avanzados del país. Esta herramienta de política económica está resultando fundamental para brindar la estabilidad y previsibilidad que requieren los proyectos de gran escala en la Argentina
La noticia se conoció en la convención minera más importante del mundo, donde PSJ participó tras haber obtenido la Declaración de Impacto Ambiental (DIA). La presencia de la firma en Canadá se dio en un momento clave de su cronograma técnico, coincidiendo con el inicio del diseño final de la planta de procesamiento y los estudios preparativos previos al movimiento de suelos.
Durante el encuentro "Desbloqueando un gigante en Argentina para el mundo", organizado por la Cámara de Comercio Argentino-Canadiense, el CEO de la compañía, Fabián Gregorio, destacó que el proyecto transita una fase de ingeniería de detalle y planificación financiera. La adhesión al régimen de incentivos nacionales aparece como el motor que permitirá transformar estos planes técnicos en una realidad productiva.
Proyecto San Jorge en el mapa del cobre
El directivo explicó ante inversores internacionales que el proceso de evaluación en Mendoza fue extenso y profundamente institucional, culminando con la ratificación legislativa de los permisos ambientales. Según Gregorio, este marco normativo claro y las reglas definidas por la provincia son los factores que generan confianza para el desembolso de capitales de esta magnitud.
Acompañado por autoridades mendocinas como la vicegobernadora Hebe Casado y la ministra Jimena Latorre, el equipo de PSJ reafirmó que el cobre es un insumo crítico para la transición energética global. En este sentido, la inversión de u$s630 millones no solo impactará en la extracción, sino que integrará a la minería dentro de la matriz productiva junto al agro y el turismo.
La agenda en Toronto incluyó reuniones con proveedores y referentes del sector minero internacional para compartir los avances del modelo operativo y los programas de sostenibilidad. La receptividad de la comunidad inversora fue positiva, destacando la combinación entre el potencial geológico del proyecto y las garantías fiscales que ofrece el nuevo marco normativo nacional.
Con este paso, PSJ Cobre Mendocino se encamina a ser el primer desarrollo de cobre en entrar en producción en la provincia. La formalización ante el RIGI marca el inicio de una etapa de ejecución que pretende ubicar a la Argentina como un actor central en la provisión de minerales estratégicos para la electromovilidad y las energías renovables.
Los detalles del proyecto
Según informó la empresa, tiene un plazo de construcción de 18 a 24 meses, en el que requerirán 3.900 personas para la mano de obra. Cuando esto termine, la ocupación rondará los 2.500 puestos de trabajo estables por los 18 años de vida útil que tiene previstos el proyecto.
Para el país, PSJ es clave no por su escala, es uno de los proyectos de cobre más chicos que están en etapas avanzadas de desarrollo, sino porque podría ser la primera explotación nueva de este metal en más de una década. Es que Argentina dejó de producir cobre en 2028 cuando cerró la Alumbrera, y desde ese momento no tiene minas de este tipo.
El resto de los grandes proyectos son de gran escala y tienen plazos de construcción que van de los 3 a 4 años. En cambio, PSJ al ser de menor tamaño y tener ruta e infraestructura cerca, puede iniciar la extracción mucho antes. Estas condiciones alentaban uno de los slogan que se repetían en Mendoza: que iba a ser la primera mina en ponerse en marcha de la nueva era del cobre argentina.
Para la provincia cordillerana también es un paso central por ser la bisagra entre una Mendoza tilada de anti minera a ser parte de las productoras de minerales del país. En la tierra del malbec, durante la década del 2010 el movimiento en contra de esta industria era uno de los más fuertes. Fue en este contexto que sancionaron la 7.722, que al día de hoy sigue marcando la cancha. PSJ, por ejemplo, debió cambiar su sistema de producción para poder adecuarse al requerimiento de esta norma.