¿Se viene el boom del oro?: crecen las inversiones en medio de la guerra y con la onza en niveles récord
Las dos minas más importantes del país planean desembolsar u$s1.200 millones, mientras empiezan nuevos proyectos. tras años de fuerte crisis en el sector
25/03/2026 - 16:40hs
El cobre cambiará la matriz productiva minera del país, así como el litio se convirtió en el mineral de mayor crecimiento en décadas y el uranio y las tierras raras asoman como revoluciones futuras. Pero sin el oro y la plata, Argentina se quedaría sin el 70% de sus exportaciones minerales.
Por eso, las noticias que muestran cómo está volviendo el impulso de las inversiones en metales preciosos son un alivio para la balanza comercial minera. Es que durante años hubo alertas por el agotamiento de los proyectos y falta de nuevas inversiones.
Las divisas generadas por la industria en su totalidad van en aumento y buena parte de los récords se explican por la venta de estos minerales, pero este crecimiento se explica sobre todo en el precio de la onza, que lleva meses en alza, con máximos por encima de los u$s5.200.
Aun así hubo buenas noticias. Las dos más importantes fueron las nuevas inversiones por parte de los dos proyectos más grandes en cuanto a producción: Veladero y Cerro Negro. Entre los dos, se esperan inversiones en el corto plazo por cerca de 1.200 millones de dólares.
También se sumaron nuevos proyectos pequeños en en lo que va del 2026 reiniciaron sus operaciones, como son Hualilán y Casposo en San Juan, más el RIGI que le aprobaron al proyecto Gualcamayo y las mejoras productivas que reportó Lindero en Salta.
Detrás de los anuncios la foto es más compleja: la producción de minerales preciosos vienen cayendo un 5,5% interanual según el informe del Indec de enero y el 12,4% mensual. Como contracara, la guerra en Medio Oriente genera expectativas de que el valor de los dos metales preciosos se mantengan en valores altos, tal vez mientras Argentina recupera su productividad.
Casi 10 años de baja producción de oro y plata
El sector de metales preciosos, donde el oro es el mayor traccionador, acumula una tendencia a la baja desde 2017. La razón principal era el agotamiento de los yacimientos y la baja inversión en exploración que hubo durante la última década.
En la balanza minera que publica el Indec desde 2021, que tiene datos desde 2017, es el grupo de minerales con mayor reducción en su índice. En el reporte de marzo, que tiene datos de enero, marcaba una baja general de del 12,4% anual.
La plata tuvo el peor rendimiento entre los preciosos con un 17,3% de baja y un repunte del oro del 5,3%. Los peores índices los tienen otros metales, como el plomo, hierro y molibdeno, pero estos no mueven prácticamente la balanza comercial. En diciembre esta reducción de la productividad en el oro y la plata superó el 30%.
Esto se explica especialmente por la situación de la minería patagónica. En Santa Cruz están la mayoría de las minas de plata de mediana escala del país, que son las que más bajaron en su capacidad industrial porque los yacimientos ya se acercan a las dos décadas de producción.
Si bien el problema persiste en estos emprendimientos, las minas de oro podrían mejorar el panorama a nivel balanza comercial nacional. Esto gracias a las nuevas inversiones en las minas auríferas que están en actividad.
Veladero, Cerro Negro y Lindero repuntan
La mayor mina de oro del país, Veladero ubicada en el Norte de San Juan, es la que mejores perspectivas tiene en el panorama aurífero nacional. Hace poco recibió la aprobación de un RIGI por 380 millones de dólares con la que podrá ampliar su capacidad productiva.
En 2025 las empresas a cargo, Barrick y Shandong Gold anunciaron que tenían una década más de producción por delante, gracias a que habían continuado con campañas de exploración y también porque el precio del oro acompañaba.
A finales de febrero el segundo mayor productor de oro y plata del país, Cerro Negro en Santa Cruz, sumó también un anuncio de inversión clave. Newmont junto al Gobierno de Santa Cruz confirmaron que desembolsará u$s800 millones para la expansión de CNE1, lo que suma vida útil hasta por lo menos el 2035.
Además de crear nuevo empleo en la mejora de las minas, las dos inyecciones de dólares implican que los dos proyectos extraerán más onzas al año. Esto implica más divisas para el país y más regalías para las provincias.
En la misma línea trabajó Lindero, la tercera gran mina de oro y plata del país, que está ubicada en Salta. Si bien en 2025 sufrió una caída del 6% en su capacidad de procesamiento, desde la firma a cargo, Fortuna Mining, anticiparon que en 2026 podrán revertir estos números. Parte de la baja tuvo que ver con fallas en el equipamiento, que este año terminarán de corregir y anticipan que lograrán hacer más eficiente el trabajo, creando más valor.
Las nuevas minas entran en producción
Para que se sostengan las exportaciones de oro y plata, aprovechando el buen momento de precios, es necesario que Argentina sume más proyectos en producción. El problema más grave está en la Patagonia, donde hay al menos 6 yacimientos de menor tamaño que están reduciendo su capacidad.
El potencial, por otro lado, lo aportan San Juan y Río Negro, especialmente la primera. La provincia cuyana, que mantuvo ritmos de exploración por encima de la media nacional, sumó dos proyectos de oro en producción, Hualilán y Casposo, entre finales de 2025 e inicios de 2026.
Son dos emprendimientos de menor escala, que pueden generar juntos, cuando lleguen a su máximo cerca del 10% anual que un proyecto como Cerro Negro o Veladero. Aun así, marcaron un hito porque no se iniciaba un nuevo proyecto en más de 17 años. Estos dos yacimientos trabajarán juntos, ya que Huailán usará la planta de producción de Casposo.
En 2025 también inició las primeras extracciones la mina Calcatreu en Río Negro, el primer proyecto metalífero de esta provincia. Según había anticipado la empresa a cargo, esperaban que durante 2026 empezaran con la producción industrial.
A los proyectos que irán incorporando producción se suma también Gualcamayo, que tiene una escala mayor a los que empezaron este año y requerirá una inversión de 665 millones de dólares, que ya fue aprobada para ingresar al RIGI.
La mina, ubicada en San Juan, tiene una producción de oro en la actualidad, pero están tratando material que ya habían extraído del yacimiento, que empezó a explotarse en 2007. Una vez que construyan una nueva planta, se ubicará entre las principales productoras del país, pero esto no sucederá hasta después de 2029.