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ALERTA

Privatización del GNL: dos empresas ofertan por la gestión de la importación invernal en la terminal de Escobar

Enarsa recibió dos ofertas técnicas para seleccionar al operador privado que reemplazará al Estado en la importación y venta de gas durante el invierno
Por L.I.
06/04/2026 - 11:01hs
El regasificador de Escobar

La Secretaría de Energía dio este lunes un paso decisivo en el proceso de desinversión de activos y gestión estatales con la recepción de dos ofertas para la operatoria privada de Gas Natural Licuado (GNL). Energía Argentina (ENARSA) realizó la apertura del Sobre 1, correspondiente a la propuesta técnica, en el marco de la licitación que busca seleccionar un agente comercializador-agregador para el mercado interno.

El proceso de desregulación del mercado del gas establece la fgura de un "agregador-comercializador" privado que reemplazará el rol histórico que cumplía la estatal Enarsa en la compra de cargamentos. Esta empresa a licitar debe gestionar la logística y el financiamiento de los buques regasificadores, asumiendo riesgos de mercado que hasta el año pasado recaían exclusivamente en el Tesoro Nacional. 

Según trascendió de fuentes oficiales, los oferentes tienen el respaldo del trader global Trafigura, uno de los mayores comercializadores de materias prima del mundo, y el otro del grupo español Naturgy, con presencia en varios países de América Latina y a cargo de áreas de distribución en la Argentina.

La convocatoria tiene como objetivo principal que un actor privado asuma la responsabilidad de importar el fluido y comercializarlo como gas regasificado. La operatoria se concentrará en la terminal de Escobar, punto estratégico para el abastecimiento del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y el Litoral durante los meses de mayor consumo.

El proceso se inscribe en el esquema de privatización de actividades de ENARSA, conforme a lo establecido por la Ley Bases. El Gobierno nacional busca avanzar en la desvinculación  de funciones comerciales que el sector privado puede realizar con mayor eficiencia, limitando la intervención directa del Estado en el mercado energético.

El Gobierno nacional decidió avanzar con esta etapa de desregulación del sistema a pesar del contexto crítico que atraviesa el sector energétco global, con fuerte repercusión en el país, en particular en las compras de GNL que deberá afrontar el nuevo operador a partir de este mes.

Los pasos hacia la adjudicación

De acuerdo con el cronograma vigente, la presentación del Sobre 2, que contiene las ofertas económicas, tendrá lugar el lunes 13 de abril a las 9. Ese mismo día se realizará la apertura de sobres con transmisión en vivo por el canal de YouTube de ENARSA, garantizando la transparencia del acto público.

La adjudicación final del contrato está prevista para el martes 21 de abril. El ganador de la compulsa obtendrá el derecho de exclusividad para el uso de la capacidad de la terminal de Escobar entre el 1 de abril y el 30 de septiembre de 2026, asegurando el respaldo necesario para el sistema.

Esta medida responde a una limitación estructural dada por la falta de capacidad de transporte suficiente desde Vaca Muerta hacia los grandes centros urbanos. Ante la imposibilidad de evacuar todo el gas necesario desde las cuencas productoras en invierno, el GNL importado sigue funcionando como el complemento indispensable para evitar el desabastecimiento.

El nuevo esquema establece que el comercializador privado acuerde libremente con sus clientes, entre los que se encuentran distribuidoras, industrias y generadoras eléctricas. Esto rompe con el modelo anterior donde el Estado compraba el gas a valores internacionales y lo revendía en el mercado local con fuertes subsidios.

Una experiencia inédita en el país

Para proteger a los usuarios de posibles abusos de posición dominante, la Resolución 33/2026 fijó condiciones específicas de precios. El valor de venta interna no podrá superar el marcador internacional TTF (Title Transfer Facility), más un adicional que cubra los costos logísticos de flete, regasificación y transporte.

La competencia económica del próximo lunes se definirá justamente por ese "adicional". El oferente que proponga el menor margen sobre el índice internacional resultará adjudicatario, buscando así el menor impacto posible en el costo final de la energía para el sector productivo y residencial.

El contrato tendrá una vigencia de un año, pero otorga un beneficio estratégico al ganador que es el derecho de prioridad para igualar la mejor oferta en la licitación del invierno 2027. Este incentivo busca atraer firmas con capacidad financiera y logística global que garanticen la continuidad del suministro en la Argentina.

A pesar de la apertura, el Gobierno incluyó una cláusula de resguardo para proteger la seguridad energética. Si las propuestas recibidas no resultan convenientes o no cumplen los requisitos técnicos, la Secretaría de Energía podrá declarar desierta la licitación y ordenar que ENARSA retome las compras directas.

Esta transición se alinea con la prórroga de la emergencia del sector energético nacional hasta diciembre de 2027. Con esta licitación, el Estado nacional se retira del rol de empresario e intermediario para concentrarse en su función de regulador, estableciendo reglas claras y garantizando la transparencia en el despacho de gas.

El contexto de volatilidad externa

Los riesgos son grandes en medio de un contexto internacional de crisis. El conflicto armado en Medio Oriente no solo disparó señales de alerta sobre los precios del crudo que en el caso del Brent se acerca peligrosamente a la barra de los u$s100 por barril, sino que se extiende al comercio global del Gas Natural Licuado (GNL), del cual el país es aún comprador estacional.

En este contexto, el país se prepara para cubrir el pico de demanda invernal bajo una modalidad inédita en dos décadas a partir del traspaso del control de las importaciones de GNL hacia manos privadas, mediante una licitación pública internacional en marcha. Este giro en la política energética local ocurre en un momento de fragilidad logística internacional. 

Estos incidentes bélicos impactaron de forma directa en un nuevo salto del precio internacional, afectando particularmente al índice Dutch TTF. Este indicador europeo es la referencia central utilizada por la Argentina para la planificación de sus compras de metaneros, esenciales para cubrir el incremento del consumo durante los meses de baja temperatura.

Desde el viernes 27 de febrero, día previo al primer ataque armado, el precio de TTF pasó de su$31,9 la tonelada a u$s49,9 en la apertura de este lunes, lo que representa un incremento de más de 55% en poco más de un mes. Ese incremental es el que deberá enfrentar el país para aprovisionarse del combustible necesario hasta septiembre.