Se viene el primer RIGI nuclear: empresa de EE.UU. invertirá u$s230 millones en planta de uranio
La empresa estadounidense Nano Nuclear Energy presentó un plan de inversión que supera los u$s230 millones con el objetivo de reactivar la planta de la firma estatal Dioxitek. Esta iniciativa busca no solo producir combustible nuclear para el consumo interno, sino también posicionar al país como un exportador clave en un mercado global con oferta restringida.
Por el monto y caracteristicas del proyecto se anticipa que buscará acogerse a los beneficios del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), en el cual se encuadraría como el primer acuerdo del sector nuclear. El Gobierno nacional obtuvo un compromiso estratégico durante el Argentina Week en Nueva York, lo que podría potenciar los planes para el sector energético que hasta el momento venía mostrando nulos resultados.
La propuesta representa la confirmacion de un giro en la política sectorial, ya que introduce capital privado en una empresa que históricamente estuvo bajo exclusivo control estatal. Los fondos se destinarán principalmente a la Nueva Planta de Uranio (NPU) en Formosa, una obra que registró múltiples interrupciones desde su diseño original hace más de una década.
Dioxitek, que formó parte del paquete de empresas sujetas a privatización, alcanzó en 2025 un volumen de 190 toneladas de dióxido de uranio para el ecosistema nuclear, lo que representa un nuevo récord para la industria local y consolida la fabricación de elementos combustibles estratégicos dentro del país.
Una empresa estatal del ecosistema nuclear
Se trata de una empresa pública dedicada a la generación de insumos básicos para la industria atómica, siendo la única productora nacional de dióxido de uranio de pureza nuclear grado cerámico. Este material constituye el elemento fundamental para la fabricación de los combustibles que utilizan las centrales Atucha I, Atucha II y Embalse. Su estructura accionaria está integrada por la Secretaría de Energía, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y el Gobierno de la provincia de Mendoza.
Además de su rol estratégico en el abastecimiento energético, la firma produce Cobalto-60, un radioisótopo con amplias aplicaciones en los campos de la medicina y la industria, utilizado para la esterilización de insumos quirúrgicos y el tratamiento de enfermedades. A través de sus plantas en Córdoba y Formosa, la compañía interviene de manera directa en el ciclo del combustible nuclear, transformando concentrados de uranio en materia prima bajo estrictas normas internacionales de seguridad y calidad.
La relación entre Dioxitek y la firma norteamericana se apoya en el "Acuerdo 123" de cooperación nuclear pacífica. En un escenario de reconfiguración de suministros por tensiones geopolíticas, el proyecto contempla la producción de dióxido de uranio que garantizaría la sustitución de importaciones y el ahorro de divisas en el corto plazo.
Un punto crítico de la propuesta es la potencial transformación de la planta para fabricar hexafluoruro de uranio (UF6). Este insumo es hoy una pieza clave en el comercio internacional debido a la escasez de proveedores globales. Además, el entendimiento contempla la exploración de nuevas tecnologías, como los micro-reactores modulares desarrollados por Nano Nuclear, para su eventual integración en el ecosistema industrial y energético de la Argentina y como oferta exportadora.
El acuerdo de cooperación con Estados Unidos
Como antecedente directo, las partes firmaron un memorando de entendimiento en agosto de 2025 para auditar las capacidades de Dioxitek y su infraestructura logística. En aquel entonces, autoridades de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas mantuvieron reuniones con directivos de la compañía estadounidense en la Casa Rosada. La meta planteada fue reducir la dependencia de proveedores extranjeros aprovechando las reservas de uranio disponibles en el territorio nacional.
Pero el antecedente mas inmediato se dio en la reciente Argentina Week en Nueva York, donde la delegación nacional participó del panel "Sector Nuclear Argentino: una nueva etapa de desarrollo y proyección global", donde se discutió el rol de las empresas estatales en la cadena de suministros internacional ante una audiencia de más de 300 directivos de primer nivel.
En ese contexto, el presidente de la empresa, Bruno Oberlis, detalló la estrategia de expansión internacional e integración en mercados globales. La presentación se enfocó en el ciclo del combustible y en cómo la Argentina puede escalar su capacidad de producción para abastecer mercados externos de alta complejidad tecnológica. El evento sirvió para ratificar el interés de la comunidad inversora en los activos científicos y técnicos del país.