EN CHINA

Descomunal: construyen la planta solar más grande del mundo, del tamaño de casi 19.000 canchas de fútbol

El proyecto Midong en China redefine la escala global con 3,5 GW de potencia y una inversión de 2.130 millones de dólares, marcando un hito en eficiencia.
Por Ignacio Ortiz
ENERGÍA - 20 de Abril, 2026

China consolida su liderazgo en la transición energética global con la puesta en marcha definitiva y operación plena del proyecto Midong. Esta megaestructura, situada en el desierto de Taklamakan, en la región de Xinjiang, ya opera a total capacidad y se posiciona como la planta de energía solar más grande del mundo construida en un solo emplazamiento.

Con una potencia instalada de 3,5 gigavatios (GW), la escala del complejo redefine los límites de la ingeniería fotovoltaica contemporánea. La superficie que ocupa este parque solar es, sencillamente, difícil de procesar sin analogías. El despliegue de tecnología se extiende sobre 133 kilómetros cuadrados de dunas y arena.

Si se busca una referencia visual de alto impacto, el área equivale a 18.600 canchas de fútbol profesional. En el contexto de la Argentina, esta planta cubriría casi dos terceras partes de la Ciudad de Buenos Aires o la totalidad de la mancha urbana de la ciudad de Salta, o las ciudades de Rosario o de Neuquén.

Para alcanzar semejante capacidad de generación, se instalaron 5,26 millones de paneles solares monocristalinos bifaciales de doble vidrio. Esta tecnología permite captar no solo la radiación directa del sol, sino también el reflejo lumínico de la arena del desierto, maximizando la eficiencia. La infraestructura se completa con cinco estaciones elevadoras de 220 kV y más de 208 kilómetros de líneas de transmisión que inyectan la energía a la red de ultra alto voltaje del gigante asiático.

Si se compara Midong con el parque Cauchari en la provincia de Jujuy, hasta la actuañidad el más grande de la Argentina, es once veces superior. Los 3,5 Gw de Midong se contraponen a los 0,3 Gw de Cauchari, pero construido en una fracción del tiempo y a un costo por megavatio significativamente menor.  

    3 millones de usuarios con energía solar

    El impacto social de Midong es igual de masivo que su infraestructura. Se estima que la planta genera electricidad suficiente para abastecer a 3 millones de hogares al año. Este aporte resulta vital para las provincias del este de China, hacia donde se transporta la energía desde el remoto oeste, permitiendo que grandes centros industriales reduzcan su dependencia histórica de los combustibles fósiles.

    Desde una perspectiva económica, la inversión de u$s2.130 millones revela una eficiencia de costos que sacude al mercado internacional. Al desglosar las cifras, el costo por vatio instalado en este proyecto se sitúa en los u$s0,40. Este valor marca una brecha competitiva profunda frente a otras potencias; mientras que la media en China oscila entre u$s0,46 y u$s0,56, el costo en los Estados Unidos escala hasta los u$s1,1, de acuerdo a referencias técnicas de la industria.

    La comparación con Europa es igualmente reveladora para los analistas del sector. En el Viejo Continente, el costo promedio de capital (CAPEX) para proyectos similares ronda los u$s0,9 por Mw. Esto significa que China logra construir su infraestructura por la mitad del precio europeo y casi un tercio del estadounidense, consolidando una ventaja estratégica basada en la escala de producción y la integración de su cadena de suministros.

    Para la industria energética de la Argentina, la experiencia de Midong sirve como un espejo de lo que se puede lograr en zonas con alta radiación, como la Puna o la Patagonia. Aunque la escala local es menor, la tendencia global hacia la reducción de costos en renovables abre oportunidades para proyectos de gran envergadura.

    La ejecución de semejante obra se apoyó en un sistema de ensamblaje modular, donde cada sección del parque se conectaba mediante una red de 208 kilómetros de líneas de transmisión a estaciones elevadoras de alta tensión, permitiendo que el proyecto avanzara con la rapidez de una línea de montaje industrial.

    Condiciones geográficas y climáticas ideales

    El desierto de Taklamakan, conocido como el "Mar de la Muerte", ofrece condiciones geográficas ideales para este desarrollo. La región cuenta con aproximadamente 340 días de sol al año, lo que garantiza un factor de carga excepcionalmente alto. Sin embargo, el bajo costo no se explica únicamente por la meteorología, sino por una logística de ejecución que permitió coordinar a miles de trabajadores en condiciones climáticas extremas.

    La construcción del proyecto estuvo a cargo de firmas estatales de peso, como China Green Development Group (CGDG). Esta entidad, que reemplazó al antiguo Grupo Luneng, tiene la misión de liderar la inversión en renovables bajo la supervisión directa del Estado. La rapidez con la que se ejecutaron las etapas de Midong demuestra la capacidad del país para movilizar recursos masivos en tiempos récord.

    Un aspecto técnico relevante es la preservación de los paneles en un entorno hostil. La acumulación de arena y polvo puede degradar la eficiencia en cuestión de días. Por ello, el proyecto Midong integra sistemas de limpieza automatizada y recubrimientos especiales. Estos avances no solo reducen los costos operativos, sino que aseguran que la planta mantenga su rendimiento óptimo a pesar de las tormentas de arena frecuentes en Xinjiang.

    Además de la generación eléctrica, el parque solar cumple una función ecológica indirecta. Los millones de paneles actúan como una barrera que reduce la velocidad del viento a ras del suelo y disminuye la evaporación de la escasa humedad ambiental. Este fenómeno favorece la fijación de las dunas y permite el crecimiento de vegetación bajo las estructuras, una estrategia clave en la lucha china contra la desertificación.

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