Termina la tregua entre EEUU e Irán: cuál será el precio del petróleo y qué impacto tendrá sobre Argentina
La gran volatilidad de los mercados internacionales que se observa desde el 28 de febrero pasado genera una gran incertidumbre en los mercados financieros mundiales a solo un día del fin de la tregua anunciada hace 10 días por el Presidente Donald Trump para que Irán desista del bloqueo sobre el Estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del comercio mundial de petróleo y un 25% del comercio mundial del Gas Natural Licuado (GNL). El inicio del conflicto bélico que enfrenta a Estados Unidos e Israel frente a Irán mantiene en vilo a los analistas.
Trump busca un acuerdo que evite nuevas subas del precio del petróleo y turbulencias en los mercados bursátiles, pero ha insistido en que Irán no tiene los medios para desarrollar un arma nuclear, en tanto que Irán espera aprovechar su control del Estrecho de Ormuz para alcanzar un acuerdo que evite la reanudación de la guerra, alivie las sanciones pero no obstaculice su programa nuclear.
Trump aseguró nuevamente que Irán se sentará en la mesa de negociaciones prevista para hoy en la capital de Pakistán, Islamabad. También ha amenazado a Irán al advertir: "Teherán se enfrentará a problemas nunca antes vistos si no libera el tráfico de barcos en el Estrecho de Ormuz".
La gran incógnita de los analistas especializados en el mercado de Oil & Gas de bancos de inversión americanos y europeos y de operadores de mercados de futuros de Wall Street es qué pasará con el precio del barril en particular el Brent Mar del Norte en los próximos días.
Wall Street anticipa que el barril podría dispararse hasta u$s130
Algunos informes privados de bancos americanos y europeos como Citigroup, JP Morgan y Barclays estiman que los precios del barril de petróleo podrían subir hasta unos u$s130 por barril como máximo si el tráfico en el Estrecho de Ormuz sigue interrumpido durante otro mes.
Según un reciente estudio del Citigroup, las pérdidas de inventarios globales de crudo y subproductos derivadas de la guerra de Estados Unidos contra Irán podrían alcanzar un estimado de 1,3 billones de barriles si esa ruta marítima sigue cerrada, pero existe la posibilidad también de que los Estados Unidos inyecten 1,6 millones de barriles más de los que exporta para que la oferta de los países integrantes de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) se pueda mantener constante.
Por otro lado, un informe de JP Morgan destaca que aunque se firme desde mañana una extensión del alto al fuego y el tránsito por el Estrecho de Ormuz junto con la producción se reanude gradualmente durante mayo, se espera que los inventarios globales de crudo y subproductos caigan en aproximadamente 900.000 millones de barriles. Esto incluye 500.000 millones de barriles ya perdidos y otros 400.000 millones de pérdidas previstas derivadas de retrasos en el aumento de producción y daños relacionados con el conflicto.
El informe de Citigroup estima que una interrupción adicional de dos meses en el Estrecho de Ormuz podría retirar aproximadamente 1,7 billones de barriles diarios y llevar los precios a unos u$s130 por barril. El récord histórico del precio del petróleo es de u$s147,50 por barril, marcado el 13 de julio de 2008 para el Brent Mar del Norte, que es valor de referencia en este conflicto.
El récord de 2008 equivale a valores de hoy actualizados a unos u$s215 el barril. El récord de 1980 por la guerra Irán-Irak fue u$s77, pero ajustado a 2010 serían unos u$s140 de hoy. El barril de petróleo más caro de la historia fue de u$s147,50 en julio 2.008 y en junio de 2022 casi lo igualó con u$s139 el barril por la guerra de Rusia con Ucrania.
La mayoría de los bancos de inversión de Wall Street y analistas internacionales coinciden en que es más probable que en las actuales condiciones el precio del barril tenga un recorrido parecido a la primera crisis del petróleo en 1.973, donde el valor se duplicó y pasó de u$s2 a u$s4 el barril. En tanto que en la segunda crisis entre 1.979 y 1981 por la caída del régimen en Irán y la llegada del nuevo Gobierno, el precio se triplicó y pasó de u$s11 a u$s37 el barril.
Qué esperan los bancos si el conflicto termina esta semana
Si el conflicto termina esta semana, Citigroup, Barclays y JP Morgan prevén en sus informes que los inventarios globales de crudo y combustibles alcancen sus niveles más bajos en ocho años hacia finales de junio y reconstruir esos inventarios tomaría al menos dos años por los daños en infraestructura producidos por la guerra, en particular en Qatar, que produce el 20% del GNL del mundo, y en Arabia Saudita, el segundo productor mundial de petróleo detrás de los Estados Unidos.
La empresa QatarEnergy informó que los proyectiles iraníes lanzados contra Ras Laffan, el principal núcleo de procesamiento de gas natural licuado (GNL) del país, ocasionaron daños extensos en sus instalaciones. Al mismo tiempo, las autoridades saudíes confirmaron la destrucción de cuatro misiles balísticos dirigidos contra Riad y frustraron un ataque con drones en una planta de gas.
Por su parte, el Citigroup prevé que un acuerdo preliminar entre Irán y Estados Unidos se firme o que el alto al fuego se extienda esta semana, lo que podría derivar en un pacto más amplio. "Dicho esto, seguimos preparados para cambiar hacia un escenario de interrupción más prolongada si las negociaciones fracasan", describe el informe.
En lo que va de la semana, el precio del barril Brent Mar del Norte se sitúa en los u$s95 después de que el lunes el presidente Donald Trump dijera que es "altamente improbable" que extienda el alto al fuego y que el Estrecho permanecerá bloqueado hasta que se firme un acuerdo. La crisis energética en curso ha provocado un shock de oferta sin precedentes, intensificando las presiones inflacionarias y afectando el crecimiento económico global.
Hay que destacar que antes del estallido del conflicto bélico, con un precio promedio de u$s60 a u$s65 el barril, de acuerdo a datos de la AIE había proyecciones de una sobreproducción de unos 3 billones de barriles diarios. Pero hoy, de acuerdo a datos de esa misma agencia, habría una falta de unos 3 billones de barriles frente a una producción estimada el año pasado de unos 100 billones de barriles diarios, por lo tanto, por ahora la oferta no sufriría un fuerte golpe ya que había un sobre stock acumulado el año pasado.
A fines de 2.025, el mercado mundial del petróleo mostraba un superávit de hasta 4 millones de barriles diarios, a medida que los productores de la OPEP y sus rivales aumentaban la producción y la demanda se mantuvo deprimida.
La última previsión de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que asesora a los países industrializados, elevó su pronóstico de un superávit para este año de 4 millones de barriles de petróleo y esto equivalía a casi el 4% de la demanda mundial. Hoy el mundo produce unos 100 millones de barriles frente a los 104 millones que se podría haber producido si no hubiera estallado el conflicto bélico.
El año pasado la AIE calculaba que la demanda solo subiría unos 0,7 millones de barriles diarios, por eso iban a sobrar esos 4 millones de barriles diarios según la AIE. Por ese motivo, todos los analistas esperaban precios más bajos para este año que los actuales.
Cómo impacta la crisis del petróleo en Argentina
En lo que respecta a la Argentina, hay que mencionar que la suba en el precio internacional del petróleo ya impactó sobre el precio de los combustibles y nuestro país experimenta una aceleración marcada desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, con un aumento acumulado que roza el 20% para las naftas y un 35% de aumento para el gasoil en lo que va de marzo, según datos de la consultora EcoGo.
El impacto de los incrementos en los surtidores se refleja en el bolsillo de los consumidores y anticipa una mayor presión sobre la inflación del mes pasado y de este mes.
Por su parte, el conflicto bélico beneficia a la Argentina ya que desde el año pasado, gracias a la producción de Vaca Muerta, el país se transformó en exportador neto de petróleo y gas, mostrando un superávit de la balanza energética de unos u$s7.500 M y se espera para este año una cifra cercana a los u$s12.500 M si se mantiene el escenario actual con un precio promedio de u$s100 el barril.
El sector energético argentino cerró el primer trimestre de 2026 con un superávit comercial histórico, impulsado por el incremento de exportaciones y la caída de importaciones. De hecho, en los primeros tres meses del año, el sector consiguió un saldo positivo de u$s2.400 M, constituyéndose en el mayor resultado histórico para un período de enero a marzo, según confirmó ayer el INDEC.
En ese lapso, las exportaciones de energía totalizaron unos u$s2.837 M, con un avance interanual del 1,9%, mientras que las importaciones del sector tuvieron una baja de 35,7%, cayendo hasta u$s432 M. Este desplome de compras externas constituye la cifra central que explica el récord de balanza comercial energética.
En tanto, en marzo, la industria alcanzó un saldo positivo de más u$s1.000 M, la mayor marca para un mes desde que se tiene registro en el país. Este resultado se inscribe en una tendencia más amplia ya que la balanza total de bienes comercial registró un superávit de u$s2.523 M en el mismo mes, consolidando 29 meses consecutivos de saldos positivos para la economía.
El resultado actual contrasta con décadas de fragilidad energética. Entre 2003 y 2010, la balanza comercial del sector acumuló un superávit de u$s35.000 M, pero entre 2011 y 2023 el saldo se revirtió y el déficit acumulado alcanzó los u$s35.600 M. La causa fue una combinación de factores: la producción de petróleo cayó de forma sostenida hasta 2017, golpeada por precios locales desacoplados de los internacionales y el agotamiento de yacimientos convencionales. En el caso del gas, el deterioro fue paralelo, agravado por el crecimiento de la demanda interna.