Un gigante italiano aventaja a Paolo Rocca y al dueño del Inter Miami en un gasoducto clave para el GNL
La constructora italiana Sicim realizó la mejor oferta económica para adjudicarse la construcción del gasoducto clave para el proyecto de Southern Energy, la iniciativa de exportación de gas natural licuado (GNL) que lidera Pan American Energy (PAE) junto a su socia Golar LNG. Esta obra había generado una fuerte repercusión meses atrás, cuando el grupo argentino Techint perdió la provisión de los tubos a manos de un holding de la India, marcando un fuerte cruce con el Gobierno.
Tal como lo adelantó iProfesional, la compulsa convocó a tres grandes grupos constructores, pero la propuesta de la firma europea que se presentó en una alianza estratégica con la local Víctor Contreras, logró posicionarse por encima de los presupuestos presentados por los otros competidores de peso.
La decisión deja en un segundo plano no solo al consorcio nacional integrado por Techint y Sacde, sino también a la firma Pumpco, vinculada a los propietarios del Inter Miami CF, el club donde milita Lionel Messi. De este modo, la ingeniería italiana gana terreno en una obra que resulta vital para el futuro exportador de la cuenca neuquina y del primer proyecto exportador de GNL.
La obra en disputa consiste en un ducto de aproximadamente 470 kilómetros que conectará el corazón de Vaca Muerta con el Golfo San Matías, en la provincia de Río Negro, una infraestructura clave que permitirá transportar el fluido necesario para alimentar el buque de licuefacción que Southern Energy planea poner en marcha en 2027.
La desventaja de los grupos locales tradicionales frente a Sicim confirma una apertura del mercado energético hacia nuevos jugadores globales que ofrecen estructuras de costos y financiamientos competitivos, explicaron fuentes del sector al analizar los distintos pasos de la licitación y que marcaría el tono de otras grandes obras que la industria tiene por delante vinculadas al sector petrolero.
Quienes están detrás del grupo italiano
La constructora italiana cuenta con una trayectoria de seis décadas en el mercado mundial de petróleo y gas, con operaciones activas en diversos continentes. Su experiencia en terrenos de alta complejidad y su capacidad técnica para el tendido de tuberías de 26 pulgadas determinantes junto a la oferta económica para posicionarse en la licitación que lleva adelante el consorcio liderado por PAE y Golar.
La alianza entre Sicim y Víctor Contreras capitaliza la capacidad financiera y tecnológica de una multinacional con la experiencia operativa y el conocimiento del terreno de una firma argentina histórica mediante una unión transitoria de empresas que podría hacerse cargo de curzar la estepa patagónica con un ducto clave para el proyecto exportador del gas de Vaca Muerta.
La conducción de la firma, fundada en 1962 en la ciudad de Busseto, permanece bajo el control estricto de la familia Riccardi, que logró transformar un emprendimiento local en un gigante global con más de 10.000 empleados, a pesar de lo cual mantiene un perfil de empresa familiar con estándares de cumplimiento internacional. Esta estructura de mando directo le permitió a la compañía ejecutar proyectos EPC recientes en geografías tan diversas como Canadá, Irak y Kazajistán, una gimnasia técnica que ahora busca aplicar para el desarrollo de la infraestructura energética en la Argentina.
El desplazamiento de Techint de este proyecto en particular representa un cambio importante en la construcción de grandes ductos en la Argentina, ya que durante décadas, el grupo liderado por Paolo Rocca fue el actor dominante en las grandes obras de transporte de hidrocarburos. La combinación de la pérdida de la provisión de caños frente a la industria india y ahora la desventaja en la oferta de montaje frente a Sicim, coloca a la compañía en una posición de competencia inédita en el plano local.
Por otro lado, la presencia de Pumpco en la contienda añadió nuevamente un componente empresarial fuera de lo común, ya que la constructora con base en los Estados Unidos es la subsidiaria de MasTec, propiedad de los hermanos Jorge y José Mas, dueños del club Inter Miami donde milita el argentino Leo Messi.
Cómo es la obra que se adjudicará
La propuesta de Soutern Enerfy contempla una inversión total que supera los u$s15.000 millones a lo largo de sus 20 años de vida útil, abarcando desde el desarrollo de pozos en Vaca Muerta hasta la infraestructura de transporte y procesamiento en la costa de Río Negro. Solo para la etapa inicial de licuefacción y el primer gasoducto dedicado, el presupuesto estimado ronda los u$s3.200 millones bajo el marco del régimen RIGI.
En cuanto a la capacidad operativa, el corazón del desarrollo se basa en la utilización de dos buques de licuefacción flotante (FLNG) que se instalarán en el Golfo San Matías. El primero en arribar será el "Hilli Episeyo" en 2027, con una producción de 2,45 millones de toneladas anuales (MTPA), al que se sumará luego una unidad de mayor envergadura denominada MKII, capaz de procesar 3,5 millones de toneladas adicionales.
En conjunto, ambas embarcaciones permitirán procesar cerca de 6 millones de toneladas de GNL por año, lo que equivale a movilizar unos 30 millones de metros cúbicos diarios de gas natural desde la cuenca neuquina.
El impacto económico proyectado para el país resultó fundamental para la firma de contratos de exportación a largo plazo, como el recientemente rubricado con la alemana SEFE por un periodo de ocho años. Se estima que, una vez que el sistema se encuentre en régimen pleno hacia finales de la década, el complejo Southern Energy generará ingresos por exportaciones superiores a los u$s2.500 millones de dólares anuales.