El proyecto que busca solucionar uno de los principales desafíos de Vaca Muerta
El Puerto de Ibicuy va a poner en marcha una solución a mediano plazo para uno de los desafíos más preocupantes que condicionan la competitividad de Vaca Muerta, como lo es la compleja logística de abastecimiento de arenas de fractura. Esta estrategia portuaria busca transformar radicalmente el suministro del insumo crítico para la estimulación hidráulica de los pozos, posicionando a la terminal del sur entrerriano como el nodo fluvial clave para abastecer la demanda masiva de la cuenca neuquina.
La expansión de la producción de hidrocarburos no convencionales de la cuenca neuquina encuentra uno de sus mayores desafíos operativos en la provisión y el transporte de los insumos críticos para la estimulación hidráulica. Cada pozo perforado demanda entre 11.000 y 15.000 toneladas de arena de fractura para abrir los canales que liberan el gas y el petróleo.
Frente a esta escala de insumos, la eficiencia en el abastecimiento se consolidó como una prioridad para las compañías operadoras, obligadas a repensar los flujos de abastecimiento para sostener los récords de actividad. YPF incluso propuso a la industria la conformación de una mesa para resolver el problema de las arenas de manera conjunta, lo que aún no prosperó.
En la actualidad, el circuito comercial de los áridos presenta severas asimetrías de costos y un impacto notable sobre la infraestructura vial. La tonelada de arena de fractura originada en las canteras de la provincia de Entre Ríos cotiza en torno a los u$s185, valor que incluye un componente central por el traslado terrestre.
La logística de 1.200 kilómetros de ruta
La materia prima debe recorrer más de 1.200 kilómetros en camión hasta los bloques de producción en la Patagonia, una travesía que exige el despliegue diario de cientos de unidades pesadas y encarece de forma directa el desarrollo de los proyectos.
Ante este escenario, la utilización del transporte fluvial y marítimo emerge como una alternativa transformadora para modificar el paradigma logístico de la industria del fracking. Guillermo Misiano, presidente y CEO de PTP Group, detalló a través de una publicación en la red social LinkedIn la estrategia del holding para posicionar al Puerto de Ibicuy, ubicado en el sur entrerriano, como la principal plataforma de transferencia de insumos masivos hacia el sur argentino.
La firma proyecta movilizar millones de toneladas anuales de áridos aprovechando las vías navegables.La consolidación de este plan de negocios cobró impulso definitivo a partir de la obtención de la concesión pública para el uso de la terminal por parte de PTP Warrant SA, una empresa controlada por el grupo corporativo.
Con este marco regulatorio y operativo, la compañía celebró la incorporación de la provincia a la Hidrovía Paraná-Paraguay. Esta inserción permite estructurar un esquema de salida por agua para los recursos minerales que requiere la explotación energética, reconfigurando las prioridades de inversión originales de la organización portuaria.
Una demanda de crecimiento inmediato
El nuevo enfoque de la corporación responde a la vertiginosa aceleración de los volúmenes proyectados por el sector petrolero para los próximos años. Según anticipó el directivo, se estima que en menos de tres años la demanda global de Vaca Muerta rondará las 15 millones de toneladas anuales exclusivamente en lo que respecta a arenas de fractura, una magnitud que redefinió las proyecciones de almacenamiento y estiba.
La terminal del sur de Entre Ríos cuenta con una localización geográfica óptima respecto de los centros de extracción del mineral. El ejecutivo portuario precisó que el puerto goza de una ventaja natural de extrema cercanía con los yacimientos areneros, situados en un radio de entre 15 y 20 kilómetros a la redonda de las canteras activas.
Esta proximidad elimina los trayectos terrestres prolongados en la primera etapa de la cadena, facilitando un acopio ágil y eficiente en los muelles de carga antes de su despacho definitivo por vía fluvial.
Al beneficio geográfico se añade la confirmación técnica sobre las propiedades del recurso, ya que los estudios geológicos y la práctica en los pozos demostraron que las arenas generadas en la zona de Ibicuy poseen idéntica calidad a las variedades que sem obtienen de canteras más cercanas a Vaca Muerta, como las de Río Negro. Esta validación técnica estructuró un circuito virtuoso de empleo local que abarca desde la extracción minera en cantera hasta los servicios de carga portuaria.
La nueva logística propuesta
El diseño del esquema de conectividad diseñado por PTP Group contempla la carga de buques en la terminal entrerriana y su posterior navegación hacia los puertos de recepción en la Patagonia, evaluando como destinos principales a Bahía Blanca o San Antonio Oeste.
El análisis logístico de la firma señala que la terminal rionegrina de San Antonio Oeste representa la opción más conveniente por su proximidad geográfica final con los bloques petroleros, un factor clave para evitar los quiebres de stock y reducir los costos de la última milla.
En la escala de volumen que maneja la formación no convencional, una variación de apenas cien kilómetros en el trayecto final impacta de forma directa en la estructura de costos y en la necesidad de incorporar unas 300 unidades de camiones adicionales para cubrir el enlace entre la costa portuaria y la locación del pozo en la cuenca.
Para absorber este flujo comercial, el holding privado avanza en la ejecución de inversiones en infraestructura destinadas a la puesta en valor y finalización de las obras en el muelle Isla de Ibicuy, una estructura que permanecía inconclusa. El plan de expansión de la firma trasciende la manipulación de arenas e incluye la gestión de otros componentes críticos para la perforación como la baritina.
El ministro que lanzó el tema
La viabilidad del proyecto logístico se encuentra estrechamente ligada a las reformas normativas que impulsa el Poder Ejecutivo nacional en materia de desregulación del transporte. El sector privado coincide con los lineamientos del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, a cargo de Federico Sturzenegger, respecto a la necesidad de reformar la Ley de Cabotaje.
El impulso político definitivo para este cambio de paradigma cobró fuerza semanas atrás con las declaraciones del ministro que planteó abiertamente la necesidad de utilizar la vía fluvial para transportar la arena desde Entre Ríos hacia la Patagonia. El funcionario nacional introdujo el caso de los áridos entrerrianos como un ejemplo testigo de cómo las ineficiencias de la matriz del transporte actual encarecen los proyectos de hidrocarburos.
Al señalar que la sustitución del camión por barcazas y buques comerciales es una alternativa concreta para mejorar de manera directa la competitividad de Vaca Muerta, Sturzenegger anticipó el envío al Congreso de un proyecto de reforma integral a la Ley de Cabotaje, con el objetivo central de liberar la navegación comercial en los ríos interiores del país.
El ministro calificó el marco normativo vigente como un freno burocrático que genera distorsiones extremas -al punto de volver más económico el flete terrestre de larga distancia que el marítimo- y argumentó que una apertura de la navegación interior, amparada en el principio constitucional de libre navegación, generaría un ahorro logístico de tal magnitud que equivaldría a una sensible reducción de costos para los sectores exportadores y productivos.