Dos gigantes con presencia en Vaca Muerta se unen para vender petróleo y gas en todo el mundo
El grupo suizo Mercuria y la compañía energética integrada Eni anunciaron la firma de un acuerdo para establecer una empresa conjunta de comercio global de energía. Esta nueva firma, de propiedad equitativa entre ambas corporaciones, combinará las fortalezas de las dos partes con el propósito de optimizar la comercialización, la logística y el intercambio de materias primas a nivel internacional.
La sociedad operará de manera independiente mediante una estructura de control con sede central en la ciudad de Ginebra, Suiza. Asimismo, contará con centros de intercambio internacionales que proveerán una plataforma con alcance global para los mercados energéticos, enfocada en la eficiencia operativa y el desarrollo de ventajas competitivas.
En el ámbito local, Mercuria consolidó en el último tiempo una agresiva estrategia de expansión dentro de la Argentina. A través de su control del 90% de la petrolera Phoenix Global Resources, el grupo suizo planifica un desembolso masivo de u$s6.000 millones bajo el amparo del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para ampliar su producción no convencional en la cuenca de Vaca Muerta.
Además de este fuerte posicionamiento en el upstream neuquino, el holding concretó una millonaria adquisición de u$s1.420 millones para absorber la totalidad del negocio de downstream de Raízen en el país, lo que incluye la operación de la red de casi 900 estaciones de servicio de la marca Shell, la refinería de Dock Sud y diversos activos logísticos estratégicos.
Por su parte, la italiana Eni acaba de sellar su desembarco en Vaca Muerta mediante una alianza estratégica clave junto a YPF y la firma emiratí XRG. El acuerdo estipula el ingreso de la corporación europea con una participación del 32% en la sociedad UPCO ARLNG, vehículo que controlará tres bloques de gas no convencional clave en la Cuenca Neuquina: Meseta Buena Esperanza, Aguada Villanueva y Las Tacanas.
Esta incursión está ligada al megaproyecto Argentina LNG, una megaobra de infraestructura orientada a la instalación de unidades flotantes de licuefacción para transformar los recursos gasíferos locales en exportaciones masivas de gas natural licuado (GNL) destinadas a los mercados internacionales.
La nueva empresa energética global
La nueva sociedad asumirá actividades de comercialización y negociación en una amplia gama de materias primas. Entre los sectores alcanzados se encuentran el petróleo, los biocombustibles, el gas natural, el gas natural licuado (GNL) y el gas licuado de petróleo (GLP), además de los derechos asociados a la logística e infraestructura.
La integración buscará fusionar la experiencia en comercio global, inteligencia de mercado y gestión de riesgos de Mercuria con el profundo conocimiento de activos en los segmentos upstream, midstream y downstream de Eni. Esta complementariedad permitirá potenciar la optimización de los flujos físicos de energía, al mismo tiempo que fortalecerá el acceso a los mercados mundiales.
El director ejecutivo de Mercuria, Marco Dunand, destacó que la asociación reúne a dos organizaciones complementarias con una visión compartida de largo plazo. Según explicó el directivo, la integración de flujos físicos con capacidades de gestión de riesgos creará una estructura más ágil que maximizará el valor en toda la cadena de suministro global.
La alianza estratégica buscará aprovechar las ventajas de ambas firmas para mejorar la flexibilidad y la resiliencia en el competitivo negocio energético. Este enfoque operativo pretende mitigar los desafíos que presentan los actuales escenarios internacionales y aportar soluciones comerciales innovadoras para los clientes globales.
Por el lado de los participantes, Mercuria consolida su estrategia de inversión en asociaciones que expanden el acceso físico y geográfico. El grupo suizo opera en múltiples cadenas de valor que incluyen energía renovable, metales, electricidad y mercados de carbono, con un estricto foco en el cumplimiento regulatorio.
Por su parte, la corporación Eni, presente en más de 60 países, mantiene sus objetivos orientados a una transición energética sostenible y la neutralidad de carbono para el año 2050. El cierre definitivo de esta transacción económica queda sujeto a la obtención de las aprobaciones regulatorias habituales y al cumplimiento de las condiciones precedentes estipuladas por ambas partes.