El Gobierno adjudicó inversión de u$s700 millones para frenar los cortes de luz con megabaterías
El Gobierno Nacional formalizó la adjudicación de la licitación "Alma SADI" para incorporar 700,5 MW de capacidad de almacenamiento en baterías (BESS), una iniciativa estratégica que prevé una inversión estimada de u$s700 millones para su primera etapa.
La medida se oficializó a través de la Resolución N° 155/2026 de la Secretaría de Energía, con el objetivo de reforzar los nodos más críticos del sistema eléctrico, eliminar los cuellos de botella y reducir la probabilidad de cortes de luz en siete regiones del país.
La iniciativa concluyó con la asignación de un total de 700,5 MW distribuidos en 20 proyectos presentados por 5 empresas privadas. El despliegue de infraestructura abarcará un total de 7 regiones del país, asegurando un esquema de robustecimiento federal en áreas que registran un histórico estrés de carga.
El proceso licitatorio registró una masiva respuesta por parte del sector privado, reflejada el pasado 27 de mayo con la recepción de 235 ofertas técnicas que totalizaron 8.338 MW, una cifra que superó en más de 11 veces el objetivo original de 700 MW fijado por la autoridad de aplicación.
Tras superar las etapas de evaluación técnica, el 24 de junio se procedió a la apertura de los sobres económicos, permitiendo a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico Sociedad Anónima (CAMMESA) la confección del Informe de Preadjudicación correspondiente.
Cuáles son los nodos de mayor demanda
La distribución territorial de los nodos seleccionados fiocaliza la instalación de los módulos BESS (Battery Energy Storage System o Sistema de Almacenamiento de Energía mediante Baterías) en los puntos de la red con mayor demanda latente o necesidades urgentes de refuerzo estacional.
Bajo este criterio, la provincia de Buenos Aires lideró las asignaciones con 185 MW, seguida por la región del NEA Chaco-Formosa con 161,5 MW y el NOA con 150 MW. El mapa de adjudicaciones se completó con la región de la Pampa (68 MW), NEA Misiones-Corrientes (50 MW), Litoral Entre Ríos (50 MW) y Litoral Santa Fe (36 MW).
En materia de adjudicaciones corporativas, la firma Genneia se posicionó como el principal operador de la compulsa al obtener la aprobación para 7 proyectos que suman una potencia conjunta de 421 MW. El portfolio de la compañía incluye los desarrollos de mayor envergadura física de la licitación, destacándose el nodo Cruz Alta I en la región del NOA con 120 MW de potencia asignada y el complejo Bragado I-II en territorio bonaerense con otros 100 MW.
Por su parte, la empresa DQD Energy obtuvo la adjudicación de la mayor cantidad de módulos individuales al registrar un total de 8 proyectos, los cuales aportarán una potencia global de 149,5 MW al SADI. La totalidad de las iniciativas de esta firma se concentrará en la región electrointensiva del NEA Chaco-Formosa, sobresaliendo el nodo BESS Villa Ángela con 30 MW de capacidad y BESS La Leonesa con un aporte de 22,5 MW.
La tecnológica 360 Energy Solar se alzó con la habilitación para 3 proyectos que consolidan una potencia de 68 MW. La compañía estructuró su participación mediante el nodo BESS 360E Nonogasta Solar en el NOA, provisto de 30 MW de potencia, junto con los desarrollos pampeanos denominados BESS 360E Mayer (20 MW) y BESS 360E Realicó II (18 MW).
El listado de adjudicatarios institucionales se cerró con la participación de la productora de aluminio Aluar e Intermepro, las cuales consiguieron la aprobación de un proyecto cada una. Aluar instalará el nodo BESS Goya de 50 MW en la región NEA Misiones-Corrientes, mientras que Intermepro Generación I recibió luz verde para la construcción del proyecto G1 Pirané, de 12 MW de potencia, en el área Chaco-Formosa.
La estrategia de almacenamiento en baterías
Desde el punto de vista técnico, la tecnología de almacenamiento con baterías de última generación aportará al despacho nacional la capacidad de responder con inmediatez ante variaciones imprevistas de la demanda y perturbaciones de frecuencia.
Asimismo, estas centrales sumarán reservas de potencia activa para operar el SADI con mayores márgenes de seguridad, reduciendo sensiblemente la probabilidad de cortes por saturación de redes y optimizando la calidad de la energía entregada a usuarios residenciales, comerciales y fabriles.
Esta nueva infraestructura se acopla directamente al hito fijado por "Alma-GBA", la primera iniciativa de almacenamiento de energía en baterías a gran escala ejecutada en el país, donde el Gobierno adjudicó 713 MW en nodos críticos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Aquella convocatoria previa, que superó en más de un 40% su meta inicial de 500 MW mediante un desembolso estimado superior a los u$s 540 millones, transita en la actualidad la fase de ejecución de obras civiles y electromecánicas previas a su entrada en servicio comercial.
La implementación del programa Alma SADI forma parte del plan integral de contingencia y transformación que las autoridades del área energética llevan adelante desde el año 2024. El objetivo central de la estrategia radica en aliviar los cuellos de botella estructurales que condicionaron la operación del sistema de transporte durante las últimas dos décadas.