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ALERTA

El presidente de YPF reveló qué puede pasar con el precio de los combustibles

Horacio Marín se refirió a las especulaciones en el mercado que hablaban sobre una posible baja en el precio de los combustibles
22/07/2026 - 17:29hs
El presidente de YPF reveló qué puede pasar con el precio de los combustibles

El presidente de YPF, Horacio Marín, enfrió las expectativas sobre una futura baja en el precio de las naftas y advirtió que la reciente suba internacional del barril de petróleo demorará más ese proceso, a pesar de las especulaciones que se venian generando en el mercado.

"Todavía no llegamos al valor de equilibrio para bajar el precio de las naftas", señaló Marín en declaraciones a Radio Rivadavia, al tiempo que alertó que "con estos precios se dilata más", luego de que el barril de crudo Brent saltara por la reactivación del conflicto en Medio Oriente.

El CEO de la petrolera defendió la política de acuerdos alcanzada en el sector para amortiguar el impacto de las fluctuaciones internacionales en el mercado local. "Decidimos hacer un buffer de precios donde no subimos todo lo que había que subir y cuando bajaba compensábamos", explicó el directivo al fundamentar por qué no se alcanzó aún el punto de equilibrio.

Por otro lado, el titular de la compañía estimó que hacia fin de año la Argentina podría alcanzar una producción de un millón de barriles de petróleo diarios, un volumen que proyecta convertir en exportaciones para el período 2031-2032. En ese sentido, remarcó la posición estratégica del país en el mapa energético global. "Somos un lugar apetecible porque Vaca Muerta es una roca de calidad superior a las americanas y somos un lugar de suministro seguro", afirmó.

Por último, Marín destacó las novedades favorables en la Justicia de los Estados Unidos respecto del litigio por la expropiación de la petrolera y sostuvo que la presidencia de Javier Milei influyó en la percepción internacional del caso.

YPF y el impacto de la guerra en los surtidores 

La dinámica de los precios de los combustibles en el mercado local atravesó una fuerte volatilidad marcada por el conflicto armado en Medio Oriente y la afectación del tránsito en el estratégico Estrecho de Ormuz, lo que sacudió el mercado energético global.

Tras el estallido bélico, el valor internacional del petróleo Brent experimentó una escalada abrupta que encendió las alarmas en el sector refinador. Este fenómeno repercutió en las pizarras de las estaciones de servicio locales, donde los incrementos acumulados alcanzaron en el primer mes alzas de hasta un 24%, un traslado indispensable para que las refinadoras redujeran la brecha respecto a la paridad de importación.

Ante la perspectiva de que un traslado directo e inmediato del crudo a u$s110 o más impactara con mayor dureza sobre los índices de inflación, la industria refinadora resolvió implementar una estrategia de amortiguación. Este mecanismo, conocido en el ámbito corporativo como buffer de precios, consiste en la creación de un colchón financiero o margen de compensación intertemporal.

En la práctica, implica que cuando el barril internacional trepa de manera abrupta, las petroleras absorben una porción de ese costo y no trasladan la totalidad del aumento a los surtidores.

Qué hace falta para que baje el precio de la nafta

La condición para sostener un buffer en un mercado libre es que, cuando el precio internacional retrocede, las refinadoras mantienen los precios locales relativamente estables para "recuperar" el margen cedido durante la fase alcista. De este modo, el consumidor se evita los picos de costo en las etapas de volatilidad internacional, pero también posterga el beneficio de una baja inmediata cuando el mercado externo se nirmaliza.

Esa dinámica fue la que alimentó la especulación de una baja en el mercado doméstico durante las semanas previas. En medio de un cese temporal del fuego o de tregua diplomática en la región del Golfo Pérsico, la cotización del Brent cedió terreno con fuerza.

El crudo llegó a alcanzar la barrera de los 70 dólares por barril, ubicándose incluso por debajo de los valores previos al inicio de las hostilidades. Frente a semejante contracción externa, diversos analistas y consumidores anticiparon que el surtidor local reflejaría de forma inminente una corrección a la baja.

Pero como los aumentos locales durante el pico del conflicto internacional habían quedado retrasados frente al costo real de reposición, la brecha de pérdidas en las empresas refinadoras todavía no se había compensado por completo. En consecuencia, el período en que el petróleo cotizó en valores mínimos fue absorbido para equilibrar las cuentas corporativas y cubrir el desfase acumulado durante la aplicación del esquema de contención.

El rebrote de las hostilidades reactivó la escalada del barril a nivel global, a valores en torno a los u$s85, borrando los márgenes que se habían recuperado de forma gradual durante la breve ventana de estabilidad.

Es por esta situación que el presidente de YPF graficó esta coyuntura al enfriar de manera categórica las expectativas sobre una futura baja en el precio de las naftas. El directivo advirtió que la reciente suba internacional del petróleo demorará más ese proceso de convergencia.

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