LITIO RÉCORD EN EL NORTE

El superproyecto de litio duplica su apuesta en Argentina con inversiones por u$s2.000 M

Con nuevos anuncios productivos en Catamarca, la compañía Posco proyecta incrementar significativamente la extracción y desarrollo industrial regional
Por Mario Luis Romero
ENERGÍA - 30 de Julio, 2026

El sector del litio se consolida como uno de los motores más dinámicos del mapa económico nacional y, en este escenario, la firma surcoreana Posco Argentina se prepara para dar un paso trascendental con la próxima puesta en marcha de la segunda planta de su ambicioso proyecto Sal de Oro.

A la par de los preparativos para la inauguración formal de la nueva infraestructura, la compañía ya trazó una hoja de ruta de expansión que contempla duplicar los desembolsos realizados hasta el momento y alcanzar una meta de producción global de 100.000 toneladas anuales de litio.

El nuevo hito de la empresa de capitales asiáticos se materializará en el Salar del Hombre Muerto, una cuenca estratégica emplazada en el límite geográfico e indiviso entre las provincias de Salta y Catamarca. Allí se ultiman los detalles para la apertura de la planta de carbonato de litio correspondiente a la Fase 2 de Sal de Oro. Con este complejo industrial en pleno funcionamiento, la firma proyecta una capacidad instalada capaz de abastecer de manera sostenida al mercado global de electromovilidad y almacenamiento energético, sumando capacidad a un ecosistema productivo que no detiene su marcha.

Detrás de este salto cuantitativo existe una articulación directa con las autoridades provinciales para delinear el futuro de la actividad en la región. En un reciente encuentro de alto nivel, representantes del Poder Ejecutivo salteño, entre los que se destacaron el ministro de Producción y Minería de la Provincia, Ignacio Lupión, y el secretario de Minería, Gustavo Carrizo, mantuvieron conversaciones clave con el presidente de Posco Argentina, Hyeon Park. Durante la reunión se abordó el plan de crecimiento de la corporación y el impacto que tendrá el escalamiento de sus operaciones en la Puna.

Desembolsos millonarios, apoyo del RIGI y derrame local

Aunque la fecha exacta del corte de cintas se mantiene bajo estricta reserva, trascendió que en esa jornada inaugural la compañía dará a conocer precisiones clave sobre sus próximos pasos. La presentación abarcará desde los montos específicos de las partidas presupuestarias adicionales hasta los cronogramas de ejecución técnica y las características del programa de fortalecimiento para los proveedores de la zona.

La magnitud económica del proyecto Sal de Oro impresiona por sus números consolidados. La inversión total acumulada superará los u$s2.000 millones a lo largo de las distintas etapas de construcción y puesta en marcha de sus dos plantas principales, enfocadas en la producción de hidróxido y carbonato de litio. La decisión de elevar la vara productiva hasta las 100.000 toneladas anuales implicará multiplicar los recursos financieros aplicados en el territorio y expandir notablemente la huella operativa en una de las zonas mineras más codiciadas del planeta.

Este crecimiento proyectado busca sostenerse sobre un modelo de desarrollo territorial coordinado. Durante las negociaciones de las últimas semanas, las autoridades gubernamentales y la conducción de la minera coincidieron en la necesidad imperiosa de priorizar el derrame económico local. El enfoque contempla mecanismos concretos para asegurar el bienestar de las comunidades originarias y vecinas al yacimiento, mediante un programa integral de desarrollo social y un esquema de contratación preferencial que busque robustecer el entramado de pymes y contratistas salteños. La premisa oficial es que la llegada de capitales intensivos se traduzca de forma directa en la creación de empleo registrado y en la dinamización de la cadena de valor regional.

El respaldo institucional al proyecto también encontró un espaldarazo decisivo en el ámbito federal. A mitad de año, el Gobierno nacional oficializó la incorporación de Posco al Régimen de Incentivo para las Grandes Inversiones, un marco regulatorio diseñado para garantizar previsibilidad y atraer desembolsos de gran escala al país. La aprobación para la Fase 2 de Sal de Oro garantiza un flujo de inversión directa de u$s547 millones para ese tramo específico, quedando resguardado bajo los beneficios de estabilidad fiscal, tributaria, aduanera y de acceso al mercado cambiario que contempla la normativa vigente.

La infraestructura contemplada en este segmento autorizado bajo el nuevo régimen legal comprende una instalación capaz de elaborar 23.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente. Esta unidad productiva se complementará operativamente con la planta química de alta tecnología que la compañía asiática ya mantiene activa en el Parque Industrial de General Güemes, cuya capacidad nominal asciende a las 25.000 toneladas de hidróxido de litio. En términos globales, el gasto de capital asociado a este tramo de ampliación alcanza los u$s633 millones. Desde la cartera económica nacional estiman que este desarrollo integral posee el potencial de generar divisas por exportaciones que superarán holgadamente los u$s300 millones anuales.

Hoja de ruta: de la exploración inicial a la consolidación industrial

La trayectoria de Posco en el noroeste argentino refleja una estrategia de largo plazo marcada por la rigurosidad técnica y la progresión constante. La firma ingresó al país en 2018 mediante la adquisición de las concesiones mineras en el Salar del Hombre Muerto, para dar inicio formal a las fases de exploración geológica en 2019. Un año más tarde, en 2020, levantó una planta piloto de demostración para testear los procesos de extracción y purificación del mineral.

Hacia 2022, el grupo dio el salto hacia la escala masiva con el inicio de la construcción de la Planta Comercial 1. Este esquema inicial se estructuró en dos polos operativos perfectamente coordinados: la etapa extractiva primaria o planta upstream ubicada en la Puna, donde se extrae el recurso, y la etapa final o downstream radicada en el complejo industrial de General Güemes, donde el insumo se procesa para convertirse en hidróxido de litio con grado de batería. Posteriormente, en 2023, arrancaron las obras para la Planta Comercial 2 en la Puna, que corresponde al desarrollo que hoy se apronta para su entrada en operaciones.

Cabe recordar que la planta de hidróxido de litio de Güemes constituyó un hito histórico para la industria nacional al convertirse en la primera de su tipo en suelo argentino tras su inauguración formal en octubre de 2024. Los reportes técnicos más recientes emitidos por la firma indican que dicho establecimiento opera con altos estándares de eficiencia y marcha en torno al 80% de su capacidad teórica de diseño, transitando la etapa final de ajuste de procesos conocida en la jerga industrial como ramp-up.

Seguridad jurídica y adquisición de nuevos yacimientos

Un elemento determinante en el éxito operativo del proyecto Sal de Oro reside en la resolución del marco institucional y jurídico en el que se despliega. Al estar ubicado en una franja territorial de fronteras interprovinciales no delimitadas entre Salta y Catamarca, el inicio de las obras en 2023 demandó un esfuerzo de concertación política inédito. Ambas administraciones acordaron la creación de una zona de cooperación biprovincial con el objetivo primario de brindar seguridad jurídica absoluta a los inversores, acelerar los permisos y evitar trabas burocráticas que paralizaran la actividad.

Mediante este acuerdo, avalado oportunamente por las legislaturas de ambas provincias, los equipos técnicos y legales de las secretarías de ambiente salteña y catamarqueña elaboraron una evaluación ambiental unificada sobre el proyecto. Asimismo, el esquema institucional dictaminó que la percepción de tributos locales, el cobro de regalías mineras y las inspecciones de control ambiental se distribuyan equitativamente en partes iguales entre Salta y Catamarca, configurando un precedente de gestión pública colaborativa para el sector extractivo.

La ambición del gigante surcoreano no concluye en los límites directos de Sal de Oro. En paralelo a la expansión de su proyecto insignia, Posco concretó recientemente la consolidación de su presencia territorial mediante la compra del yacimiento Hombre Muerto Norte. La operación se cerró tras la adquisición del total de las acciones de la compañía NRG Metals Argentina, hasta entonces subsidiaria de la firma canadiense Lithium South, mediante una transacción financiera calculada en u$s65 millones.

Esta adquisición estratégica dota a la empresa de activos de altísimo valor hidrogeológico con una capacidad productiva adicional estimada en hasta 15.600 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente, consolidando reservas estratégicas de clase mundial. El paquete transferido comprende los derechos mineros sobre las siguientes concesiones ubicadas íntegramente en la porción salteña del salar:

  • Sophia I, II y III
  • Hydra X
  • Hydra XI

Con esta jugada de ajedrez corporativo, la compañía afianza su liderazgo en la región y reafirma que la Argentina se ha transformado en la pieza central de su arquitectura de negocios global.

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