TARIFAS DE GAS

El Gobierno cambia regla clave para las boletas de gas y busca evitar saltos en las facturas

Los nuevos criterios de ajuste en el sistema de facturación agilizan subas y crean incertidumbre sobre cuánto deberán desembolsar los consumidores
Por Andrés Sanguinetti
ENERGÍA - 30 de Julio, 2026

Mientras el Gobierno continúa con la normalización del sistema energético y la recomposición gradual de las tarifas, apareció una nueva medida que, aunque técnica, tendrá impacto directo sobre la evolución de las facturas de millones de usuarios de gas natural.

El flamante Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENRGE) resolvió modificar de manera transitoria el mecanismo mediante el cual las distribuidoras trasladan a las tarifas las diferencias entre el costo efectivo de compra del gas y el precio que había sido considerado al momento de fijar los cuadros tarifarios.

La decisión no implica un congelamiento de tarifas ni una reducción de los aumentos previstos y tampoco modifica el principio establecido por la Ley del Gas, según el cual las distribuidoras deben recuperar el costo de adquisición del combustible sin obtener ganancias extraordinarias ni sufrir pérdidas por esas variaciones.

Lo que cambia es la velocidad y la forma en que esos desfasajes llegan a las boletas.

La resolución publicada este jueves 30 de julio en el Boletín Oficial de la Nación dispone suspender transitoriamente el procedimiento aprobado por el entonces ENARGAS en 2025 para calcular las llamadas Diferencias Diarias Acumuladas (DDA).

Se trata de un mecanismo que compensa la diferencia entre el precio estimado del gas incorporado a las tarifas y el costo que finalmente pagan las distribuidoras por abastecer a sus clientes, evitando que generen pérdidas o ganancias extraordinarias.

Los plazos del nuevo esquema

Hasta ahora, ese cálculo respondía a un esquema estacional.

Sin embargo, la Secretaría de Energía decidió recientemente modificar esa lógica y ordenó que, mientras permanezca vigente la emergencia energética, esas diferencias sean determinadas e incorporadas cada dos meses, con el objetivo de evitar acumulaciones demasiado importantes que luego obliguen a realizar correcciones tarifarias de mayor magnitud.

El ENRGE ahora implementó formalmente esa decisión y estableció que el nuevo esquema comenzará a aplicarse con los cuadros tarifarios correspondientes al mes de agosto que está por comenzar.

Según los fundamentos oficiales, el cambio busca preservar dos principios que el Gobierno considera centrales durante el proceso de transición del sector: gradualidad y previsibilidad.

El objetivo es evitar que los usuarios enfrenten ajustes significativos derivados de la acumulación de costos durante períodos demasiado extensos, distribuyendo las compensaciones de manera más uniforme en lugar de esperar el cierre del período estacional.

Cómo funciona el mecanismo

Las Diferencias Diarias Acumuladas (DDA) constituyen uno de los componentes menos conocidos del sistema tarifario del gas, aunque tienen un papel clave en la determinación de las facturas.

Las distribuidoras elaboran sus cuadros tarifarios sobre la base de una estimación del precio que tendrá el gas durante un determinado período.

Sin embargo, el costo efectivo del combustible rara vez coincide exactamente con esa previsión.

Las variaciones pueden surgir por cambios en los contratos de abastecimiento, diferencias en la demanda, compras de último momento en el mercado spot o modificaciones en la operatoria del sistema de transporte.

Para evitar que esas diferencias generen pérdidas a las distribuidoras o ganancias extraordinarias, la legislación prevé un mecanismo de compensación.

Esas diferencias se contabilizan y luego se trasladan a las tarifas posteriores.

Lo que resolvió ahora el ENRGE no es eliminar ese sistema, sino cambiar la frecuencia con la que se realiza el ajuste.

En lugar de esperar el cierre del período estacional para incorporar esas compensaciones, el nuevo esquema permitirá hacerlo cada dos meses mientras se mantenga vigente la emergencia energética, que fue prorrogada hasta el 31 de diciembre de 2027.

Medida que sigue la lógica de la política oficial

Desde el Gobierno sostienen que esa mayor frecuencia permitirá distribuir los ajustes de manera más uniforme y evitar que se acumulen montos elevados que luego deban trasladarse de una sola vez a los usuarios.

La medida también se inscribe dentro de la profunda reorganización que atraviesa el sector energético desde la llegada de Javier Milei al poder.

En los últimos meses, el Ejecutivo avanzó con la unificación del ENRE y el ENARGAS en el nuevo Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENRGE), organismo creado por la Ley Bases para concentrar la regulación de ambos servicios públicos.

De hecho, esta resolución representa una de las primeras decisiones regulatorias relevantes adoptadas por el nuevo ente y muestra cuál será el criterio que buscará aplicar durante la transición.

La idea es mantener el sendero de recomposición tarifaria, pero administrando el ritmo con el que determinados costos llegan a las facturas de los usuarios.

Qué empresas quedan alcanzadas

La resolución alcanza a todas las licenciatarias del servicio público de distribución de gas natural del país.

Entre ellas se encuentran:

  • Metrogas, la mayor distribuidora de la Argentina
  • Naturgy BAN
  • Camuzzi Gas Pampeana
  • Camuzzi Gas del Sur
  • Litoral Gas
  • Distribuidora de Gas del Centro
  • Distribuidora de Gas Cuyana
  • GasNea
  • Redengas

Todas deberán adaptar sus cálculos al nuevo procedimiento mientras permanezca vigente la emergencia energética.

Para esas compañías, el cambio implica adecuar la forma en que registran y trasladan las diferencias entre el costo real del gas y el valor reconocido en las tarifas.

El objetivo oficial es que esa recuperación continúe realizándose, pero con un esquema que evite la acumulación de montos importantes durante varios meses.

En la práctica, la decisión no modifica los componentes centrales que conforman la tarifa final: el precio del gas, el transporte y la distribución, ni altera el marco legal que permite a las empresas recuperar el costo de adquisición del combustible.

Lo que cambia es la administración de esos desfasajes para que el impacto sobre las boletas sea más gradual.

Qué pueden esperar los usuarios

La medida también se integra al proceso de normalización que impulsa el Ministerio de Economía para el sector energético.

En paralelo a la recomposición tarifaria, el Gobierno avanza con la revisión de subsidios, la reorganización del mercado del gas y la electricidad, la implementación del nuevo ENRGE y la redefinición de distintos mecanismos regulatorios que habían sido modificados durante los años de congelamiento tarifario.

Para los usuarios, el efecto no será inmediato ni se traducirá en una baja de las facturas, pero el nuevo esquema busca reducir la posibilidad de que aparezcan fuertes correcciones concentradas en un solo período tarifario, otorgando mayor previsibilidad en un contexto en el que la emergencia energética seguirá vigente hasta fines de 2027.

La apuesta oficial es que las variaciones derivadas del costo del gas se distribuyan de manera más pareja en el tiempo, otorgando mayor previsibilidad tanto a las empresas como a los consumidores.

Te puede interesar

Secciones