Superávit energético es récord y el petróleo aporta más de 42% del saldo comercial total
Impulsada por el crudo neuquino, la balanza de combustibles aportó u$s977 millones netos en agosto y se encamina a marcar un hito para el Banco Central.
El fin del invierno aceleró la dinámica que venía mostrando el comercio exterior argentino y terminó de ratificar la consolidación del sector energético como el principal sostén de la macroeconomía en 2026, con un flujo de dólares más que apreciado por el Ministerio de Economía y el Banco Central para asegurar la pax cambiaria.
Tras atravesar el pico de consumo estacional sin sobresaltos financieros, la balanza de combustibles arrojó en agosto un superávit neto de u$s977 millones, una cifra que no solo superó los u$s892 millones de julio, sino que mostró un salto interanual del 30,1% frente a los u$s751 millones anotados en el mismo mes de 2025.
Los números oficiales del informe del Intercambio Comercial Argentino (ICA), difundidos por el INDEC, confirman que de los u$s2.187 millones que totalizó el superávit comercial positivo de la Argentina durante el octavo mes del año, el complejo energético explicó de manera directa el 44,7% del resultado final.
La tendencia cobra aún mayor peso al analizar los primeros ocho meses del año. Entre enero y agosto, la balanza de combustibles acumuló un saldo favorable neto de u$s7.834 millones, representando el 42,9% del superávit comercial global del país, que en el año ya suma u$s18.249 millones. Dicho de otro modo, más de u$s4 de cada u$s10 de saldo comercial neto provienen del desarrollo hidrocarburífero.
Precios, volúmenes y el despliegue de Vaca Muerta
Durante agosto, las exportaciones del rubro Combustibles y Energía (CyE) treparon a u$s1.494 millones, lo que significó un incremento del 41,2% en comparación con los u$s1.058 millones alcanzados en agosto del año anterior. En términos absolutos, el sector inyectó u$s436 millones adicionales al flujo de divisas de la economía.
La aceleración obedeció a una combinación favorable tanto de precios como de oferta física exportable. Por un lado, la canasta de productos exportados registró una mejora del 27,0% en los precios internacionales; por el otro, las cantidades despachadas se expandieron un 12,2% interanual gracias al incremento sostenido en la producción no convencional de la cuenca neuquina.
En ese esquema, los aceites crudos de petróleo generaron u$s903 millones en el mes, ubicándose como el segundo producto individual con mayor ingreso de divisas para la Argentina, únicamente por detrás de la harina de soja (u$s988 millones) y representando por sí solos el 10,2% del total de las ventas externas del país.
Por el lado de las importaciones, el rubro Combustibles y Lubricantes (CyL) insumió u$s517 millones en agosto, lo que representó un incremento del 68,5% interanual (u$s210 millones más que doce meses atrás). La suba estuvo motivada por los precios de importación, que aumentaron un 34,0%, mientras que el volumen físico trepó un 24,3% para abastecer compras operativas de GNL, energía eléctrica desde Brasil e insumos refinados para el mercado interno.
El cambio de tendencia y proyección anual
La superación de la ventana invernal marcó un quiebre en la dinámica del flujo de dólares. Al reducirse las compras críticas de gas y electricidad destinadas a cubrir los picos de demanda residencial, la balanza recuperó terreno rápidamente, pasando del saldo de u$s892 millones en julio a rozar la barrera de los u$s1.000 millones en agosto.
En la perspectiva de los primeros ocho meses de 2026, las ventas al exterior de combustibles y energía totalizaron u$s10.667 millones, un 48,9% más que los u$s7.164 millones registrados en el mismo período de 2025. El salto estuvo apoyado en una suba del 16,5% en los valores promedios de venta y una fuerte expansión del 27,8% en las cantidades físicas enviadas, convirtiendo al complejo en el de mayor dinamismo de toda la matriz exportadora.
Con estos números, el sector energético elevó su participación al 15,9% sobre el total de las exportaciones argentinas, superando el 13,0% alcanzado en el mismo lapso del año previo. A su vez, el petróleo crudo se afianzó como el principal bien de exportación nacional en lo que va de 2026, al explicar por sí solo el 9,9% del total de las divisas generadas.
En materia de importaciones acumuladas, las compras totalizaron u$s2.833 millones en ocho meses, con una suba en valores del 10,1%. Sin embargo, el dato sobresaliente reside en el volumen: mientras los precios internacionales de los insumos importados subieron un 24,6%, las cantidades físicas importadas cayeron un 11,6% por la sustitución de importaciones impulsada por la mayor oferta local.
Como resultado de este proceso, el superávit energético acumulado de u$s7.834 millones en ocho meses contrasta fuertemente con los u$s4.620 millones anotados en el mismo período de 2025. La diferencia implica un crecimiento interanual del 69,6% y un aporte neto adicional de u$s3.214 millones a las reservas y cuentas externas de la Argentina.