El FMI criticó los subsidios a la energía y propuso otra forma de asistir a los hogares
El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a cuestionar los subsidios generalizados a las tarifas energéticas y a los combustibles, al considerar que son una herramienta costosa e ineficiente para proteger a los hogares frente a aumentos en el costo de vida. El organismo recomendó, en cambio, utilizar transferencias de ingresos temporales y focalizadas para asistir a los sectores más vulnerables.
La posición fue expuesta en el capítulo 2 del informe de Perspectivas Económicas Mundiales (WEO), dedicado al impacto de las crisis del costo de vida y a las herramientas que pueden utilizar los gobiernos frente a shocks que generan aumentos en los precios de los alimentos y la energía.
"Las medidas generalizadas de contención de precios son una forma costosa e ineficiente de proteger a los hogares durante las crisis del costo de vida", sostuvo el organismo.
Según el FMI, los aumentos de los precios de la energía y de otros productos básicos afectan con mayor intensidad a las familias de menores ingresos, reducen el salario real y pueden contribuir a desanclar las expectativas de inflación.
Qué dijo el FMI sobre los subsidios a la energía
El organismo analizó distintas alternativas utilizadas por los gobiernos para contener el impacto de las subas. Entre ellas incluyó los subsidios al consumo, los controles de precios y los subsidios destinados a los productores.
El informe concluyó que las transferencias focalizadas y temporales constituyen una herramienta más eficiente para proteger a los hogares vulnerables, ya que permiten concentrar los recursos públicos en quienes necesitan asistencia y, al mismo tiempo, mantener incentivos para que la demanda se ajuste ante un shock de precios.
"Las transferencias focalizadas y temporales constituyen la forma más eficaz de proteger a los sectores más vulnerables frente a un aumento repentino del costo de los productos básicos, al tiempo que facilitan el ajuste necesario de la demanda y preservan el espacio fiscal", señaló el FMI.
De acuerdo con sus estimaciones, brindar un nivel equivalente de protección mediante medidas generalizadas de contención de precios puede requerir entre 3 y 22 veces más recursos fiscales, dependiendo del mecanismo utilizado.
El organismo también señaló que los subsidios a los productores pueden resultar particularmente costosos. En el análisis presentado en el WEO, proteger a los sectores vulnerables mediante subsidios al consumo puede demandar entre tres y seis veces más recursos que las transferencias directas, mientras que los subsidios a los productores pueden requerir entre 14 y 22 veces más.
Los subsidios energéticos benefician más a los hogares de mayores ingresos
Otro de los puntos analizados por el FMI es la distribución de los beneficios de los subsidios generalizados.
Según el informe, menos de 20 centavos de cada euro destinado a subsidiar los precios de la electricidad, el gas natural y la gasolina llegan al 20% más pobre de la población. En el caso específico de los combustibles, el quintil de mayores ingresos recibe alrededor de 40 centavos por cada euro destinado a contener los precios.
El organismo señaló que esta distribución responde, entre otros factores, a que los hogares de mayores ingresos suelen consumir una mayor cantidad de energía y combustibles.
Por eso, el FMI plantea que los sistemas de protección social existentes pueden utilizarse para canalizar transferencias hacia los hogares que efectivamente necesitan asistencia, en lugar de subsidiar de manera generalizada el precio de los bienes y servicios.
Qué implica el planteo del FMI para las cuentas públicas
El Fondo advirtió que el costo fiscal de los subsidios adquiere mayor relevancia cuando los gobiernos cuentan con un margen presupuestario limitado.
Según el organismo, las mejoras iniciales que generan los controles o subsidios sobre los precios pueden quedar compensadas a mediano plazo por el aumento de la deuda pública y por el ajuste fiscal necesario para financiar esas políticas.
El problema también puede profundizarse cuando varios países aplican subsidios simultáneamente frente a un mismo shock internacional. En ese escenario, una mayor demanda global de productos básicos puede presionar aún más sobre los precios y afectar especialmente a los países de menores ingresos, que disponen de menos recursos fiscales para responder.
El FMI sostuvo además que las intervenciones sobre los precios deberían ser temporales y contar con mecanismos de finalización claramente establecidos.
Tarifas y subsidios en Argentina: cuánto aumentaron los servicios públicos
El análisis del FMI se conoce en un contexto de fuerte recomposición de las tarifas de servicios públicos en Argentina.
Según datos del Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP (UBA-Conicet), la canasta de servicios públicos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) acumuló los siguientes aumentos:
- La canasta general de servicios públicos subió 867% entre diciembre de 2023 y septiembre de 2026
- El nivel general de precios avanzó 254% en el mismo período
- El gas natural registró una suba superior al 1.600%
- El transporte aumentó casi 1.500% desde diciembre de 2023
En septiembre, un hogar promedio del AMBA sin subsidios destinó $268.405 para cubrir sus necesidades de energía, transporte y agua potable.
La canasta de servicios públicos representó en septiembre el 14,6% de un salario promedio registrado estimado en $2.024.647, más del doble de la proporción que representaba a fines de 2023, cuando se ubicaba por debajo del 6%.
A pesar de la actualización de las tarifas, el Observatorio estimó que los hogares del AMBA pagan, en promedio, el 54% del costo de los servicios públicos, mientras que el Estado cubre el 46% restante.
El FMI y la discusión sobre el crecimiento en Argentina
El planteo sobre los subsidios se conoce mientras continúan las conversaciones entre el FMI y el Gobierno argentino por la tercera revisión del programa acordado con el organismo.
La vocera del Fondo, Julie Kozack, señaló que las conversaciones con el equipo económico encabezado por Luis Caputo incluyen aspectos vinculados con la recuperación de la economía y la necesidad de ampliar los beneficios del crecimiento.
"Es importante asegurar que ese crecimiento, que hasta ahora ha sido muy amplio en los sectores energético, minero y agrícola, se distribuya más claramente en otros sectores de la economía, pero también en los trabajadores", afirmó.
El FMI también destacó la necesidad de continuar fortaleciendo la economía y generar empleo.
En este contexto, el informe sobre los subsidios plantea una recomendación de alcance general: frente a shocks que elevan el costo de vida, los gobiernos deberían priorizar mecanismos de asistencia focalizada y temporal en lugar de políticas generalizadas de contención de precios, especialmente cuando el espacio fiscal es limitado.