El BID aprobó una garantía de u$s200 millones para la ampliación del transporte eléctrico
El Directorio Ejecutivo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó una Garantía de Inversión de u$s200 millones, con un plazo de 25 años, para respaldar el Plan Nacional de Ampliación del Transporte Eléctrico que impulsa el Gobierno nacional a través de la Secretaría de Energía.
La garantía respaldará los proyectos AMBA I y Puerto Madryn–Choele Choel / Choele Choel–Bahía Blanca, dos obras estratégicas para ampliar la capacidad de transmisión y fortalecer el Sistema Argentino de Interconexión (SADI). El instrumento contribuirá a reducir riesgos para los inversores y a movilizar capital privado hacia inversiones de largo plazo en infraestructura estratégica.
De acuerdo a lo informado por la Secretaría de Energía, se prevé que el programa beneficie en forma directa a 16 millones de usuarios, entre hogares y empresas, al contribuir a un suministro eléctrico más confiable.
La aprobación llega pocas semanas después de la conferencia "La Reconstrucción del Sistema Argentino de Transmisión Eléctrica", en la que el Gobierno nacional presentó la licitación de AMBA I ante inversores nacionales e internacionales, bancos, fondos de inversión, empresas y embajadores. Allí se anticipó que la concesión de obra pública contaría con el respaldo del BID, que ahora queda formalmente aprobado.
Se trata, además, de la primera operación individual bajo una Línea de Crédito Condicional para Proyectos de Inversión (CCLIP).
AMBA I es la primera de las 16 iniciativas estratégicas del Plan Nacional de Ampliación del Transporte Eléctrico, que contempla inversiones por más de u$s6.600 millones y la incorporación de 5.610 km de líneas de 500 kV en todo el país.
Viviana Alva Hart, representante del Grupo BID en la Argentina, destacó que para el organismo es muy importante acompañar al Gobierno en esta iniciativa, combinando instrumentos financieros con conocimiento técnico.
Explicó que el BID trabajó junto al Gobierno en la estructuración de la garantía aprobada por su Directorio Ejecutivo para mitigar determinados riesgos y facilitar la movilización de inversión privada. Asimismo, señaló que el Banco aportó conocimiento y asistencia técnica en aspectos vinculados al proceso de licitación y al diseño contractual.
El lanzamiento internacional de AMBA I
Como parte del Plan Nacional de Ampliación del Transporte Eléctrico, hace 10 días se realizó la Conferencia "La Reconstrucción del Sistema Argentino de Transmisión Eléctrica", en la que participaron el viceministro de Economía, José Luis Daza; el Secretario Coordinador de Energía y Minería, Daniel González; la Secretaria de Energía, María Tettamanti, y el subsecretario de Energía Eléctrica, Damián Sanfilippo.
Durante la jornada, los funcionarios nacionales y los equipos técnicos expusieron frente a inversores, CEOs de empresas y embajadores los detalles técnicos, financieros, legales y regulatorios de la licitación de AMBA I, obra considerada un hito fundamental en la política de infraestructura orientada a garantizar la seguridad, confiabilidad y calidad del abastecimiento eléctrico en el Área Metropolitana de Buenos Aires y en el Sistema Argentino de Interconexión (SADI) en general.
González explicó que las obras necesarias para transformar, actualizar y modernizar el sector de transmisión eléctrica ya estaban identificadas, y que la decisión fue que el Estado no las lleve adelante en forma directa. Por eso, indicó, se generó un mecanismo de concesión de obra, a través del cual el sector privado será quien invierta.
Por su parte, Sanfilippo explicó que el Plan de Ampliación es un plan federal, con líneas y obras en varias regiones del país, y que existe consenso de mercado sobre cuáles son las obras prioritarias para el desarrollo del transporte eléctrico.
Detalló que AMBA I contempla obras en distintas líneas de tensión —500, 220 y 132 kV—, un total de 270 kilómetros de línea, la incorporación de 2.160 MVA de potencia, un valor aproximado de u$s800 millones y un plan de inversión estimado en 52 meses para las dos etapas.
El proyecto de AMBA I, además, cuenta con condiciones que fortalecen su financiamiento y previsibilidad. Al respaldo de la garantía del BID se suma la posibilidad de solicitar la adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), lo que permite reducir riesgos, atraer inversión privada y asegurar reglas claras de largo plazo.