Pampa Energía inicia la construcción de su planta de fertilizantes por u$s2.700 millones

La compañía viene de un trimestre con EBITDA de u$s398 millones en el tercer trimestre y de alcanzar nuevos máximos de producción en Rincón de Aranda
Imagen de una planta de Pampa Energía. Foto de archivo

Puntos importantes

Checkbox Checked Pampa Energía inició una planta de fertilizantes en Bahía Blanca con u$s2.700 millones bajo el RIGI.
Checkbox Checked El proyecto sustituirá importaciones y exportará urea, fortaleciendo el valor de Vaca Muerta.
Checkbox Checked La firma reportó sólidos resultados trimestrales con un EBITDA de u$s398 millones y alta producción.

Pampa Energía dio inicio formal a la construcción de su planta de fertilizantes en Bahía Blanca, un proyecto estratégico que demandará una inversión estimada de u$s2.700 millones y producirá 2,1 millones de toneladas anuales de urea granulada a partir de fines de 2029.

La nueva infraestructura permitirá que la Argentina deje de importar un insumo crítico para el sector agropecuario y generará alrededor de u$s1.000 millones anuales entre la sustitución de importaciones y las exportaciones. El avance de la obra se consolida tras la obtención de la aprobación del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI).

Gustavo Mariani, CEO de Pampa Energía, señaló este martes en una call con inversores que la compañía continúa con una expansión sostenida en todos sus segmentos de negocio. El directivo remarcó que el desarrollo en Vaca Muerta, el desempeño en generación eléctrica y la puesta en marcha de esta unidad productiva posicionan a la empresa como un actor central en la agregación de valor sobre los recursos hidrocarburíferos.

El anuncio coincidió con la presentación de los resultados financieros del tercer trimestre de 2026, período en el cual la firma registró un EBITDA ajustado de u$s398 millones, lo que representa un incremento del 23% en la comparación interanual. La facturación total alcanzó los u$s790 millones, impulsada por una mayor actividad en generación eléctrica y mayores despachos de gas y crudo.

El desempeño del período reflejó una fuerte articulación entre la producción no convencional de Vaca Muerta y el parque térmico de generación. En el segmento de petróleo y gas, los ingresos alcanzaron los u$s342 millones y el EBITDA ajustado se ubicó en u$s170 millones.

Pampa Energía, la compañía de la familia Mindlin, presentó ayer los resultados del tercer trimestre del año con una ganancia neta de u$s129 millones, cifra que representa un incremento que sextuplica los u$s23 millones registrados en el mismo período del año anterior.

Los motores del crecimiento de Pampa Energía

Para ese desempeño se destacó un avance apalancado por la recomposición de los márgenes en el segmento de generación eléctrica, la desregulación de los precios del mercado mayorista y un menor cargo por impuesto a las ganancias diferido.

En Rincón de Aranda, la empresa superó en septiembre los 26 mil barriles diarios, con 53 pozos productivos tras la conexión de diez nuevos pozos en agosto. En el trimestre, la producción de petróleo promedió 22 mil barriles diarios, un 28% más que en el mismo período de 2025.

El próximo paso será la puesta en marcha de VMOS y de la planta central de procesamiento del yacimiento. Con ambas en funcionamiento, el bloque podrá acelerar su desarrollo hacia los 45 mil barriles diarios.

Además, Pampa ganó en licitación 9,6 millones de metros cúbicos diarios de capacidad firme en el Gasoducto Perito Moreno, operado por TGS. Con su capacidad previa, la compañía dispone hoy de 15,2 millones de metros cúbicos diarios, en línea con su producción de gas.

En generación eléctrica, el EBITDA ajustado alcanzó 160 millones de dólares, un 33% más que en el tercer trimestre de 2025. El crecimiento se explica por la gestión propia del combustible de sus centrales térmicas en el marco del nuevo esquema del mercado eléctrico, por mejores márgenes en los ciclos combinados de Genelba y Loma de la Lata y por mayores ventas a grandes usuarios en el Mercado a Término. Además, la compañía mantuvo una disponibilidad del 94,3% en su parque generador.

Cómo será el megaproyecto de la planta de urea

El complejo petroquímico diseñado por Pampa Energía en el Puerto de Ingeniero White, dentro del polo industrial bahiense, estructurará su despliegue en dos grandes etapas de desembolso. La primera fase que se extenderá hasta diciembre de 2027 concentrará un flujo financiero inicial de u$s1.105 millones destinados a la ingeniería de detalle, la provisión de licencias tecnológicas internacionales y la adquisición anticipada de equipos críticos de gran porte.

Las instalaciones contemplan la construcción de una planta central de amoníaco complementada por dos líneas independientes de producción de urea granulada, cuya capacidad combinada trepará hasta las 6.000 toneladas diarias.

El diseño industrial incorpora además gigantescos silos de almacenamiento y la habilitación de infraestructura portuaria para agilizar los sistemas de carga directa tanto a camiones como a buques para distribución en el litoral marítimo y fluvial o de exportación.

La iniciativa opera bajo el amparo formal del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), un marco normativo clave que otorga previsibilidad fiscal y cambiaria a mediano plazo. Este respaldo permitió acelerar el cronograma de obra civil, la cual prevé demandar más de 3.500 puestos de trabajo directos durante sus picos máximos de construcción y consolidar una dotación de 300 operarios especializados una vez inaugurado el complejo.

En el plano comercial y logístico, la elección de la locación portuaria responde a conectar el gas natural extraído en Vaca Muerta con los mercados de exportación regional. Dado que Brasil demanda históricamente entre siete y ocho millones de toneladas anuales del fertilizante, el proyecto no solo blindará el abastecimiento interno argentino, sino que proyecta colocar saldos exportables hacia el mercado brasileño y global.

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