La nueva SIDE podrá espiar para evitar "corridas y golpes de mercado" de bancos, financieras y empresas
"La inteligencia nacional debe velar por la protección y el cuidado de los argentinos, y no 'espiarlos'", publicó este martes el Gobierno en el Boletín Oficial.
El decreto 1311/2015, firmado por la presidenta Cristina Kirchner y el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, estalece la Nueva Doctrina de Inteligencia Nacional.
Se trata de un decreto de 18 artículos más un anexo de 400 páginas. Allí se establecen los lineamientos para las investigaciones y amplía el abanico de tareas que el organismo a cargo de Oscar Parrilli tendrá de ahora en adelante.
La nueva normativa establece que la AFI tendrá que prevenir cuatro tipos de delitos en el campo de la seguridad interior. El más llamativo es quizás el segundo punto, que establece que el organismo tendrá que trabajar para evitar "los atentados contra el orden institucional y la vida democrática, ya sea que se trate de grupos políticos y/o militares (...) o grupos económicos y/o financieros".
Y tipifica como esa clase de crímenes a las "corridas bancarias, cambiarias, desabastecimientos, golpes de mercado".
En este último grupo son nombrados como posibles agresores las "empresas, bancos, compañías, financieras, etc".
"La inteligencia nacional debe velar por la protección y el cuidado de los argentinos, y no 'espiarlos'", plantea en su capítulo I, en la primera página.
"El sistema de inteligencia nacional se configura como un 'observatorio' abocado exclusivamente a la producción y gestión de conocimientos acerca del conjunto de problemáticas relevantes en materia de defensa nacional y de seguridad interior".
A continuación, describe qué tipo de "problemáticas" son "relevantes". Entre las agresiones de origen externo o el terrorismo aparecen los "atentados contra el orden constitucional y la vida democrática" por parte de "grupos políticos y/o militares que se alzaren en armas contra los poderes públicos y/o el orden constitucional o se trate de grupos económicos y/o financieros -empresas, bancos, compañías financieras, etc.- que lleven a cabo acciones tendientes a la desestabilización de gobiernos democráticos mediante corridas bancarias y cambiarias, desabastecimientos, 'golpes de mercado', etc.".
Para estos "atentados contra el orden constitucional y la vida democrática", la Nueva Doctrina de Inteligencia Nacional prevé una "Dirección Operacional de Inteligencia sobre Terrorismo y Delitos Contra el Orden Constitucional" y una "Dirección Operacional de Inteligencia sobre Crimen Organizado", con las respectivas dependencias "Dirección de Inteligencia sobre Delitos Contra el Orden Constitucional" y la "Dirección de Inteligencia sobre Delincuencia Económica y Financiera".
La Dirección de Inteligencia sobre Delitos Contra el Orden Constitucional es la encargada de la "producción de inteligencia orientada al conocimiento de las actividades que atenten contra el orden constitucional, y de los grupos nacionales o extranjeros resposables de llevarlas a cabo".
La Dirección de Inteligencia sobre Delincuencia Económica y Financiera es la encargada de "la producción de inteligencia orientada al conocimiento de las actividades de la delincuencia económica y financiera, así como de lavado de dinero y de las economías criminales, y de los grupos nacionales o extranjeros responsables de llevarlas a cabo".