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Si el dólar vuelve a perforar el piso, el Banco Central acelerará la baja de tasas

Si el dólar vuelve a perforar el piso, el Banco Central acelerará la baja de tasas
En la City ven margen para que el BCRA acentúe la baja de tasas, mientras monitorea tipo de cambio. No perciben riesgo inflacionario en que compre divisas
Por Juan Bergelin
08.01.2019 05.37hs Finanzas

Hubo que esperar 63 ruedas para que el dólar cotizara por fuera de la zona de no intervención que la cúpula del Banco Central diseño con el Fondo Monetario Internacional y que entró en vigencia en octubre del año pasado.

Lejos de lo que se preveía cuando debutó este esquema, pero más en línea con lo que después fue sucediendo en el mercado, la cotización de la divisa perforó el piso y, si bien eso habilita al BCRA a comprar divisas, el organismo prefirió no hacerlo y optó por acelerar la baja de tasas.

Con menos presión sobre el dólar, tanto a nivel local como internacional, todo indica que en los próximos días se mantendrá esta tendencia, con el precio más cerca del piso o hasta incluso operando nuevamente por debajo de ese límite.

¿Qué hará el Banco Central si el dólar vuelve a perforar la zona de no intervención? ¿Cuáles son los pro y los contra de intervenir en el mercado? ¿El BCRA debería acelerar una baja en las tasas?

Qué dice el acuerdo con el Fondo

Antes que nada conviene repasar que es lo que se acordó con el FMI y cuál es el margen de acción que tiene el organismo monetario para intervenir en el mercado de cambios.

Según lo estipulado, si el tipo de cambio se ubicara por encima de la zona de no intervención, el BCRA vendería divisas a través de licitaciones hasta un máximo de 150 millones. La idea no es contener el precio ante una corrida –que sería difícil de contener con ese poder de fuego- sino puntualmente retirar pesos del mercado y así reducir el nivel de la base monetaria.

Por el contrario, y donde está el foco por estos días, si el precio mayorista perforara la zona de no intervención, el Central está habilitado a comprar hasta 50 millones de dólares a través de licitaciones, con el objetivo de inyectar pesos al mercado. Esta cifra originalmente era de 150 millones, pero en diciembre el comité de Política Monetaria del BCRA la redujo a un tercio. Además puso como límite que el acumulado en el mes de estas licitaciones no pueda exceder el 2% de la meta.

Dicho esto, lo que queda claro es que la mesa de dinero del Banco Central no está obligada a comprar o vender divisas cuando la cotización sale de la zona de no intervención y que esas licitaciones no tienen como fin ponerle un techo ni un piso al precio, sino más bien inyectar o retirar pesos del mercado.

Bajar la tasa, lo primordial

Consultados por iProfesional respecto a lo que debería hacer el BCRA en las próximas ruedas distintos economistas y operadores de la City coinciden en que bajar la tasa es primordial. Después hay opiniones encontradas respecto al rol de las intervenciones cambiarias y el efecto que podrían generar.

“Si el tipo de cambio baja y se queda debajo del piso creo que el Central tiene espacio para comprar dólares y expandir pesos. Y en ese contexto, seguir bajando gradualmente la tasa de Leliq, dado que viene muy bien con el programa monetario de enero por la contracción monetaria que hizo”, sostiene Federico Furiase, director de Eco Go.

De todos modos, agrega, el equilibrio que deberá hacer es muy fino y tendrá que monitorear cómo reaccionan los depósitos a plazo fijo minoristas frente a la baja de tasa. “Para que se sostenga esa estabilidad en los depósitos con baja de tasa y sin que se escape el dólar es necesario que las expectativas de devaluación, de inflación y el riesgo país bajen un nuevo escalón”, destaca.

Para Miguel Arrigoni, presidente de Grupo First, la prioridad sin dudas es que siga bajando la tasa, pero no cree que deba hacerse un equilibrio fino. “Dentro del desacuerdo que tengo con toda la política monetaria, destaco el hecho de que el BCRA haya bajado tasa, más allá de que el recorte fue mínimo”, comenta el economista en referencia a lo que hizo el BCRA este lunes, cuando redujo la tasa promedio que pagó por las Leliq del 59,28% al 58,96% anual, el valor más bajo de la era Sandleris.

Arrigoni, por su parte, cree que la baja de tasas tiene que ser más drástica, para darle un poco de oxígeno a las empresas, que “financieramente están exhaustas”, como describe. “Este nivel de tasa genera incertidumbre”, sostiene.

El impacto de comprar dólares

El economista y miembro de Cesur, Amilcar Collante, cree que el BCRA va a hacer lo que tiene pautado, que es comprar dólares con los límites que tiene establecido. “No es un monto significativo de emisión y no comprometería los objetivos que tiene en la meta de agregados monetarios”, explica.

Furiase coincide en que el monto de emisión no es significativo como para generar una presión sobre los precios. “Entre el límite u$s50 millones por día y que la expansión monetaria resultante de la compra de dólares no puede exceder el 2% de la meta de base monetaria del mes de enero, lo máximo que podría emitir es 27.000 millones de pesos, que a un tipo de cambio de $37 serían algo así como 730 millones de dólares o el esquivamente a 14,6 días de intervención”, calcula el economista.

Así, explica Furiase, esos límites muestran que no pueden relajar demasiado la política monetaria si el tipo de cambio perforara el piso. “Con eso el BCRA da dos señales: mantiene el sesgo contractivo de la política monetaria debajo del piso de la banda para no arriesgar credibilidad y por otro lado, no van a ir en contra de la tendencia si el tipo de cambio perfora el piso de la banda”, acota.

Enero, con menos demanda de pesos

Para Collante, en paralelo a las compras, el organismo financiero tiene margen para seguir con la baja de tasa, más aún después de ver que este lunes no sólo bajó el dólar sino que el BCRA recortó la tasa y contrajo Base Monetaria. “Esos tres efectos muestran margen del recorrido que puede tener la baja de tasas, aunque creo que van a ser cautos, no cometer errores del pasado y van a ir bajando despacio”, asegura.

Otro dato que le da margen para bajar la tasa es que “hoy está en niveles elevados si tomamos en cuenta que la inflación de diciembre no fue tan alta y hay que ver cómo viene el indicador de alta frecuencia en enero”, destaca Collante.

El gerente financiero de un banco cree que hay cuestiones estacionales que hacen un terreno propicio para acentuar la baja de tasas. “El mercado está holgado de liquidez. Enero es un mes que siempre se reduce la demanda de pesos y más ahora con ajuste monetario, lo que da mayor espacio para que siga bajando la tasa”, explica.

Martín Kalos, director de EPyCA Consultores, cree que el BCRA va a “intentar no ser previsible”. En ese sentido, considera que si el tipo de cambio vuelve a perforar la zona de no intervención, la mesa del organismo va a ir intercalando compras con días en que dejará caer el dólar. “Probablemente encontremos más días en los que compre pero también días en los que no intervenga para justamente darle mayor imprevisibilidad a la cotización del dólar y a sus intervenciones”, explica.

“Le sirve que no haya una especulación que sostenga que el dólar únicamente pueda subir y además, al mostrar que no es un piso férreo el de la banda inferior, genera la duda de que el dólar eventualmente podría seguir bajando”, destaca Kalos. Además, agrega, esas compras le permite “cierta relajación monetaria que induce en el mercado una relajación también de la tasa de interés, que hoy en día ayuda a normalizar la economía.

En tanto, el contexto externo es clave para mantener la estabilidad cambiaria, y es uno de los factores que explica el veranito financiero que se vive desde hace una semana. Amilcar Collante cree que “el efecto Bolsonaro en Brasil llevó a una apreciación cambiaria que da un colchón de competitividad precio respecto de Brasil y le mete menos presión al dólar en el mercado local”.

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