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La City escuchó a Bernanke, que dejó un mensaje tranquilizador sobre tasas y aconsejó seguir con las reformas

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El ex jefe de la FED consideró que el déficit argentino no es sostenible y que el país va por buen camino al vincularse con los organismos multilaterales
Por Juan Bergelín
04.07.2019 06.51hs Finanzas

Durante su fugaz paso por el país el ex presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, prácticamente no tuvo tiempo ni de salir del hotel donde estuvo hospedado. Allí, en el Four Season de la calle Posadas, poco antes del mediodía de ayer se reunió con un puñado de economistas, más tarde compartió un almuerzo con 210 operadores y ejecutivos de banca privada, y allí mismo quisieron coordinar una reunión con funcionarios locales como Nicolás Dujovne o Guido Sandleris pero finalmente no se pudo concretar.

La agenda de quien fuera uno de los principales actores de la crisis económica de 2008 la armó la gente de PIMCO, el administrador de los fondos de bonos más grandes del mundo, y donde Bernanke desembarcó en 2015, un año más tarde de dejar su puesto en la FED, para ocupar el cargo de asesor senior.

"Casi ni se movió del hotel. De hecho no pudieron coordinar ninguna reunión con los funcionarios del Gobierno porque tenía una agenda muy corta y no se ponían de acuerdo: los de PIMCO querían que que vinieran al hotel y los funcionarios querían que él vaya al Banco Central o a Hacienda. Por eso finalmente no se dio", cuenta una fuente cercana a los organizadores del evento.

Ese desencuentro, sin embargo, jugó a favor de los 210 asistentes a la "Conversación con Ben Bernanke", como se llamó al evento, ya que se extendió más de lo previsto debido a ese "hueco" que había quedado en la agenda del ex FED. Tampoco tuvo mucho más tiempo ya que poco después de las 3 de la tarde partió hacia el aeropuerto para seguir por su tour regional en Brasil.

El almuerzo comenzó puntual, a las 12:45, y duró poco más de 1 hora y 15 minutos. La asistencia fue perfecta: ni uno sólo de los invitados faltó y hasta algunos que no estaban en la lista hicieron gestiones para poder tener un lugar en el Salón Félix del Four Season.

Entre el público había economistas, portfolio manager de Sociedades Gerentes de fondos pero principalmente ejecutivos de private banking, en su mayoría aquellos que venden los fondos de PIMCO en la región.

La previa, con algunos economistas

Pero antes del almuerzo, el ex presidente de la FED tuvo un encuentro con un grupo de no más de 10 economistas y ex funcionarios, entre los que estaban Martín Redrado, Pedro Lacoste y Vladimir Werning. Ese grupo no sólo pudo tener una charla más distendida con Bernanke sino que también le dieron su "cuadro de situación" sobre la economía local, y hasta algunos se fueron con el libro del ex banquero central autografiado. Luego, todos estos se sumaron al almuerzo con el resto de los invitados.

El evento comenzó con una entrevista que uno de los representantes de PIMCO le hizo a Bernanke con el foco en el rol que tuvo durante la crisis mundial de 2008 y luego llegaron las preguntas del público. "Se le preguntó de todo. Sobre la tasa en Estados Unidos, sobre la economía global, política monetaria, sobre la cuestión del conflicto de comercio con China y hasta sobre Argentina", cuenta Anna Cohen, presidente de Grupo Cohen, una de las privilegiadas que pudo escuchar de primera mano las palabras de Bernanke.

La primera parte del almuerzo, mientras los asistentes pasaban de la burrata que sirvieron de entrada al lomo con puré de calabaza, Bernanke los deleitó con anécdotas de la crisis de las hipotecas subprime.

Según contó, en plena crisis le llevó su plan a Bush y éste le dio el visto bueno pero le dijo que tendría que ir al Congreso. "Entonces fue al Capitolio y le dijeron: ‘Ok, nosotros te damos el poder para hacer lo que estás diciendo, que se supone que hay que hacer, pero que quede claro que si esto sale mal el culpable sos vos, no somos nosotros", contó uno de los asistentes. "Igual, un poco se hizo el héroe", acotó.

Según reveló Carlos Saccone, Head of Wealth de HSBC Uruguay e integrante del consejo directivo de la Academia de Economía, en su cuenta de Twitter, Bernanke dijo que "2008 fueron los momentos más oscuros. Sabía que no iba a haber respaldo político por las decisiones, por más que habían sido los políticos que me pidieron que las tomara".

Su visión sobre Argentina

Respecto de la situación económica de Argentina le hicieron una sola pregunta, que fue sobre el final, cuando prácticamente todos los invitados ya habían comido el panqueque con dulce de leche y estaban por el café. Primero encaró el tema desde lo periférico, contándo cómo la FED analiza el impacto de sus medidas en los emergentes en general; y luego se metió de lleno en la economía local.

Contó que la Reserva Federal monitorea todo el tiempo el impacto global de sus medidas e intercambian su parecer con gran parte de los bancos centrales, en particular con los del G20. "Tenemos dinámicas muy periódicas con ellos, de feedbak, de colaboración, y sabemos incluso el impacto en los emergentes incluyendo a Argentina", dijo Bernanke. De todo modos, agregó, saben que el mandato de la FED es doméstico y es local. Toman el impacto como dato pero no es central en los proceso de decisión de la FED.

Después dio su visión sobre la economía argentina, no sin antes aclarar que en los últimos días dialogó con distintos economistas locales para que le aporten datos. "El dijo que los procesos políticos populistas, la política económicas y monetaria de los últimos años y el déficit fiscal con el que nosotros convivimos no son sostenibles, no son aceptables y cree que vamos por buen camino hablando con los organismos multilaterales", aseguró Cohen.

Otra fuente agregó que según la visión de Bernanke, Argentina está en una situación muy compleja, en términos fiscales, problemas de competitividad y que es muy difícil hacer política económica si no se tiene en cuenta todas las restricciones políticas.

Previo a eso dio detalles de el modo de trabajo de la Reserva Federal, explicó qué es lo que sigue de cerca el Comité de Política Monetaria (FOMC) y qué es lo que ven de la curva de bonos de Estados Unidos. "Insistió en que más allá de todas las variables financieras, lo que más mira la FED son los datos macroeconómicos. Y siendo muy concreto, dijo que lo más relevante para tomar las decisiones de política monetarias es el empleo y la inflación", detalló otro de los que estuvo presente en el almuerzo.

También reveló que más allá de que muchos creen que la FED solo consulta a economistas y otros bancos centrales el proceso es mucho más amplio. "Contó que ven sondeos y que el FOMC hace un trabajo específico de analizar el interior del país y hablar con actores que no tienen que ver con los economistas de laboratorio solamente, como las compensadoras o los sindicatos, con quienes también se reúnen", explicó Cohen.

Las claves en la tasa de EE.UU.

Respecto al futuro de la tasa en los Estados Unidos dijo que no ve una necesidad de la baja de tasas que se está atinando. "En todo caso si hay una baja es más porque la FED está pensando de manera preventiva y  con un mecanismo de seguro si eventualmente el conflicto con China genera un down side risk, pero que la economía en estos niveles no lo necesita, y ninguna de las variables que toma en cuenta hoy están apuntando a una recesión", contó la presidenta de Grupo Cohen.

Fue consultado por la curva de bonos, que está bastante plana, y si eso no estaba anticipando una recesión a futuro. Bernanke le bajó el tono a esa teoría, dijo que la curva de bonos es sólo uno de los indicadores que ven en la FED y que más allá de lo que muestra ese gráfico todavía no ven señales que tengan que ver con una desaceleración masiva en EE.UU. y lo que ven es un proceso de softlanding o aterrizaje suave

En la misma pregunta, reveló que el objetivo de inflación del 2% del PC Core que tiene la FED no debería ser un objetivo que se tenga que cumplir a rajatabla en el corto plazo, sino que es para tenerlo en cuenta, más a mediano o largo plazo. "Ahora el PC Core está entre 1,5% y 1,6% y el mercado piensa que hay que bajar la tasa para que eso suba y lo que dijo es que puede no cumplirse ese objetivo", explicó uno de los asistentes.

Respecto a la guerra comercial entre China y Estados Unidos, lo que dijo Bernanke es que se hay que ver la cuestión totalmente desapasionada. "Uno entiende que Donald Trump pueda tener en la percepción una concepción más agresiva del tema, pero que nadie espere que un recambio presidencial va a cambiar la estrategia general", dijo Bernanke, palabras más palabras menos, según reconstruyó este medio.

"Dijo que la estrategia general con China va a marcar la dinámica global del mundo. De ahora y de los próximas décadas, no importa quién sea el presidente de EE.UU.", aseguró Cohen.

Según contó otro de los asistentes, Bernanke aseguró que la FED se maneja realmente con independencia de criterio y hasta tiene impulso contrario cuando Trump los presiona públicamente. "Por lo que contó, falta que Trump diga que hay que subir la tasa para que la FED tenga ganas de bajarla. No sólo es independiente sino que cuando hace falta marcar esa independencia lo va a hacer dando una señal", reveló en relación al vínculo tirante que hoy se ve entre Trump con Jerome Powell.

Con cintura política en algunas respuestas, aportando valiosos detalles sobre el modus operandis de la FED en oreas, el ex banquero central dejó una buena impresión en el país. Un aplauso generalizado cerró el almuerzo de los presentes y fue el pie para que Bernanke disfrutara del lomo, antes de seguir contando su vida en Brasil.

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