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Los gastos hormiga consumen el sueldo: cómo identificarlos para llegar con tranquilidad a fin de mes

Los gastos hormiga consumen el sueldo: cómo identificarlos para llegar con tranquilidad a fin de mes
Son pequeñas compras que se realizan a diario y que no se tienen en cuenta en el presupuesto mensual, pero que impactan en el bolsillo
12.02.2020 14.52hs Finanzas

Llega la mitad de mes y el sueldo que recién ingresó a la caja de ahorro está prácticamente agotado. ¿En qué se fue la plata?, es la típica pregunta, y lo más común es que nadie haga el recuento de los "gastos hormiga".

Este tipo de consumos son aquellas pequeñas compras que no son realmente necesarias, que se hacen de manera reiterada y casi inconsciente, y que no se tienen en cuenta en el presupuesto total.

El problema es que, esas pequeñas cantidades de dinero, cuando van llegando los últimos días del mes, afectan a cualquier persona sin importar en que trabajan o sus actividades cotidianas, lo mismo que sucede en una empresa si no hay un control sobre las pequeñas decisiones que se toman a diario.

Esta situación se genera, justamente, por tratarse de pequeñas sumas de dinero, a las cuales generalmente no se les presta atención y pasan desapercibidas. No obstante, terminan afectando la capacidad de ahorro e incluso pueden llevar a las personas al endeudamiento innecesario.

Características de los gastos hormiga

Son varios los elementos que identifican a este tipo de consumos y que repiten las personas de manera inconsciente.

Las características más comunes que se encuentran es que se trata de pequeñas sumas de dinero que a primera vista parecen irrelevantes. La respuesta típica es: $50 no van a cambiar mi situación financiera.

Las compras cotidianas innecesarias afectan el bolsillo.
Las compras cotidianas innecesarias afectan el bolsillo.

El otro elemento que tienen en común es que se repiten constantemente, diariamente o mensualmente y no son contabilizados por lo que suelen pasar desapercibidos. Esto deja ver que son gastos evitables o sustituibles por alternativas más económicas, sino cada uno los recordaría.

Finalmente, al sumar todos estos gastos, se obtiene una cantidad de pesos que puede ser considerable de forma mensual y más aún anual, y si se ahorrara se podría mejorar el equilibrio financiero o bien comprar otro bien o servicio más valorado.

Gastos hormiga más comunes

Este tipo de consumo que es reiterado en muchas personas y empresas va desde la compra de un café de manera cotidiana hasta unos cigarrillos o un chocolate que no puede faltar antes de dormir.

En las familias, tiene que ver con el dinero que se da a los hijos si tienen una salida, la adicción a los snack o cualquier tipo de alimento o golosina caprichosa, o la compra de una ropa que no es necesaria y hasta puede que nunca sea usada.

El problema es que, lo primero que se necesita para evitar este tipo de consumos, es que se deben identificar. Para lograrlo, hay que registrar (anotar en un papel o en el celular) todos los pequeños gastos que se hacen en el día.

Una vez identificados, hay que sumarlos y realizar la cuenta mensual. Por ejemplo, si todos los días se compra un agua en un kiosco, al mes serán $1.500 en un gasto que puede ser reemplazado por una bebida que se lleve del hogar.

Las compras compulsivas en un kiosco representan un alto gasto a fin de mes.
Las compras compulsivas en un kiosco representan un alto gasto a fin de mes.

Una vez que se logra ser consciente de esta situación, se pueden tomar pautas de comportamiento para mejorar la administración de los recursos de forma diferente. Es fundamental planificar el gasto del dinero mensual, tener una meta de ahorro, separar dinero para gastos superfluos del mes y ser ordenado en el consumo cotidiano.

Esto permitirá a las personas no tener que privarse de los gustitos o pequeños placeres diarios, pero saber qué vale la pena o cómo se podría reemplazar esa compra por una más económica.

Gastos hormiga en empresas

Si bien el gasto hormiga preocupa en el hogar y en el pequeño asalariado, en las empresas, pequeñas y medianas, también afecta mucho y complican los balances anuales.

En estos casos, hay costumbres que pueden evitarse. Por ejemplo los snacks de reuniones: Es muy común que cuando se realizan reuniones se sirva café, facturas o sándwich. Sin embargo, es mejor recordar que las reuniones no deben durar más de 30 minutos y evitarlas cerca de la hora de la comida, ya que también se gasta más dinero si se piden alimentos debido a que el personal no ha podido tomar su hora de comida.

Los artículos de papelería son otro de los gastos que consumen muchos recursos, especialmente los productos relacionados con la impresión como toners y hojas blancas. Es importante que alguien lleve la administración de todo tipo de suministros de papelería y observar que los pedidos del personal estén relacionadas con el área de trabajo en la que se encuentran.

Las reuniones en las empresas generan gastos evitables, como por ejemplo comprar facturas.

Los servicios de mensajería también son caros y muchas veces se necesitan para hacer entregas a terceros o presentar información a clientes. Lo mejor es analizar cuál es la mejor proveedor de este tipo de servicios, realizar cotizaciones y solo pedirlos sin son absolutamente indispensables.

En el caso de alquilar oficinas, lo mejor es, en vez de pensar cuánto se pagará al mes en una renta, analizar el costo anual.

Muchas veces se busca la mejor ubicación y la oficina más grande, pero tal vez ubicarse en otra área de la ciudad podría ahorrar unos miles de pesos al año que podrían ser significativos.

Los servicio telefónicos y gastos excesivos de agua o luz terminan por completar la lista de gastos que, a fin de mes y en el balance anual, afectarán las finanzas

Evitar los gastos hormiga

Hay varias pautas para tener en cuenta y que los gastos hormiga no se conviertan en un problema.

Una de ellas es planificar las compras en función de las necesidades. Es importante considerar en el presupuesto el ítem "extras" para saber cuánto del capital se puede dedicar a los gastos aparentemente insignificantes.

Esto se complementa con un consumo inteligente. Para eso, es importante estar atento a los descuentos y beneficios cotidianos. De la mano de esta premisa vienen un montón de opciones que existen en el mercado.

Por ejemplo, algunas tarjetas de crédito ofrecen promociones para cenar o almorzar determinados días, o lo hacen en supermercados. Hay que aprovechar estas jornadas y acostumbrarse a realizar las compras en esos momentos.

En las grandes ciudades, el uso de taxi o pedir un uber también es un gasto que, a fin de mes, impacta en el bolsillo. Si el lugar no es lo suficientemente cerca como para ir caminando, es mejor buscar un colectivo. Incluso conviene más que recurrir al uso del auto propio.

Para lograr todo esto, hay que pensar dos veces antes de comprar algo que quizás ya existe en el hogar. Aún cuando salga barato y sea atractivo, puede tratarse de una compra que no suma.

También hay que "pensar dos veces" cuando se usa la tarjeta de crédito.

El cupo de la tarjeta de crédito nunca debe superar el salario mensual. De esta manera, cualquier impulso al comprar será remediable. Cuantas menos cuotas, menos intereses se pagarán. Se debe llegar a un equilibrio para que estas cuotas representen máximo el 10 % del salario mensual, de esta manera no se asfixiará financieramente.

Por otro lado, si se decide hacer la compra, hay que fijarse en la cuota mensual y los intereses, si los tiene, ya que las las tarjetas de crédito tienen las tasas de interés más altas del mercado financiero.

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