• 8/1/2026
ALERTA

El plan de Caputo para comprar u$s10.000 millones y el riesgo oculto: qué puede salir mal con el dólar

Entre pagos de deuda, depósitos del Tesoro y compras del BCRA, el mercado reevalúa el piso y el techo del dólar y el rumbo financiero de 2026, día a día.
08/01/2026 - 10:48hs
El plan de Caputo para comprar u$s10.000 millones y el riesgo oculto: qué puede salir mal con el dólar

El dólar oficial opera este jueves 8 de enero a $1490, en la pizarra del Banco Nación. En el segmento mayorista, la divisa se negocia a $1460. En cuanto a los dólares financieros, el contado con liquidación se vende $1533 (+0,1%), y el MEP se ubica a $1494 (+0,2%). Por último, en el segmento informal, el blue se negocia, a $1520.

El arranque de 2026 encuentra al mercado en una transición delicada, con un nuevo esquema cambiario y monetario que todavía debe demostrar si está diseñado para sostener la estabilidad o si apenas ganó tiempo. Con bandas que ahora se ajustan por inflación, un Banco Central que promete volver a comprar reservas y un Tesoro que enfrenta vencimientos relevantes en enero, las señales se volvieron más sensibles a cualquier shock de liquidez o sorpresa en el flujo de dólares.

La clave no pasa por un único precio del dólar, sino por un equilibrio diario entre reservas, tasas y flujos financieros. El mercado observa con lupa cuántos dólares puede absorber el Estado sin presionar el tipo de cambio, cuánta demanda de pesos puede tolerar el sistema sin disparar tasas extremas y qué tan consistente resulta la hoja de ruta para fortalecer el frente externo. En ese marco, la brecha cambiaria y la distancia al techo de la banda volvieron a ocupar el centro de la escena.

Enero suma factores propios que intensifican la tensión: entradas puntuales de divisas, cambios regulatorios, ajustes en encajes y pagos de deuda que reordenan carteras. La pregunta de fondo es si, con un tipo de cambio real todavía exigente, alcanzará con el financiamiento disponible para sostener la estabilidad sin resignar acumulación de reservas.

En definitiva, el mercado vuelve a una idea básica pero decisiva: si sobran dólares, el programa gana credibilidad y el dólar se calma; si faltan, el tipo de cambio busca el límite del esquema, con impacto inmediato sobre tasas, brecha y riesgo país.

Bandas por inflación y el nuevo "aire" del dólar: qué cambia y qué dudas abre

Desde PPI señalaron que a partir de enero de 2026 el techo y el piso de las bandas cambiarias pasan a ajustarse por inflación mensual con rezago, dejando atrás el deslizamiento fijo previo. Este cambio elimina la apreciación inducida de la banda superior, que había limitado el rol amortiguador del tipo de cambio dentro del esquema de flotación administrada.

Los especialistas del bróker explicaron que la nueva mecánica permite una mejora del tipo de cambio real frente al escenario anterior, especialmente al compararlo contra Estados Unidos. Bajo el régimen previo, las proyecciones mostraban un sendero más apreciado, mientras que con la recalibración el nivel esperado es más alto, lo que implica una mejora clara entre escenarios.

Sin embargo, señalaron que la sustentabilidad del esquema no depende solo de la regla doméstica. Sus analistas apuntaron que el principal riesgo exógeno está asociado a la evolución del dólar a nivel global y al comportamiento de las monedas de los socios comerciales, que explican la mayor parte del tipo de cambio real multilateral.

Además, desde la sociedad de bolsa advirtieron que la recalibración abre dos interrogantes que el mercado no ignora: si este cambio es el primer paso hacia una modificación posterior del nivel durante 2026 y si la pérdida del ancla nominal más rígida puede ralentizar la desinflación. En ambos casos, consideraron que se trata de escenarios probables, especialmente si los flujos de capital resultan menores a lo esperado o si aparece un shock externo.

Reservas en el centro: el plan de compras y la caja para atravesar enero

Desde PPI señalaron que el programa de compra de reservas era la pieza que faltaba para formalizar el giro hacia la acumulación. Explicaron que, dada la baja profundidad del mercado oficial, el BCRA no comprará un monto fijo sino un porcentaje del volumen operado, para evitar presiones puntuales sobre el tipo de cambio.

Sus analistas apuntaron que el objetivo implícito se apoya en una recuperación de la demanda de dinero, hoy en niveles históricamente bajos. En ese contexto, proyectaron una suba de la Base Monetaria compatible con compras de reservas por hasta USD 10.000 millones sin esterilización, siempre que el sistema requiera más pesos para operar.

Desde Eco Go señalaron que el Tesoro arrancó la semana con un refuerzo de dólares. Hacia fines de diciembre ingresaron cerca de USD 300 millones por desembolsos de organismos internacionales, de los cuales USD 224 millones se vendieron al inicio de la semana pasada. Con datos al lunes pasado, los depósitos del Tesoro en el BCRA acumulaban USD 1.963 millones, en un tramo del calendario donde la disponibilidad de divisas es observada con lupa.

Para la consultora, además, aparecen dos canales clave para fortalecer la caja financiera en el corto plazo. Por un lado, el canje del BCRA que entregó bonos CER al Tesoro a cambio de AL35 y AE38 permitiría obtener hasta USD 3.900 millones vía un REPO con bancos internacionales, suponiendo un aforo promedio del 70%. Por otro, se confirmó que los USD 700 millones vinculados a la concesión de hidroeléctricas deben ingresar antes del 6 de enero, con fondos disponibles para afrontar los pagos de deuda del 9 de enero.

Tasas, liquidez y el "nervio" del esquema: por qué el dólar depende del mercado de pesos

Desde Eco Go señalaron que el estreno del nuevo esquema mostró una dinámica similar a las últimas jornadas de 2025, pero con un factor que volvió a dominar la escena: la escasez de liquidez del sistema financiero. Esa tensión llevó a que las tasas overnight superaran el 100% de TNA durante la jornada del martes.

Los expertos de la consultora explicaron que la descompresión posterior estuvo vinculada a dos elementos: la venta de activos en pesos y, principalmente, los cambios en la integración de encajes, que liberaron alrededor de $4 billones en el primer día hábil del año. Esa inyección permitió que las tasas bajaran no solo frente al promedio del martes, sino también en el intradiario.

Desde la sociedad de bolsa señalaron que el vínculo entre liquidez, tasas y dólar es directo. Sus especialistas remarcaron que, en un esquema donde la demanda de dinero tiende a recuperarse, la única forma de abastecer esa necesidad sin generar cuellos de botella es que el BCRA compre dólares, ya que esa operación expande la cantidad de pesos en la economía.

Para sus analistas, esto deja una conclusión operativa clara: la acumulación de reservas es condición necesaria para bajar la volatilidad de tasas, pero el propio diseño cambiario puede transformarse en un límite si el tipo de cambio spot queda demasiado cerca del techo de la banda. Sin "aire" cambiario, cualquier shock puede forzar al dólar contra el techo y tensionar todo el esquema.

Brecha, restricciones y riesgo país: las condiciones para que el dólar no vuelva al límite

Desde PPI señalaron que la brecha cambiaria no es un detalle menor, porque incide directamente en el arbitraje y en la dinámica de oferta y demanda de dólares entre mercados. Sus analistas explicaron que las restricciones cruzadas impuestas a minoristas en septiembre impidieron que mantuvieran su rol de arbitrajistas y permitieron el renacimiento de la brecha.

Los especialistas del bróker detallaron que cerrar la brecha implicaría desarmar esa restricción, pero advirtieron que la brecha suele cerrarse en un punto intermedio. Ese proceso podría acercar el tipo de cambio spot al techo de la banda, reduciendo el margen de maniobra ante shocks y aumentando la probabilidad de ventas del BCRA.

Para el bróker, esto impone una condición clara: para eliminar restricciones sin aumentar la tensión, el spot debe ganar distancia del techo o el mercado debe convivir con una brecha acotada. Incluso remarcaron que una brecha del 5% al 7% no necesariamente es disfuncional, una definición que reordena el debate cambiario.

Desde Eco Go señalaron que el riesgo país sigue funcionando como termómetro central. La consultora destacó que no logra quebrar los 560 puntos básicos, en un contexto donde el mercado observa con atención la reinversión de cupones y su impacto sobre spreads y cobertura cambiaria. En ese tablero, la señal decisiva no será una sola variable, sino la coherencia entre reservas, flujos, liquidez y la capacidad de atravesar enero sin que el dólar vuelva a testear el techo del esquema.