Billeteras no paran de comerle el negocio a bancos: suman cobro de planes sociales y van por cuentas sueldo
Un nuevo capítulo se suma a la batalla silenciosa entre los bancos y las billeteras virtuales por el negocio de los servicios financieros y el pago de salarios y haberes previsionales. En este caso, la ANSES habilitó a algunas Fintech, como Naranja X y Mercado Pago, entre otras, para que puedan servir como plataformas de cobro de los pesos que reciben los beneficiarios sociales de asignaciones y prestaciones.
Por lo que, de esta manera, se comienza a prescindir de la exclusividad de las entidades bancarias para estos fines, y varias billeteras comienzan a pujar por captar el segmento de Asignaciones Familiares, que alcanza a unos 9,3 millones de beneficiarios en Argentina, de los cuales 8 millones pertenecen a las Asignaciones por Hijo.
Además, circulan versiones de que la ANSES habilitaría a las billeteras virtuales a distribuir los pagos de jubilaciones y pensiones, que, según las estadísticas de la ANSES, son cerca de 7,9 millones de personas.
Y también se pone sobre la mesa, con miras a la nueva reforma laboral que se va a negociar en el Congreso, la posibilidad de que las Fintech puedan empezar a servir como plataformas para pagar los salarios, un mercado en el que existen unas 10 millones de cuentas sueldo.
Es decir, se comienza a abrir a otros jugadores "más flexibles" los servicios de pagos de diversa índole que, hasta hace muy poco tiempo, eran canalizados de forma exclusiva por los bancos, que son las entidades que están reguladas por el Banco Central y que deben cumplir diversas normativas exigidas para poder funcionar.
Hecho que, por lógica, encendió que los bancos pidan enérgicamente que las condiciones y regulaciones exigidas por el sistema sean iguales para todos los participantes.
En resumidas cuentas, el mercado financiero, conformado por los más de 60 bancos y 200 billeteras habilitadas por el BCRA, empieza a reacomodarse.
"En la actualidad, la competencia entre los bancos y las billeteras virtuales es feroz y se centra en los flujos, como, por ejemplo, planes sociales y planes sueldos, que aseguran un costo de fondeo optimo, en un mercado donde las tasas activas promedian el 45% anual en pesos", detalla Mauricio Federico, experto en banca privada, a iProfesional.
Es decir, los bancos y fintech captan fondos a un costo cercano a cero al intermediar en las asignaciones, jubilaciones o sueldos, entre otros pagos de beneficios, y después pueden utilizar esos pesos que los usuarios dejan "dormidos" para dar créditos a una tasa interesante.
Planes y asignaciones sociales: billeteras vs. bancos
La noticia de que la ANSES habilitó ahora a Naranja X, junto a un acotado grupo de billeteras, a pagar las asignaciones y prestaciones sociales a los beneficiarios, comenzó a generar repercusión.
En el caso de Naranja X el ruido no es grande porque es una fintech que pertenece al grupo financiero Galicia, pero es una señal de apertura a otras billeteras.
"Naranja X es una entidad financiera regulada por el Banco Central, a diferencia de las otras billeteras que son proveedores de servicios de pago (PSP) que ofrecen cuentas de pago. La única diferencia con un banco es que las compañías financieras no pueden ofrecer cuentas corrientes, pero pueden prestar los fondos recibidos", afirma Marcelo Bastante, analista de mercados y experto en bancos.
Igualmente, en el caso puntual del pago de asignaciones sociales, para los bancos el impacto a que se abra este segmento a las billeteras es diferente respecto a otro tipo de clientes.
"Se suma otro oferente al servicio de pago de beneficios, pero eso no significa necesariamente que este nuevo oferente tome una cuota de mercado tan relevante. Los bancos tienen muy fidelizados a sus clientes con todos los servicios asociados, especialmente tarjetas, inversiones y préstamos", aclara a iProfesional Jorge Larravide, especialista en ecosistema financiero y ex gerente Comercial de Red Link.
En tanto, indica que, para las billeteras digitales, ingresar en el pago de asignaciones sociales "significa ingresar a un negocio que no tenían, por lo que si lo hacen bien podrían iniciar un camino de ofrecer servicios financieros a una nueva cartera de clientes. En este caso, es clave que la experiencia de cliente sea buena para poder ampliar su propuesta".
Esto quiere decir que las Fintech pueden captar un segmento social que tiene acceso muy limitado a los servicios bancarios, por sus bajos ingresos y los exigentes requisitos financieros solicitados por el sistema.
Por lo que les pueden ofrecer préstamos personales y tarjetas de crédito con menos requerimientos pero, obviamente, a un costo bastante más alto, por el mayor riesgo que implica esta cartera.
"Fue la estrategia original de UALA, ofrecerle tarjetas prepagas a segmentos informales de la base de la pirámide. El producto es similar a una de crédito, pero los bancos, usualmente, no les pueden dar esos productos a esos segmentos", recuerda Larravide.
De esta forma, el usuario puede utilizar los plásticos recibidos por las billeteras para cualquier consumo digital y plataformas.
"Para eso, estas tarjetas de crédito tienen una tasa nominal anual (TNA) y un costo financiero total (CFT) de préstamos muy altos, que sirven para cubrir esa prima de riesgo adicional", concluye Larravide a iProfesional.
Algo similar ocurriría si se suman a los cobros, a través de las billeteras virtuales, a los cerca de 8 millones de jubilados y pensionados.
Por lo pronto, esta lucha desatada entre bancos y billeteras digitales, en busca de los distintos clientes y oferta de diferentes servicios para poder captar un mayor volumen de pesos a sus carteras, recién parece comenzar.
"Es muy probable, en este contexto, que se consoliden los actores del mercado financiero y se produzcan compras, fusiones o asociaciones estratégicas. El modelo de banco ´tradicional´ junto a su brazo de servicios financieros digitales, se va a imponer. El ejemplo es el de Galicia con Naranja X", concluye Federico a iProfesional.
Cuentas sueldo, también en la mira de billeteras
A ello se suma otro segmento que encendió la disputa entre las billeteras y los bancos en diciembre pasado, que tiene que ver con la intención del oficialismo de sumar en el proyecto de reforma laboral, que abordará en breve el Congreso, la posibilidad de que las billeteras virtuales puedan canalizar los pagos de los salarios a los trabajadores. Hecho que puede impactar la ecuación financiera de las entidades, ya que representan unas 10 millones de personas.
Para tener una idea del negocio, las empresas y organismos que depositan los pesos para pagarles a sus empleados a través de cuentas sueldo, no generan por esa acción directa una ganancia a los bancos.
Es decir, no hay un arancel por este servicio que reciban las entidades, comisiones u otros cargos por atender a los trabajadores de las compañías u organismos, sino que la rentabilidad se genera de manera indirecta, por el enorme movimiento de pesos que lleva la masa salarial. Léase, las cuentas sueldo otorgan financiamiento estable y barato para los bancos con el gran caudal de dinero que les ingresa, sin costo.
A la vez, permiten captar como clientes fijos a los asalariados de las empresas que cobran en esas entidades, algo que permite poder ofrecerles préstamos, tarjetas de crédito y otros productos que brindan una buena rentabilidad.
En conclusión, la atracción de dinero y potenciales clientes que generan las cuentas sueldo son los verdaderos motivos de por qué bancos como billeteras digitales buscan quedarse con una mayor porción de este segmento.
"Las cuentas sueldos otorgan financiamiento estable y barato para los bancos, porque mucha gente deja parte de su dinero sin utilizar en su cuenta durante un tiempo prolongado, y las entidades pueden usar esos pesos. Y, además, ese volumen disponible de efectivo permite ser competitivo para ofrecer más créditos a tasas atractivas", resume Javier Ortiz Batalla, economista y ex presidente del Banco Ciudad, a iProfesional.
Entonces, la atención de las billeteras digitales por quedarse con el negocio de recibir los fondos de empresas y otras instituciones para los pagos de los salarios de los empleados, pone en discusión diversas aristas del sector, como el respaldo que tiene cada uno de los formatos.
"Para los bancos, los depósitos son pasivos privilegiados y están cubiertos por un sistema financiado por los propios bancos y, además, si un banco falla, los sueldos están protegidos de todas maneras. Las fintech no operan bajo ese marco. Eso es un dato, no una opinión", puntualiza Francisco Gismondi, gerente general de la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA).
Por eso, indica que "el sistema es abierto: quien cumple los requisitos del BCRA puede obtener una licencia bancaria. Muchos jugadores Fintech, locales e internacionales, ya son bancos o están en proceso de serlo. Incluso, elevaron la vara en experiencia de usuario. Eso es positivo y nadie quiere retroceder. Aportaron mayor competencia, usabilidad y mejores experiencias, pero lo hacen bajo requisitos prudenciales y supervisión incomparablemente más laxos".
Por eso, Gismondi cita los casos de Wenance o Sur Finanzas, que "muestran que los riesgos emergen fuera del perímetro bancario y que los problemas no los detectaron los supervisores, sino la prensa y la justicia. Ningún banco en problemas sorprendió al regulador; sí ocurrió con entidades menos reguladas".
Este es el punto central de la discusión entre bancos y billeteras digitales, debido a que desde las entidades financieras piden las mismas reglas de juego para todos.
"Si dos actores hacen lo mismo, deberían tener la misma regulación. El arbitraje regulatorio nunca cierra bien: el menos regulado gana terreno en el corto plazo y los usuarios cargan los costos en el largo", puntualiza Gismondi.