¿Volvió la intervención del dólar? El dato clave de cobertura que reactivó las sospechas en la City
El dólar oficial opera este jueves 29 de enero a $1465, en la pizarra del Banco Nación. En el segmento mayorista, la divisa se negocia a $1444,50. En cuanto a los dólares financieros, el contado con liquidación se vende $1497 (+0,1%), y el MEP se ubica a $1462 (-0,2%). Por último, en el segmento informal, el blue se negocia, a $1485.
El tipo de cambio oficial volvió a concentrar la atención del mercado por una combinación de señales que, cuando aparecen juntas, suelen ordenar expectativas: compras sostenidas del Banco Central, flujos de oferta provenientes de distintos canales y una mayor sensibilidad en los instrumentos de cobertura cambiaria.
En ese contexto, la pregunta que recorre la City no pasa solo por el nivel del tipo de cambio, sino por la mecánica que está detrás: qué tan firme es la capacidad de acumular divisas y qué está reflejando el mercado cuando se dispara la demanda de cobertura.
El punto de partida es claro: el proceso de acumulación de reservas se convirtió en una condición que el mercado sigue rueda a rueda. Esa dinámica impacta sobre el humor inversor, sobre los precios de los bonos y también sobre el margen de maniobra de la política cambiaria. Pero hay un segundo plano que no suele quedar expuesto en el contado: el de la cobertura. Cuando el volumen se acelera en letras ajustables por tipo de cambio y futuros, la lectura tiende a volverse más intensa, porque esos movimientos suelen funcionar como un termómetro de tensión o de cambios en la estrategia oficial.
Compras en el MLC: la señal que ordena expectativas
El Banco Central extendió su racha compradora a 18 jornadas consecutivas, al adquirir ayer US$33 millones en el mercado de cambios oficial (MLC). El dato relevante no es solo el número de una rueda, sino la continuidad.
Desde PPI señalaron que, con ese ritmo, las compras acumuladas en enero de 2026 ascendieron a US$1.082 millones, equivalentes a un promedio diario de US$58 millones. Para el mercado, remarcaron, se trata de una magnitud que funciona como ancla de expectativas.
Para la sociedad de bolsa, comprar más de US$1.000 millones en menos de un mes es una señal muy positiva y ayuda a entender un cambio de comportamiento en los inversores. Sus analistas apuntaron que muchos que estaban en modo wait and see pasaron a "pagar" Globales, llevando el riesgo país a mínimos.
Los especialistas del bróker detallaron que el foco del mercado seguirá puesto en la capacidad del BCRA para sostener el ritmo de acumulación. En otras palabras: la lectura se vuelve menos "fotográfica" y más dinámica, porque lo que se valida es la persistencia del flujo.
Cobertura en letras y futuros: el volumen que reabrió la sospecha
La cobertura cambiaria volvió al centro de la escena y, según explicaron desde PPI, en las últimas ruedas comenzó a observarse un cambio en la dinámica de las letras ajustables por tipo de cambio y en futuros, segmentos que siguen de cerca por la estrategia del BCRA en la primera quincena del mes.
Los expertos de la sociedad de bolsa explicaron que esa estrategia consistió en comprar dólares en el spot a cambio de entregar hedge cambiario, una combinación que vuelve especialmente sensible cualquier variación en los instrumentos de cobertura.
En particular, desde el broker remarcaron que se registraron volúmenes inusualmente elevados en la LELINK D27F6: US$149,1 millones en una rueda y US$400 millones en la siguiente. Para sus analistas, se trata de montos que, por escala, cambiaron el tono de la conversación en la City.
Para PPI, una parte del movimiento puede atribuirse al vencimiento inminente de la D30E6, pero aun con ese factor en juego, subrayaron que montos como los vistos no se registraban ni siquiera durante la intervención activa de mediados de diciembre y principios de enero. En ese marco, señalaron que esto abre la puerta a una posible reaparición de intervención oficial.
Oferta de dólares: agro y colocaciones en moneda dura, el doble sostén
Al analizar los fundamentos que pueden sostener la oferta, desde PPI indicaron que las condiciones para que la dinámica continúe parecen favorables. En particular, destacaron que el agro mantiene un ritmo de liquidación de US$85 millones diarios durante enero de 2026, lo que aporta un flujo relevante.
Sus analistas apuntaron que, además del agro, las emisiones corporativas seguirían aportando oferta. En ese sentido, remarcaron que ya se liquidaron US$2.800 millones y que aún restarían US$3.600 millones por ingresar (al 16/01), según la última presentación del BCRA mencionada por la sociedad de bolsa.
En paralelo, desde Grupo SBS señalaron que, pensando en fuentes de dólares que permitan al Banco Central acumular reservas netas, continúan las colocaciones de bonos en dólares tanto de corporativos como de provincias. En su visión, el proceso vuelve a exhibir la relevancia de la cuenta capital y financiera.
Los especialistas del bróker detallaron que, considerando emisiones bajo ley local y extranjera, se lleva algo más de US$2.200 millones en lo que va de enero de 2026. Además, indicaron que las emisiones en el exterior suman más de US$7.000 millones desde octubre de 2025, y más de US$8.600 millones si se agregan también emisiones bajo ley argentina.
Reservas netas, tipo de cambio real y riesgo país: el trade-off que mira el mercado
Para Grupo SBS, un punto central es que esos dólares provenientes de colocaciones se liquidaron parcialmente, por lo que queda oferta remanente asociada a ese canal, tal como recordaron al aludir a una presentación del Banco Central. En la lógica de flujos, esa "parte remanente" también cuenta porque sostiene oferta potencial en el tiempo.
Sus analistas señalaron que, si bien en diciembre de 2025 continuó el superávit comercial devengado de bienes, la cuenta corriente —que incorpora servicios e ingreso primario— es deficitaria. Por eso, explicaron que la dinámica de flujos provenientes de colocaciones de bonos en dólares y de inversión extranjera directa (IED) es fundamental para el proceso de acumulación de reservas netas.
En esa misma línea, desde Grupo SBS reiteraron que, a mayores flujos por el lado de la cuenta capital y financiera, menor debería ser la presión del proceso de acumulación sobre el tipo de cambio real. Y agregaron que, si además existe una demanda de pesos que acompañe, esa presión sobre el tipo de cambio real también debería disminuir.
Los especialistas del bróker destacaron que la acumulación de reservas netas es virtuosa en ese sentido, aun cuando, en principio, pueda limitar parcialmente la desinflación. En su enfoque, el objetivo de reservas no es un detalle técnico: es una pieza que puede abrir una etapa de compresión del riesgo país y habilitar la idea de volver a mercados internacionales.
Inflación y pass-through: por qué la banda real importa para el dólar
Dicho esto, desde Grupo SBS señalaron que la inflación muestra algo de persistencia, con un pass-through que, si bien estuvo más distribuido en el tiempo, se fue concretando a lo largo de los últimos meses. En su lectura, el comportamiento de precios es clave porque interactúa con la lógica del esquema cambiario.
Los expertos de la sociedad de bolsa explicaron que, al mirar la inflación a diciembre de 2025, el trimestre móvil muestra que la variación del dólar fue menor que distintas medidas de inflación. En una mirada más amplia, agregaron que en el semestre móvil el dólar sigue por encima, aunque en enero de 2026 ese semestre móvil dejará de incorporar la suba de 14% del dólar registrada en julio de 2025, lo que obliga a observar cómo se reacomodan los capítulos del IPC.
Para Grupo SBS, este punto es importante en un esquema de bandas ajustables por inflación con rezago de dos meses (t-2), y resaltaron la importancia de que la banda superior, en términos reales, no disminuya sostenidamente en el tiempo. En su lectura, una reanudación de la desinflación ayudaría a evitar ese deterioro real del techo.
Finalmente, sus analistas destacaron que una medida del BCRA —el índice de precios sin estacionalidad en carnes, vivienda y relacionados— viene oscilando en torno a 2% mensual, por debajo del IPC general. Y agregaron que datos de alta frecuencia sugieren que la inflación de enero de 2026 podría haber desacelerado respecto a diciembre de 2025, aunque remarcaron que el camino es largo y que la acumulación de reservas netas podría limitar la desinflación.