Se tensa la pulseada entre tasas e inflación y la City anticipa qué plazo fijo será mejor inversión
En las últimas semanas, los plazos fijos tradicionales de los bancos acomodaron las tasas de interés al alza, con el objetivo de ofrecer una renta más cercana a la inflación, que muestra una inercia mayor a la prevista. En paralelo, el plazo fijo que ajusta por UVA —un índice muy similar al de los precios al consumidor— también se encuentra rindiendo a un nivel más elevado. En este contexto, el ahorrista se pregunta cuál de estas dos alternativas conviene elegir en la actualidad y cómo quedan posicionadas frente al dólar.
En este marco, el Banco Central acaba de publicar nuevas proyecciones de inflación y de precio del dólar para los próximos meses, a través del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), una encuesta realizada entre 45 economistas nacionales. Con estas nuevas estimaciones, es posible proyectar cuáles serían los rendimientos de los plazos fijos.
El índice de precios al consumidor (IPC) fue más alto de lo esperado en el último tiempo. En enero pasado, según proyecciones de economistas privados, se habría ubicado en torno al 2,4% al 2,6%. A estos datos se suman los registros previos del INDEC: 2,8% en diciembre y 2,5% en noviembre.
Estos porcentajes, por el momento, resultan superiores tanto a la renta mensual que pagan los depósitos tradicionales en pesos como al incremento del precio del dólar en el mismo período.
De acuerdo con los nuevos pronósticos del REM, a partir de abril esta situación podría revertirse, y el plazo fijo tradicional comenzaría a superar tanto a la inflación como al dólar.
Dicho sea de paso, el precio del billete estadounidense cae 1% en febrero y acumula en todo 2026 un retroceso del 2%.
Así, con tasas e inflación en alza, la disputa entre el plazo fijo tradicional y el plazo fijo UVA se evalúa mes a mes.
El plazo fijo UVA, que ajusta su rendimiento en función del IPC, es un instrumento que permite resguardar el poder de compra de los ahorros. Sin embargo, su principal desventaja es que exige un tiempo mínimo de encaje de los fondos de 90 días.
Es decir, no se pueden retirar los pesos colocados durante tres meses, un plazo extenso en una economía tan cambiante como la argentina.
Y si se pretende salir de esta inversión antes de esos tres meses, el plazo fijo UVA cuenta con una alternativa de colocación con "precancelación", que aplica solamente luego de haber transcurrido los primeros 30 días de encaje. El tema es que la penalidad aplicada para recuperar los pesos antes del tiempo estipulado, es que se deberá recibir una tasa muy baja, de apenas 10% de TNA. Una cifra que equivale a ganar un interés de 0,8% cada 30 días, un tercio de la inflación mensual actual.
El otro instrumento, que es el más utilizado por los ahorristas que tienen depósitos en pesos, es el plazo fijo tradicional, cuya ventaja es que permite conocer con anticipación cuál es la renta que se obtendrá y el período requerido de encaje de los fondos es mucho más breve, debido a que es de un mínimo de 30 días.
Desde mediados de enero pasado, las tasas propuestas por estas colocaciones han subido 2 o 3 puntos porcentuales. Y, desde entonces, se han mantenido en estos niveles.
Es decir, hoy, con un depósito bancario, las personas humanas pueden ganar una tasa nominal anual (TNA) entre 23% a 27% en los canales digitales de bancos líderes, mientras que en las entidades chicas se llega a obtener hasta 33,5% de TNA.
Por lo tanto, un plazo fijo tradicional está pagando entre un mínimo de 1,89% y un máximo de 2,75% mensual. Aunque esta última cifra es excepcional en apenas dos bancos chicos.
En resumen, en la mayoría de las entidades financieras, la renta ofrecida por un depósito es negativa frente a la inflación, que en enero se estima que fue de 2,4% o más.
"Los datos de febrero auguran que los plazos fijos protegerán razonablemente el poder de compra de los ahorristas, tanto ahora como en los próximos meses. Esta expectativa opera, independientemente, de la variante de plazo fijo que se trate, aunque a rendimientos nominales aproximados, siempre va a resultar más atractivo posicionarse en certificados tradicionales frente a aquellos que están nominados en UVA, ya que tienen restricciones en su rendimiento en la medida en la que se desea obtener los fondos antes de su vencimiento", resume Andrés Méndez, director de AMF Economía, a iProfesional.
Y agrega: "Estamos hablando de rendimientos reales positivos para el ahorrista, y esto para quienes colocan en plazo fijo tradicional fue algo poco frecuente en los últimos años".
Plazo fijo tradicional o plazo fijo UVA
Por lo pronto, la tranquilidad cambiaria y la baja del déficit fiscal generarán, para los analistas, que la inflación vuelva a tener una tendencia a la baja y a ubicarse por debajo del 2% mensual a partir de abril. Esto generaría que el plazo fijo tradicional comience a superar a los depósitos UVA.
En concreto, según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), se espera que para febrero el índice de precios sea de 2,1%, en marzo sería de 2,2%, en abril de 1,9% y para mayo descendería al 1,7% mensual.
Los niveles esperados de inflación para los primeros cuatro meses del 2026 son alrededor de 0,3 punto porcentual más arriba de lo proyectado en el informe del mes pasado. Por lo que se refleja una leve tendencia más alta a lo esperado en la previa por el Banco Central.
En conclusión, el arrastre de los precios más altos registrados en los últimos meses, favorecerá al rendimiento que tendrá el plazo fijo UVA en las próximas semanas. Pero, de descender en abril y meses posteriores el índice de precios al consumidor, ahí podría empezar a verse favorecido el plazo fijo tradicional.
"Las expectativas de subas porcentuales descendentes en la inflación para los próximos meses, igual potencia a los plazos fijos UVA, que arrastran las subas de precios ocurridas tras las elecciones, la mayor devaluación a fines de 2025, que se trasladó luego a los precios de la economía, y por la modificación de la política cambiaria, que perdurará en esta primera parte de 2026, aunque con menor intensidad", grafica Méndez.
Para agregar que "la continuidad de la estrategia cambiaria vigente y la percepción de que la ´calma´ perdurará en los próximos meses, permite anticipar un descenso en el ritmo de crecimiento mensual del IPC nacional, considerando que gran parte de la devaluación preelectoral ya se ha descargado sobre los precios internos".
Plazo fijo, cuál es el ganador mes por mes
Las proyecciones de las principales variables indican que, en el corriente febrero, ganará de forma clara el plazo fijo UVA al tradicional, pero en los próximos meses la contienda será pareja entre ambas colocaciones de pesos, con una leve ventaja a favor de los depósitos a 30 días, que tendrían un rendimiento mayor a los que ajustan por inflación.
En cifras, para el actual febrero se prevé que el plazo fijo tradicional tendrá una renta del 2,24% en los 28 días del mes, mientras que el plazo fijo UVA ganará 2,6%.
Luego, en marzo, las estimaciones de los economistas, indican que el plazo fijo tradicional rendiría 2,35%, y el UVA, en base a la inflación de los 90 días previos, generaría cerca de 2,25%.
Para abril, se estima que la "batalla" será pareja, ya que tanto los depósitos tradicionales como los UVA obtendrían alrededor de 2,15% mensual.
Y en mayo, el plazo fijo tradicional rendiría 2,15%, mientras que el UVA generaría una renta de 2,05%.
Para este último mes, se espera que la inflación mensual sea de 1,7%, mientras que el REM estima que el precio del dólar avanzaría 1,5%.
"En concreto, los plazos fijos proveen una buena cobertura para el mes actual y para los próximos meses, tanto si se desea preservar su poder de compra frente a la inflación, como frente a las correcciones nominales esperadas para el precio del dólar", finaliza Méndez.-