La "lluvia verde" no se detiene: el peso se fortalece y la City marca un nuevo piso para el dólar
El comportamiento del dólar no deja de sorprender al mercado local. Ni siquiera la caída estacional en la demanda de pesos, típica de febrero, logra torcer la racha bajista del tipo de cambio, que contra todo pronóstico volvió a acercarse a la línea de $1.400 en el segmento oficial mayorista. Los operadores, en tanto, ajustan sus proyecciones y creen que la calma cambiaria se extenderá durante un buen tiempo.
La paz cambiaria se acentuó en el arranque de la semana, cuando el precio oficial de la moneda estadounidense retrocedió hasta tocar mínimos en $1.416 en el mercado mayorista y amplió a 11% la distancia con el techo de la banda de flotación. En lo que va del año, la cotización acumula una baja nominal de 2,7%, en un contexto de apreciación cambiaria no solo local, sino regional, de la mano de la merma del dólar a nivel global.
La racha bajista se da a pesar de la fuerte demanda de dólares por parte del Banco Central: la entidad acumula 26 jornadas consecutivas con compras de divisas para las reservas y el total desde el arranque del año asciende a u$s1.650 millones, lo que suma presión alcista al tipo de cambio. De hecho, según cálculos del Gobierno, sin estas compras de reservas el precio oficial de la divisa habría caído a $1.300 en enero.
Lluvia de dólares refuerza la paz cambiaria
De acuerdo con el operador de cambios Gustavo Quintana, están entrando muchos dólares al mercado y hay poca demanda privada, lo que empuja al precio hacia abajo. Del lado de la oferta, resalta, "hay de todo": liquidaciones de exportaciones del sector agro y minero y, por supuesto, el ingreso de divisas provenientes de las emisiones de deuda corporativa y provincial realizadas en el exterior durante los últimos meses.
El operador sostiene que "hacia adelante, todo indica que este escenario tenderá a permanecer y por ahora la cotización no muestra chances de recuperarse de manera significativa, más allá de algunos repuntes lógicos que pueden darse". No descarta que este comportamiento se mantenga hasta el ingreso de la cosecha gruesa del sector agroexportador, que habitualmente se da entre finales de marzo y principios de abril.
En el mercado creen que el ingreso de dólares por parte de empresas y provincias tras las colocaciones de deuda en el exterior se mantendrá en las próximas semanas, de manera progresiva en la medida en que necesiten los fondos para afrontar necesidades en pesos. Esto contribuiría a abastecer la demanda privada de divisas y, por ende, a mantener la calma cambiaria, a la espera del inicio de la liquidación del complejo sojero.
Nuevos pronósticos para el dólar en febrero
En la City mantienen la proyección de $1.500 como precio máximo en el que operaría el tipo de cambio oficial mayorista en febrero. Pero la baja de las últimas jornadas obligó a actualizar el piso: tras caer por debajo de los $1.450 que habían trazado, creen que no debería caer muy por debajo de los mínimos que tocó este lunes, por lo que la línea de $1.400 sería un nuevo piso para la cotización.
"La mayor oferta de dólares y la expectativa de mayor oferta futura están influyendo en la caída de la cotización, pero creo que no debería bajar mucho más, ya que eventualmente habría espacio para que el BCRA acelere las compras de reservas. No creo que deba bajar hasta $1.400, porque antes el Central compraría más reservas y con esto mantiene o sube el precio. Parece que este nivel debería ser un piso a mediano plazo", estima el economista Gustavo Ber.
El analista Gastón Lentini resalta que sin las compras del Banco Central la oferta privada haría que el tipo de cambio oficial estuviera aún más bajo, lo que afectaría a la actividad económica. Afirma que la coyuntura le da al Gobierno muchas herramientas para mantener la calma cambiaria, ya sea por los ingresos de dólares de las empresas, las liquidaciones de las exportaciones, la intervención en el mercado de futuros. Además, cuenta con la posibilidad de, simplemente, dejar de comprar reservas, si así lo considerara necesario.
"Definitivamente, por ahora vemos un dólar calmo. Si va a bajar o subir un poquito más o un poquito menos, no es tan fácil de prever, pero hacia adelante vemos tranquilidad cambiaria. El BCRA está tranquilo comprando reservas todo el tiempo y hay constantes emisiones de deuda corporativa en el exterior, que son dólares que después terminan entrando al mercado local. Además, hay fuertes exportaciones de energía y minería. Por otro lado, varios anuncios de proyectos RIGI. Falta ver qué va a pasar con la cosecha gruesa, que hace un mes pensábamos que iba a ser buena, pero ahora no está lloviendo tanto", agrega el asesor financiero José Ignacio Bano.
Bano sostiene que "todo hace pensar que por ahora el dólar no se va a escapar". Prevé un círculo virtuoso en el mercado cambiario y los factores anteriormente mencionados, a lo que además se suman la debilidad del dólar a nivel global, indicarían que el precio de la divisa se mantendrá relativamente en calma en las próximas semanas. Sin embargo, destaca que en la medida en que la cotización se aleja del techo de la banda de flotación da la impresión de que le costará un poco más seguir retrocediendo.