INVERSIONES

¿Oportunidad en el Merval? Un bróker top anticipa la condición que puede empujar el rebote

El Merval en dólares quedó flat mientras Latam subió 17%. Un importante bróker anticipa rezago sin sustento y explica el rol de índices, flujos y sectores.
Por Marcos Phillip
FINANZAS - 10 de Febrero, 2026

En las pantallas de los inversores, la comparación con América Latina volvió a ser el termómetro. No alcanza con mirar si un índice sube o baja: también importa cuánto rinde frente a sus pares y qué fuerzas lo empujan. Cuando un mercado se despega del resto sin una explicación evidente, el debate se vuelve inevitable: ¿es un problema de fundamentos o de flujos?

En ese dilema, el Merval medido en dólares quedó en el centro de la escena. Su recorrido reciente no fue un derrumbe, pero sí una lateralización que contrasta con el avance de varios mercados de la región. Esa diferencia, por sí sola, no define una oportunidad; lo que la vuelve interesante es que convive con señales que, a priori, deberían empujar en la dirección contraria.

La lectura se vuelve más nítida cuando se observa el engranaje que mueve al dinero grande. En tiempos de inversión globalizada, los índices, los ETFs y la composición sectorial pesan tanto como una noticia local. La misma mejora macro o el mismo viento de cola en commodities puede rendir distinto según el vehículo por el que ingrese el flujo y según qué sectores tenga más representados cada mercado.

Por eso, el foco hoy está menos en una anécdota del día y más en la mecánica que explica un rezago. Si el atraso responde a una cuestión técnica —de clasificación, liquidez o benchmark—, puede convertirse en una ventana táctica. Si, en cambio, anticipa un deterioro real, se transforma en una advertencia. Ese es el punto que abre el análisis.

Desacople regional: el Merval se frenó y la región aceleró

Desde Delphos señalaron que el Merval continuó lateralizando y quedó rezagado frente a sus comparables regionales. Para los especialistas del bróker, ese desempeño relativo no se condice con los fundamentos locales y, lejos de invalidar el caso argentino, refuerza su postura optimista sobre los activos domésticos.

Sus analistas apuntaron que, en el margen, la relación con la región empezó a normalizarse. La correlación de corto plazo del Merval con las bolsas latinoamericanas volvió a aumentar: el coeficiente móvil de 20 retornos diarios frente al ILF se ubicó en torno a 0,5, luego de haber estado por debajo de 0,3 en el período inmediatamente posterior a las elecciones.

Los expertos de la sociedad de bolsa explicaron que esa recuperación de la correlación lo acerca gradualmente a la franja 0,6–0,8, que describen como típica de contextos de alta correlación regional. En otras palabras: el mercado local dejó de comportarse como un caso aparte extremo en la foto diaria y empezó a moverse con una lógica más parecida a la del vecindario.

Sin embargo, para Delphos la tendencia anual siguió claramente divergente. En lo que va de 2026, el ILF sube 17% mientras el Merval en dólares se mantiene prácticamente flat. En ese proceso, remarcaron, el ajuste relativo del equity argentino desde el período post electoral alcanza 9%, lo que implica que ya se cerró cerca de la mitad del gap generado tras las elecciones, sin un deterioro equivalente en lo macro, lo político o lo micro.

Cuando el sector pesa: metales y composición del índice

Los especialistas de Delphos detallaron que una parte de la divergencia se entiende por la distinta composición sectorial. El rally de los metales benefició más a otras bolsas latinoamericanas, donde el peso del sector materiales es mucho mayor: alrededor de 22% en el ILF, 14% en Brasil (EWZ), 26% en México (EWW), 17% en Chile (ECH) y hasta 55% en Perú (EPU).

Según su diagnóstico, esa diferencia importa porque los índices no son promedios neutrales: amplifican lo que más pesa. Cuando un sector con viento de cola representa una porción grande del mercado, el rally se refleja rápido en el rendimiento del país. En Argentina, en cambio, Delphos subrayó que el peso del sector materiales es apenas 8% en el índice.

Para los analistas, esa asimetría explica por qué el Merval no capturó el mismo impulso que mostró la región cuando los metales tomaron la delantera. No es que el factor exista solo afuera, sino que el vehículo regional está más cargado de ese motor, mientras el local tiene otra mezcla.

Aun así, desde Delphos marcaron que la explicación sectorial no agota el fenómeno. El rezago argentino, advirtieron, también se ve en segmentos donde la comparación debería ser más pareja, lo que obliga a mirar el resto de los factores que mueven el precio: desde la rotación global hasta el costo índice que paga Argentina.

Rezago transversal en materiales, bancos, energía y utilities

Los expertos de la sociedad de bolsa explicaron que el rally regional no se limitó a materiales. En su lectura, los flujos de rotación y diversificación geográfica arrastraron a otros sectores, y allí también Argentina quedó rezagada.

Para Delphos, en lo que va de 2026 las compañías argentinas de materiales promedian una caída del 2% en dólares, frente a una suba del 14% en los ADRs regionales. Esa brecha, sostuvieron, refuerza que el desacople no fue un matiz, sino un comportamiento persistente.

En el sector financiero, los especialistas del bróker detallaron que los bancos latinoamericanos avanzan en promedio 14%, mientras los bancos argentinos caen 3%. En energía, indicaron que las petroleras regionales suben 21% frente a un avance del 7% en YPF y una caída del 4% en Pampa.

El mapa se completa con servicios públicos: según Delphos, las utilities argentinas retroceden 6%, contra ganancias promedio del 7% en la región. Para el bróker, esta foto transversal refuerza la idea de que el rezago no responde solo a un sector puntual, sino a un fenómeno más amplio.

El costo índice: emergentes, ETFs y la fricción de flujos

Desde Delphos señalaron que Argentina paga el costo de mantenerse al margen de los índices emergentes. En su análisis recordaron que entre Brasil, México, Chile y Perú suman el 10% del EMXC (ETF de emergentes excluyendo China), un dato que ilustra cuán determinante es la canalización de flujos por vehículos indexados.

Los analistas puntualizaron la composición del ILF por país: Brasil 58%, México 26%, Chile 8%, Perú 4% y Colombia 2%. Además, remarcaron que cada país cuenta con un ETF que trackea el índice MSCI que le corresponde.

Para Delphos, el punto crítico es que Argentina no forma parte de los índices de emergentes por su categoría de Standalone Market. Y, en ese marco, remarcaron que el país ofrece el ETF ARGT, cuya composición se forma en buena medida por activos ajenos al Merval.

Los especialistas del bróker concluyeron que, en un mundo donde los flujos dominan y los grandes inversores buscan diversificación global, la oferta de instrumentos líquidos y la pertenencia a grandes índices gana importancia. Esa mecánica, plantearon, ayuda a explicar un rezago aun cuando los fundamentos no se deterioran.

Fundamentos que sostienen el sesgo

Para Delphos, la divergencia no encuentra sustento en los fundamentos y, por el contrario, refuerza el atractivo relativo del equity local. En esa línea, sus analistas apuntaron que la estabilidad política y macroeconómica continúa reduciendo la prima de riesgo argentina: el riesgo país ya comprimió 55 bps en 2026 y llegó a perforar los 500 bps la semana pasada.

En paralelo, destacaron que el petróleo sube 13% en el año, un dato que —según su lectura— debería beneficiar a un índice con alta exposición a Vaca Muerta. En el mismo informe señalaron que el peso se apreció 1,8% nominal y 3,8% real, revalorizando balances y resultados de compañías peso-linked como bancos y utilities.

Los expertos del bróker añadieron que el acero subió 4,5% en lo que va del año, sumando otro viento de cola. Con ese combo, sostuvieron, el mercado local convive con señales que no justifican, en su lectura, un atraso tan marcado frente a la región.

La conclusión de Delphos es doble: el Merval sigue pagando el costo de quedar fuera de los índices de referencia, pero los fundamentos prevalecen. Por eso, mantienen un sesgo positivo sobre acciones locales seleccionadas, con la idea de que, si el desacople se explica más por flujos que por deterioro real, el catch-up puede volver a ponerse en marcha.

Te puede interesar

Secciones