Wall Street enciende una luz amarilla: ¿puede la economía real impactar sobre el precio del dólar?
Nadie imaginó la actual dinámica cambiaria. Ningún banco de inversión previó que el Banco Central compraría en el mercado u$s2.500 millones entre enero y parte de febrero. Y esa tendencia continuará en las próximas semanas, a la espera de que arranque la cosecha gruesa.
En las primeras siete semanas del año, la entidad que lidera Santiago Bausili ya completó la cuarta parte del objetivo de compra de divisas para el resto del año.
Son varias las razones que llevan a comprender semejante resultado.
Pero así como no hubo previsiones sobre esta realidad, tampoco hubo informes que previnieron sobre una dinámica inflacionaria tan pegajosa. Ni de una actividad económica planchada.
El consumo no repunta: inversores de Wall Street, en alerta
En las últimas horas, un reporte del Banco inglés Barclay’s puso en blanco sobre negro la actualidad de la economia argentina.
El Barclays es uno de los referentes de Wall Street a la hora de analizar a la Argentina. Y es el primero que pone sobre relieve el temor de los inversores internacionales a que la estanflación se prolongue en el tiempo.
El banco tomó en cuenta lo sucedido en las últimas semanas, cuando se acrecentaron las noticias sobre cierres de industrias y de pérdida de empleo formal, pero sobre todo el "caso FATE", que dejó a 920 personas en la calle. Y que ganó la agenda mediática y dominó la agenda pública durante varias jornadas.
Desde la óptica de los inversores, el caso FATE puso bajo la lupa el proceso de respaldo social a la administración Milei.
Por ahora, ese apoyo -consolidado en las últimas elecciones de octubre- se mantiene intacto. Es más: Milei está a un paso de conseguir la aprobación de la reforma laboral, algo que ninguno de sus antecesores puso en los últimos 40 años.
¿La recesión puede impactar en el precio del dólar?
Las malas noticias de la economía real puede convertirse en un riesgo, según los analistas de Wall Street, un escenario que por ahora no está en los planes de nadie.
"Es bastante obvio. Es un tema de sostenibilidad política a largo plazo. El miedo es que evidentemente el apoyo que tiene hoy el Gobierno es difícil que se mantenga si el clima recesivo se extiende", apuntó Diego Ferro, presidente del fondo de inversión M2M Capital, que opera en Nueva York con inversores atentos a la coyuntura argentina.
"Los inversores apoyan a Milei esperando que haya cambios para mejor, y esperan hasta que se cansan; ya sea por razones de preocupación de acá o del mundo. Por eso hay que tratar los problemas lo antes posible, porque no sabes cuando se cansan de esperar", completa Ferro.
La percepción en Wall Street es que existe un verdadero riesgo a que, en caso de un deterioro en la imagen del Gobierno, haya un recalentamiento en la demanda de dólares. Algo que en este momento no existe.
El Gobierno compra reservas y espera una baja del riesgo país
El Gobierno está convencido de este plan. A tal punto, que está convencido de que las compras de dólares en el mercado, algo que venía reclamando el mercado, redundará pronto en una baja del riesgo país y en un abaratamiento del crédito.
Por ahora, no obstante, la cuestión luce complicada para vastos sectores de la economía. Sobre todo para la industria.
Algunas variables clave de la economía real están cada vez más engorrosas.
Se abarata el crédito, pero el poder adquisitivo no mejora
Durante el año 2024 y parte del 2025, el Gobierno festejaba la mejora en el otorgamiento de créditos para las familias. Esa instancia implicaba un relanzamiento del consumo.
Sin embargo, el hecho de que los ingresos de las familias no mejoró en todo este tiempo hizo que las deudas quedaran atrapadas con elevadas tasas de interés.
Según el BCRA, el 9,3% de las familias argentinas no puede pagar las cuotas de sus deudas tomadas hace un tiempo.
En el caso de los préstamos personales, la irregularidad ya trepa al 12%.
El escenario empeora notablemente cuando se observa el comportamiento de los deudores con cooperativas, mutuales y compañías financieras. En ese nicho, el índice de morosidad llegó al 22,8%.
Es decir, uno de cada cuatro deudores tiene problemas y no puede afrontar cuotas que crecen a una tasa muy superior a la inflación y a la evolución de los ingresos de las familias.
Ingresos para abajo
Algo que ayuda a comprender la dinámica actual: el ingreso disponible de las familias (una vez que se pagaron los costos fijos) están en rojo.
De acuerdo al relevamiento de Empiria, la consultora del ex ministro Hernán Lacunza, el ingreso disponible se contrajo 1% el mes pasado contra el mes previo. Aunque muestra una mejora del 2,6% en términos interanuales.
"Cayeron los salarios reales de los empleados privados y de los públicos; y también el ingreso de los trabajadores informales. Los gastos fijos crecen y presionan", resumió en su último reporte a clientes.
Acorde con una economía que funciona a dos velocidades, "tras la caída post elecciones, los bienes durables recuperan 12% en el mes, pero los 'no durables' no reaccionan. El crédito y las escrituras lideran la suba; mientras que tanto cines, como los supermercados y los mayoristas están en el otro extremo. Sin suba de ingreso disponible, la recuperación de consumo masivo será lenta", concluyó.
A tal punto que, según la expectativa de Lacunza, el ingreso disponible tendrá un signo negativo del 2% a lo largo de este año.